Agroclave

Las precipitaciones reaparecieron en abril

• En nueve días de abril cayó una cantidad de agua equivalente al 56% de lo llovido en el primer trimestre de este año. Para la gruesa, llegó tarde.

Sábado 14 de Abril de 2018

En nueve días de abril cayó una cantidad de agua equivalente al 56 por ciento de lo llovido en el primer trimestre del año. Así lo anunció el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Rosario, el cual muestra un cambio de tendencia en el ciclo de precipitaciones que permitirán cargar los perfiles de suelos de cara a la siembra de trigo, pero no lograrán reparar el daño provocado por la sequía, especialmente en los cultivos de segunda, tanto soja como maíz.

El informe del GEA indicó que "el marcador para el trigo seguirá sumando milímetros" en los próximos días. "El 60 por ciento de la región núcleo recibió lluvias por encima de los 50 milímetros de los 150 milímetros que necesita para lanzarse con todo el potencial en la próxima campaña de trigo", señalaron los especialistas de la entidad rosarina.

El promedio de lluvias de la región de estos primeros 9 días de abril es de 76 milímetros, mientras que para la totalidad del trimestre enero-marzo, el promedio fue de 158 mm. La localidad de Rosario fue la que recibió el mayor acumulado, 135 mm, superando ampliamente a los 95,4 mm totales que se contabilizaron en los tres primeros meses del año. Le sigue Maggiolo, con 127 mm acumulados en abril.

"Con el objetivo puesto en alcanzar más de 150 mm , cada milímetro suma entusiasmo a la hora de planear la siembra de trigo", señalan los especialistas.

De todos modos, los analistas del GEA ya anticiparon un nuevo recorte (aún no estaba publicado al cierre de esta edición), cercano a las 2 millones de toneladas para la producción de soja, que perfora así los 40 millones de toneladas, que ya "es un número de catástrofe", dijo el jefe del GEA, Cristian Russo.

centro norte. En el centro norte de Santa Fe, según el Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) que elabora la Bolsa santafesina y el Ministerio de Producción, "las condiciones climáticas de inestabilidad y precipitaciones se concretaron en casi todos los departamentos del área de estudio, interrumpiendo el período seco que estuvo presente".

La particularidad radicó en la intensidad de las lluvias, la que permitió una buena a muy buena infiltración del agua caída en los suelos. Los valores de los registros pluviométricos fluctuaron entre 5 y 80 milímetros.

"Prosiguió la cosecha en los distintos departamentos y en diferentes porcentajes en los siguientes cultivos: maíz de primera un 97 por ciento (pérdida consolidada de la producción en un 18 por ciento), en arroz un 85 por ciento, en algodón un 34 por ciento, en sorgo granífero un 47 por ciento y en soja de primera un 34 por ciento", señaló el informe y detalló que "continuó siendo baja la incidencia y la presión de los insectos, como también las plagas en los cultivares desarrollados".

En esa región, donde prácticamente está levantada toda la cosecha gruesa, las lluvias "llegaron tarde a muy tarde para el ciclo del cultivo de la soja de segunda y sus necesidades de disponibilidad de agua para su desarrollo y crecimiento normal".

Los indicadores fueron: poco desarrollo de estructuras y stand de plantas, bajas alturas, entresurcos no cerrados, amarillamiento de hojas basales, no uniformidad de lotes (desparejos) y mortandad de plantas, fueron irreversibles, por lo cual un 80 por ciento del área sembrada presentó diferentes grados de afectación, situación que redundaría en el deterioro de los cultivares y se verían reflejados en los resultados finales.

En cuanto al maíz tardío, "un 80 por ciento del área sembrada, presentó estado regula", detalló.

mercado volátil. En un contexto que se presentaba ajustado, el último informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) recortó nuevamente la producción sojera argentina y la ubicó en 40 millones de toneladas, por debajo de los 47 millones previstos en marzo. También recortó su proyección sobre las exportaciones argentinas de poroto de soja, de 6,80 a 4,20 millones. Lo mismo ocurrió con el maíz, al ubicarla en 33 millones de toneladas, por debajo de los 36 millones previstos el marzo. De igual modo, el saldo exportable fue reducido de 25 a 24 millones de toneladas. De todos modos, en la plaza doméstica, tanto la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé como la de Rosario estiman que se cosecharán sólo 32 millones de toneladas del cereal.

En cambio, el Usda reportó que Brasil está levantando una cosecha récord de soja. Así lo marcó al elevar de 113 a 115 millones de toneladas su estimación sobre la producción brasileña y al incrementar de 70,50 a 73,10 millones el saldo exportable. De este modo, el vecino país fortalece su liderazgo en el mercado exportador de poroto de soja, en el momento en que crece la incertidumbre por el futuro de la relación comercial entre Estados Unidos y Chinas, el primer comprador global, que en la campaña 2018/2019 necesitaría importar 100 millones de toneladas.

A principios de esta semana la tentativa inclusión de la soja en el listado de los productos a ser gravados por China disparó una masiva liquidación por parte de los fondos especulativos a mediados de semana. "Uno de los efectos inmediatos fue el aumento de las cotizaciones FOB en el mercado de Brasil", dijo el analista Eugenio Irazuegui de Zeni.

El vecino país sería el principal candidato a suplantar a Estados Unidos en las compras de China. "Las primas negociadas por sobre Chicago prácticamente se triplicaron al pasar de unos u$s 24 por tonelada a casi u$s70 considerando las bases de los puertos de Paranaguá con entrega a mayo", agregó.

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