Agroclave

Un abordaje integral para hacerle frente a las malezas resistentes

• La generación de nuevas moléculas que puedan combatir las resistencia están en fase 1 de desarrollo y tardarán 7 años en llegar al mercado.

Sábado 14 de Septiembre de 2019

Cómo combatir las malezas desvela a los hombres de campo. Durante la VII edición de Mercosoja diferentes asesores técnicos compartieron algunas propuestas para un abordaje holístico en el manejo de malezas y plantearon soluciones integrales adaptadas a las distintas escalas de producción, con las actuales herramientas disponibles en el mercado. Es que recién en unos siete años podrían llegar al campo nuevas formulaciones, productos de las investigaciones que llevan adelante las principales compañías desarrolladoras de agroquímicos.

"Las soluciones al problema de malezas no caben en un envase, tenemos que sacarnos de la cabeza que va a venir un herbicida mágico que va a venir a solucionarnos todos los problemas", se destacó durante el panel, entre otros puntos.

Por los días que corren la principal herramienta para combatir las malezas siguen siendo los herbicidas, pero hay que sumar las prácticas agronómicas. Fernando García Frugoni, ingeniero agrónomo, consultor en agro negocios y coordinador de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea) realizó un recorrido por los equipos de aplicaciones de precisión que se están desarrollando a nivel global y habló de algunas de las nuevas formas de aplicación que se vienen, por ejemplo con robots.

García Frugoni explicó que las limitantes en los sistemas de producción han evolucionado en los últimos tiempos y que, si uno logra salir de la lógica lineal de repetir los mismos procedimientos y generar un "salto de curva" produciendo de otra manera, pueden aparecer posibilidades de cambiar prácticas, de cambiar los procesos productivos.

Integración. Los ejemplos aparecen en el uso de coberturas, en los cambios en las rotaciones, en el uso de agroquímicos, en el uso de determinadas drogas y en la integración con herramientas digitales. "Hay un abordaje sistémico donde cada herramienta tiene sus limitaciones, pero conociendo bien cada una y usadas de manera integral, pueden brindarnos muy buenos resultados", resumió.

Diego Buschittari, coordinador del departamento técnico de Agricultores Federados Argentinos (AFA) aportó su experiencia sobre cómo trabajan desde esa entidad para asistir al pequeño productor en el manejo de malezas en soja. "Los pequeños productores tienen esta situación de encontrarse con diferentes problemáticas, sobre todo aquellos con campos en arrendamientos, con situaciones que van cambiando y que no pueden planificar estrategias a largo plazo", precisó.

Estas dificultades los lleva a un consumo de insumos cada vez mayor que provoca que la rentabilidad disminuya. "Desde AFA buscamos generar herramientas, información, capacitarlos, y darle todo el apoyo técnico a través de 120 ingenieros agrónomos que son los que hacen los seguimientos para lograr un buen manejo de la situación", explicó.

Recorrer el campo. En los últimos años hubo un cambio rotundo en el manejo, a partir de la aparición de resistencias, y los números que manejan desde AFA lo demuestran. En cuatro años aumento el uso de sulfentrazone pasó de 2.500 litros entre los socios productores a más de 140 mil litros en 2018 y esta campaña será mayor, fundamentalmente por la presencia de colorado. En cuanto a las gramíneas hay una gran expansión y en AFA el consumo de cletodín creció mucho, por la aparición a resistencia en sorgo de alepo y ray grass.

Buschittari recomendó a los productores recorrer el campo después de las aplicaciones, algo que puede generar beneficios para identificar un problema potencial. Habito de costo cero, dijo.

El especialista planteó que actualmente amarantus y rama negra tienen un alto nivel de expansión y dijo que la tendencia es a incrementar la presencia en la zona de influencia de la cooperativa, sobre todo en norte de Buenos Aires donde avanza fuerte al igual que Entre Ríos.

"Ray grass resistente la vemos como una de las malezas más problemáticas, por la cantidad de modos de acción que están generando resistencia. A nivel mundial se citan 14 formas diferentes. En la zona sólo teníamos resistencia a glifosato y recientemente estamos recorriendo algunas parcelas con situaciones donde no ha sido controlado", puntualizó al tiempo que marcó la aparición de cebadilla criolla.

