Agroclave

Trigo en jaque: sequía, heladas y enfermedades

Analía Manlla del Inta Oliveros estimo que de persistir las condiciones adversas podría perderse entre un 25 y 50% del trigo en el sur de Santa Fe

Sábado 03 de Octubre de 2020

Sequía, variabilidad de temperaturas, heladas negras (sin humedad), ausencia de lluvias que logren recuperar los perfiles y aparición de algunas enfermedades en lotes puntuales, presentan un panorama desalentador para la presente campaña del trigo. De persistir estas condiciones adversas, podría perderse entre un 25% y un 50% de los cultivos en el sur de Santa Fe, aunque el escenario es similar en el resto de la provincia, advirtió Amalia Manlla, ingeniera agrónoma de Inta Oliveros, haciendo una primera estimación, aunque aclaró que faltan datos para tener más precisiones.

“El panorama no es muy alentador, los lotes en su gran mayoría están regulares, todavía no me atrevo a decir que están malos porque tengo una pequeña esperanza, pero no hay buenas perspectivas para esta campaña”, dijo la profesional a La Capital.

“Ya veníamos con una campaña seca, sin aporte de agua durante todo el invierno. Arrancamos con poca agua en el perfil, sumado a las numerosas heladas que este año fueron intensas, con bajo rocío, con lo cual esta baja humedad ambiente la convierte en una helada negra”, detalló Manlla, y señaló que este tipo de heladas genera un severo daño en los cultivos.

La profesional explicó que “mientras está vegetando, el trigo no demanda mucho en cuanto a humedad y nutrientes, pero en estos momentos, principalmente en el sur de Santa Fe, las plantas ya están encañadas”. Es que “influyeron las condiciones de temperatura, hubo subas y bajas, pero más bien tirando a altas. Tuvimos días casi cercanos a los 30°C o por encima de los 25°C y eso adelanta, acelera mucho el desarrollo y el crecimiento de las plantas. Todo ello viene acompañado con la baja disponibilidad de agua que tienen para que pueda desarrollarse en condiciones normales”.

“Así es como estamos llegando a un período crítico, porque ya a partir del cañazón, te encontrás con una espiga que ya definió su tamaño y de ahora en más queda ver cuánto grano van a quedar en esta espiga. Se define el número de granos y qué condiciones van a tener para todo el crecimiento en la etapa que se viene”.

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Amalia Manlla, ingeniera agrónoma de Inta Oliveros.

Amalia Manlla, ingeniera agrónoma de Inta Oliveros.

Pronósticos

Manlla estimó que ese adelantamiento de crecimiento es probable que se acentúe en estos días, de cumplirse los pronósticos climáticos, que vaticinan temperaturas altas. En este punto de desarrollo, “vos te encontrás con una planta que no hizo biomasa. Si una planta o un cultivo no tiene mucha biomasa para después alimentar lo que viene en la etapa siguiente que es la espiga, lo que se espera es que el rinde esté afectado”, advirtió.

En principio, si de ahora en más empezara a llover, “las condiciones cambiarían y tendríamos una pérdida de un 25% aproximadamente, que es el porcentaje del que se está hablando para el sur de santa fe, aunque el panorama es similar al resto provincia. Y si las condiciones se agravan, puede llegar a ser más, hasta un 50% en el peor de los casos. Entonces no es muy alentador panorama que se viene para la campaña”.

Desde ya, no se pronostican lluvias para la próxima semana y las precipitaciones del fin de semana pasado fueron mínimas y erráticas. Puntualmente en Oliveros, llovió apenas 3 milímetros entre viernes y sábado. Sin embargo, hubo zonas donde llovió hasta 40 milímetros, pero en el área más cercana hacia Buenos Aires. En sur de Santa Fe, cayeron en promedio unos 25 milímetros “y ahí hay casos donde los cultivos están buenos, pero en el resto el panorama es de regular para abajo”, dijo la especialista del Inta.

Para Manlla, en una situación ideal, y dependiendo de cada lote, del manejo, si tiene cultivos de cobertura y si está desmalezado, “sería una buena lluvia que tenga entre los 20 y 30 milímetros, y tal vez más en algunas situaciones”, para que el panorama del trigo mejore.

Heladas inéditas

Otro fenómeno que sorprende a los especialistas es la gran cantidad de heladas este invierno y extendidas, por encima del promedio de los últimos años. “Lo que más se comenta es cómo están impactando a esta altura del ciclo del cultivo y hay quienes nunca antes habían visto este fenómeno, mucha gente con años de experiencia se sorprende de lo que vienen viendo”, destacó.

“Hemos tenido temperaturas cercanas al cero y en algunos casos por debajo y esto terminó de complicar más la situación. Yo lo que espero es que no siga habiendo esas bajas temperaturas tan cercanas al cero grado, porque los trigos ya están en una etapa crítica, ya estamos hablando de una planta que viene estresada y es más difícil afrontar y pasar mejor ante otra adversidad que venga más adelante”.

Otro agravante tiene que ver la intensidad y la cantidad de horas de esas bajas temperaturas, “porque a lo mejor si los cultivos estuvieron solamente media hora con 5 grados bajo cero, quizás no repercuta tanto. Pero en este estado en el que hoy están los trigos, en pleno período crítico donde demandan agua, no pueden atravesar ninguna adversidad, no tiene que faltar de agua, no tienen que existir heladas ni faltar nutrientes porque si no, ya se altera el equilibrio de la planta”.

Lo cierto es que se vienen presentando mañanas frescas y a la tarde la temperatura se dispara, lo cual hace que se interrumpa también y se altere el desarrollo de las plantas. “Ahora se provocó entonces un adelantamiento, muchas tienen la espiga afuera, se han encontrado espinas blancas que es síntoma de daño por heladas; también espigas embolsadas que no salieron al aire y quedan retorcidas, también por heladas, o un entrenudo qué puede estar curvado, hojas amarillentas, prácticamente tirando a marrón, que varía entre oscuro claro, ya algunos están espigados y ya están por florecer y podés encontrarte con flores estériles, todo por efecto de las heladas.

Enfermedades

Con respecto a la aparición de enfermedades, “hemos tenido algunas incipientes de mancha amarilla y royas muy aisladas, en lotes puntuales. Al no haber humedad, tampoco se dan las condiciones para que proliferen. A lo mejor el patógeno está presente, pero sin condiciones ambientales, no puede infectar. De todas maneras hay que ir monitoreando, poniendo énfasis en la roya porque tienen una velocidad de infección mayor que lo que sería una mancha foliar”, advirtió Manlla.

En este sentido, la única recomendación que se puede dar a los productores tiene que ver con el manejo de las enfermedades, “que tengan mucho cuidado sobre todo en zonas donde les llueva más y tengan más humedad sobre todo porque apareció roya, que hagan monitoreo más frecuentes y se siga la aplicación del control químico”, indicó la ingeniera.

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