Agroclave

La agricultura 4.0 realizó su cumbre en Rosario

Big data, agricultura celular, biotecnología y el mundo de los microbiomas marcan el nuevo camino de los agronegocios.

Sábado 24 de Noviembre de 2018

La agricultura 4.0 está llegando. El mundo está enfocado en desarrollar tecnologías e innovaciones para la producción alimentaria y la actividad agropecuaria explora en la inteligencia artificial, big data, agricultura celular, biotecnología y microbiomas. Durante Silicon Valley Forum -que desembarcó por primera vez en Argentina con su programa agtech "Semillas de nuestro futuro" y tuvo como sede a Rosario- expertos internacionales disertaron sobre las principales tendencias para el sector y los desafíos que se vienen.

El evento -organizado por Fundación Cedef, Silicon Valley Forum y Revista Chacra y que contó con el apoyo del gobierno de Santa Fe, el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y la Municipalidad de Rosario- se transformó en un espacio de conexión entre productores agropecuarios, innovadores, startups, universidades, gobierno y expertos de la industria argentina con los ecosistemas de la ciudad estadounidense de San Francisco.

Con una asistencia de más de 1.800 personas en los galpones 15 y 17 sobre el Río Paraná se desarrollaron 16 charlas con temas estratégicos para analizar el futuro de los agronegocios. Dragan Macura, director de Ciencia de AgroThrive, y Carlos Becco, director de Indigo Argentina, estuvieron al frente del panel sobre microbiomas y las nuevas formas de entender la salud del suelo y plantas.

En este sentido Macura aseguró que "no podemos vivir sin microbiomas, que en preservación y producción de alimentos existen desde siempre (yogurts, salchichas, cervezas)".

"La diferencia es que ahora podemos diferenciarlos bien para estudiarlos en detalle", agregó.

Becco, a su turno, apuntó que "hay más microbiomas dentro nuestro que ADN propio". Es que dijo: "No es en el agro el origen de ellos sino en la medicina. La industria piensa en probióticos y prebióticos, incorporando microorganismos a las plantas para que mejoren sus condiciones".

Además aseveró que "si bien la agricultura es la industria que más empleo genera a nivel mundial y la que más protege de enfermedades porque genera alimentos, está siendo desafiada y el motor innovador está teniendo problemas". En este sentido remarcó que "los productores están siendo desafiados por los consumidores que no quieren contaminación ni desaparición de las especies".

En el panel "El potencial de la biotecnología: desde la semilla hasta los alimentos como fuente de salud", Diane Wu, fundadora y CEO de Trace Genomics, y Sergio Feingold, coordinador del programa nacional de Biotecnología del Inta, expusieron sus experiencias.

Wu remarcó "los desafíos al generar una tecnología nueva están ligados a la capacitación e investigación y resulta importante alentar a otras startups. Argentina es un gran espacio para la generación de startups" y puntualizó "el productor no sabe que el suelo tiene ADN y el inversor no entiende de secuenciación de organismos, por eso la tecnología los integra en el ecosistema".

Por su parte Feingold, representante del Inta, reflexionó: "Venimos alterando el genoma desde la aparición de la agricultura y ganadería. ¿Qué es lo natural y qué lo artificial? Todo es artificial. Hay que animarse a hablar de transgénicos. Nos tenemos que preguntar si podemos depender de un mercado oligopólico. Necesitamos desarrollo para generar valor agregado al grano para que sea semilla. El agro va a incorporar cada vez más tecnologías, tanto genotipos mejorados en la producción como para el ambiente donde las producciones crecen".

Durante la exposición sobre el uso de la tecnología para promover la inversión y reducir el riesgo, Fernando Luciani, CEO del Mercado Argentino de Valores (MAV), advirtió que la inversión en tecnología y el enlace entre el capital y los agronegocios son centrales, aunque reconoció que la coyuntura nacional es compleja y "no es del todo confortable" y reclamó "estímulos para invertir" porque -dijo- "hay muchos fondos argentinos en condiciones" de invertir en el sector.

"Los agronegocios son los activos exportables más importantes de nuestro país, pero con esto no basta, hay que tener en cuenta el sesgo de riqueza", consideró.

Luciani, además, pidió reflexionar sobre la soja como el activo más importante ya que "la cosecha de soja genera 10 billones de dólares, mientras que Apple y Coca Cola tienen un valor de 80 y 60 billones cada una" y destacó que "todas las empresas argentinas suman 55 mil millones de dólares".

El panel también contó con la participación de Jennifer Place, inversora de Finistere Venture, quien aportó al respecto que "la transformación tecnológica en la agricultura se encuentra en un punto crítico" y dijo que "hay presiones de los commodities e influencia de costos de los agroquímicos, de la tierra y la sustentabilidad de las operaciones" y consideró que la respuesta a las problemáticas es fomentar el sector agtech y "adaptar la tecnología para aumentar la productividad, calidad y sustentabilidad de la industria".

Place reconoció que en América latina, y en especial en Argentina, "hay talento y potencial" y oportunidades para invertir en empresas o emprendedores y despertó el interés de más de uno de los asistentes a la jornada.