Buschittari recordó que cuando hablamos de malezas resistentes nos remitimos a la situación previa a la soja RR y mencionó que seguramente los que producían en los 80 se acuerdan del mix de productos que había que hacer en el tanque. "Después tuvimos la primavera pero la situación a la que volvemos no es la misma, han cambiado las malezas, la siembra directa, pérdida de eficacia de herbicidas, cultivares que no se bancan de igual forma la competencia con malezas y la condición de los suelos con degradación mayor", alertó.

En rigor, destacó la importancia de que el productor tenga una asistencia técnica que los oriente en tomar la mejor decisión para el campo y los cultivos. Buschittari destacó: "Las soluciones al problema de malezas no caben en un envase, tenemos que sacarnos de la cabeza que va a venir un herbicida mágico que va a venir a solucionarnos todos los problemas. Los sistemas son complejos, no podemos poner esta problemática en manos de una sola herramienta. Quizá lo que hoy es una herramienta, mañana no lo sea. Importancia de los modos de acción. Tenemos que producir manteniendo un fuerte compromiso con la sociedad y el medio ambiente, estamos siendo foco de observación de la sociedad".

Por otra parte, apuntó al mayor uso de nuevas tecnologías, a las aplicaciones selectivas que pueden permitir los costos y aumentar la productividad.

Además, planteó la importancia de un mayor conocimiento de los herbicidas en el suelo y señaló que los cultivos de servicios son muy beneficiosos, pero no son la única herramienta porque son puente verde para las infecciones de roya en trigo, hay que ser cuidadosos. "No tenemos que salir a apagar incendios, sino anticiparnos y capacitarnos. Tenemos que tener un cambio de hábito en general", subrayó.

Nuevas moléculas. Germán Ferrari, de la firma Bayer, reconoció que un tiempo atrás "todos" plantearon un visión simplista del agroecosistema y consideró que hoy las empresas se enfrentan al dilema de entender la complejidad del sistema productivo y su interacción, ya que hay un montón de factores que influyen y pueden modificar. "Las compañías también tenemos como desafíos el diseño de nuevas herramientas para el manejo de malezas que tienen que ver con biotecnologías, herbicidas y prácticas agronómicas", puntualizó y consideró: "Tenemos que generar soluciones integradas, prácticas, económicamente rentables y sustentables".

El especialista de Bayer apuntó que "hay que tratar de que todo ocurra de una manera fácil", aunque reconoció que seguramente "no será de una manera tan fácil como todos quisieran que ocurra".

Ferrari planteó que ahora el desafío es ver de qué manera proponen a los productores una solución rentable aplicando procedimientos relativamente poco complejos para problemas que se presentan como complejos.

En el plan de desarrollo de nuevas moléculas de herbicidas de Bayer hay dos investigaciones en marcha que recién arrancan, están en fase 1. Ferrari estimó que para que esos productos lleguen al mercado faltan entre seis o siete años.

"La generación de moléculas llevan al menos 10 años. El último modo de acción tienen 30 años. Desde los 90 tuvimos un retraso grande de nuevas formulaciones por la llegada de la tecnología RR y en los próximos años no habrá nuevos productos en el corto plazo", indicó y agregó que como no hay nuevos herbicidas las empresas están trabajando en tolerancia a los viejos herbicidas, como todo lo que se viene para adelante en el corto plazo.

Productos residuales. Pablo Roitvain, de la nueva Corteva producto de la fusión de Dow y Dupont, habló de la resistencia confirmada a diclosulam "el ramanegrisida" por definición, aunque no era para ese fin. "Básicamente hacemos mal las cosas, el resultado de esto que nos está pasando ahora ya ocurrió en el sur de Brasil en Uruguay y lo nuestro era una cuestión de tiempo", indicó.

Como desafíos actuales detalló que hay lotes con más de una maleza de difícil control, resistencias múltiples, largos períodos de germinación y problemas de malezas de hoja ancha con malezas de gramíneas.

"Los productos residuales son una parte del enfoque que tenemos que darle", señaló Roitvain al tiempo que explicó que para lograr controles residuales eficientes deben producirse lluvias después de la aplicación, independientemente de la humedad del suelo.

En rama negra, agregó que lo que se hace es ganar tiempo en tratar de mezclar distintos herbicidas porque no hay nada en el horizonte, hasta que vengan nuevas moléculas con nuevas formas de acción.

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