Agroclave

La raza Braford se transforma

En la cabaña El Retiro modifican sus establecimientos con alta genética, disminuyendo las unidades agrícolas de sus campos.

Sábado 30 de Mayo de 2020

La Cabaña El Retiro anunció el camino de transformación de todos sus establecimientos al desarrollo de alta genética ganadera, disminuyendo las unidades agrícolas de sus campos.

El proceso, iniciado a fines del 2019, se apoya en una herramienta innovadora y parte de la conformación de un fondo de inversión en vacas (Ficer) que le permite a los accionistas participar en los circuitos productivos de 100 unidades, que ingresan en un circuito de capitalización del 40 por ciento, hasta llegar a la generación de terneros de un mínimo de 200 kilos. Asimismo, —permite salir a todos sus actores— con una rentabilidad del 15 por ciento por encima del precio del mercado o un porcentual similar si se lo midiera por los kilos logrados.

Esta herramienta, la moviliza una firma con más de 30 años en la región y una marca representativa de la zona, que propone la inversión en genética como resguardo de valor para aquellos que buscan ingresar en esta nueva ola de negocios que van impulsando los sectores productivos.

Por ahora, los referente de los campos y cabaña El Retiro, apuntan a un rentabilidad el 16 por ciento en dólares, ya que su ecuación indica que todos los insumos agropecuarios van copiando el movimiento de esta moneda y dejan ver una perspectiva de suba debido a la demanda creciente de carne vacuna argentina.

"Hasta el momento el 50 por ciento de fondo está cubierto y las posibilidades de la firma están centradas en una eventual necesidad de alquilar más campos para seguir creciendo en ganadería", remarcó Ricardo Remondino adelantando que los primeros resultados estarán a la vista en mayo del 2021.

Lo cierto, es que los efectos del Covid-19 hablan de una economía que empieza a buscar —por encima del dólar—, otras alternativas de protección y resguardo. Ahí aparece la hacienda como un refugio indiscutido en el productor agropecuario.

Según un informe de la consultora Big River, la posibilidad de mantener hacienda en producción ofrece una tasa de interés implícita que se va generando por medio del aumento de peso diario. Es decir, es una opción atractiva, donde —así mismo— el costo de alimentación se reduce de manera considerable si los sistemas son extensivos.

Mientras a nivel global, el mercado de la carne continúa con guarismos alentadores, en Argentina hay escasez de opciones de refugio de valor y es la ganadería quien se posiciona como una muy buena opción de inversión por el momento.

Evaluar la mejora

Desde hace años, la ganadería está intentado dimensionar formas de medir y evaluar variables como lo ha venido haciendo la agricultura. El proceso de ingreso a la precisión no ha sido fácil, si se considera que la trazabilidad se proyecta como una de las posibilidades de un cambio significativo o el ingreso a la era digital de la actividad pecuaria.

"Hemos tenido avances significativos en lo económico, ambiental y social, ya que el pastoreo rotativo o manejo holístico en la ganadería ha permitido la combinación de negocio, biología y personas que apunta a esquemas de producción más sostenible", reconoció en médico veterinario Ricardo Palma.

Este experto, con una amplia visión en el desarrollo de los planteos ganaderos de varios zonas del país, Uruguay y otras áreas de Sudamérica, estima que el manejo del pasto ha marcado un antes y después en la cría. "Sabemos que en temas reproductivos y genéticos la inseminación a tiempo fijo a duplicado y hasta triplicado la cantidad de terneros a partir de toros superiores por inseminación artificial".

Palma, resalta como punto de inflexión más importante algo que todavía no se ve, pero que tiene una proyección enorme. "La trazabilidad para individualizar vacas, evaluar su producción cárnica, calidad, parámetros que demandan los compradores como origen, tipo de pastoreo y alimentación, así como también, la temática de hormonas y antibióticos. Estamos frente a una herramienta ilimitada para ir hacia una nueva ganadería, donde la validación del producto final depende de las mediciones que hagamos de cada animal. Esto, salvo en las cabañas, en el resto de la producción pecuaria se desconoce totalmente".

La consideración de la ausencia de trazabilidad, impide el avance hacia un proceso de digitalización de toda la actividad vacuna. El futuro pasa por evaluar, algo que se ha iniciado con los sistemas de engorde a corral, donde se pude saber que come, cuanto y lo que deja cada animal en su dieta. Algo que todavía no ha llegado a la ganadería extensiva.

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