El encuentro contó con la presentación de diferentes alternativas de cultivos. Derek Schuette, consultor de desarrollo de negocios y agtech, expuso sobre agricultura vertical y entornos controlados donde destacó que "la agricultura vertical le permite a los productores llevar a escala amplia y rápida su solución y tener márgenes saludables". Aunque parece una solución lejana para estas pampas el especialista consideró que es posible poner en marcha este sistema en estas latitudes donde abunda la tierra ya que la demanda de este tipo de producción es creciente, por ejemplo en restaurantes u hoteles con cocina gourmet que requieren determinado tamaño de la hoja de espinaca.

Schuette también planteó las ventajas de reducir la mano de obra, evitar el uso de plaguicidas, herbicidas y achicar los tiempos de producción gracias a la exposición de luz a través de lámparas LED "que cada vez son más económicas". El consultor puntualizó que en 15 u 20 días se pueden tener listas plantas de lechuga, albaca, espinaca.

"Va a llegar un momento en que la automatización va a ser 100 por ciento. La clave de esta agricultura vertical es mejorar la producción, no hay suficiente tierra arable para seguir con la agricultura convencional, por eso queremos ir a una agricultura tridimensional", sostuvo al tiempo que reconoció que la agricultura vertical no reemplazará a la tradicional pero sí como complemento.

El panel "Revolución 4.0 en el agro: tendencias y desafíos" que estuvo a cargo de Lisa Prassack, presidenta de Prassack Advisors, estratega digital y de innovación para agricultura y sistemas alimentarios, junto con Gabriel Delgado, director en Centro de Investigaciones en Ciencias Políticas, Económicas y Sociales de Inta.

Prassack planteó "hay que pensar qué le gusta al consumidor y qué estamos haciendo desde el campo para adaptarnos a esas necesidades. Debemos preguntarnos qué herramientas vamos a seguir utilizando y a quien vamos a poner al frente de nuestros campos para solucionar los conflictos". En tanto Delgado vaticinó que "el futuro en Argentina tiene tres caminos marcados: la agricultura que seguirá existiendo donde el país sea competitivo, la agricultura orgánica y la agricultura celular".

La jornada siguió con Jessica Bollinger, vicepresidenta de Asociaciones Estratégicas Arable, quien habló sobre agro digital y la información necesaria para la toma de decisiones. "Es muy interesante cómo podemos globalizarnos con la conectividad celular. Los equipos de nuestras empresas de agronegocios necesitan saber el desempeño, como mejorar la eficiencia, por lo tanto hay que optimizar los productos y la mano de obra del campo. La gente que compra alimentos quiere saber qué hace el productor para que su actividad sea especial. Hay mayor interés de los consumidores con esta herramienta", señaló.

Trazabilidad y eficiencia

Nathan Dorn, CEO de Food Origins, y Ami Patel, directora de producto de ripe.io Blockchain of food, disertaron sobre big data y producción de alimentos.

"El Big Data está en la cabeza de cada productor y las posibilidades de aprovechar la información para mejorar los sistemas de trabajo son enormes", aseveró Dorn.

Patel explicó que "con Blockchain se puede ver todo el proceso productivo: la trazabilidad, sostenibilidad, eficacia de la temperatura y también se puede usar como herramienta de comunicación entre minoristas y distribuidores "

El futuro del Blockchain en el Agro 4.0. también tuvo su espacio y estuvieron presentes Deborah Magid, directora de Estrategia de Software de IBM Venture Capital Group, y Rachel Gabato, gestión de Productos y Programas de Ripe.io Blockchain of food, quienes profundizaron sobre cómo potenciar un sistema alimenticio más seguro y eficiente garantizando la trazabilidad, seguridad e inocuidad, y prevenir el desperdicio de la cadena alimenticia a través de Blockchain.

Otro de los temas de vanguardia sobre agtech abordado fue el de maximizar el uso de la información agropecuaria por medio de agrosensores y el internet de las cosas. Naeem Zafar, cofundador y CEO de TeleSense, polemizó "12 mil millones de dólares en granos se desperdician por malas condiciones de almacenamiento y plagas" y planteó que la solución es automatizar el proceso. "Poder saber cuándo vender, dónde almacenar, qué tipo de tratamiento aplicar. Con una pelota sensor en silos o camiones se puede tener continuamente información sobre temperatura, humedad y condiciones generales", advirtió.

En tanto, Miku Jha, fundadora y CEO de AgShift y Georgina Stegmayer, investigadora del Conicet y la UNL, expusieron sobre agrobot e inteligencia artificial. "La tecnología aplicada para la eficiencia de los sistemas en cadenas alimentarias permite cuidar a consumidores y marcas", aportó Jha.

Stegmayer contó que en "proyectos de investigación en conjunto Conicet-Inta se aplicó inteligencia artificial en el análisis de cítricos".

Concentrando toda la atención hacia los especialistas, la jornada culminó con agricultura inteligente a cargo de Jeffrey Orrey, presidente y CEO de Geovisual Analytics, y Ed Keebler, co fundador de Living Economy, CEO de Renewable.

Orrey puntualizó: "Debemos usar la tecnología para obtener retornos en el negocio y preguntarnos qué se necesita medir para mejorar la eficiencia".

En tanto, Keebler brindó declaraciones contundentes "se habla de soluciones innovadoras sin entender los hechos del día a día. Las estadísticas no cuentan la realidad: el 90 por ciento de las especies en la tierra de 1900 se extinguirán en 2050".

Carne sintética: un asado de probeta

Silicon Valley Forum se convirtió en el escenario ideal para abordar temas de vanguardia en materia de innovación del sector agropecuario. Alimentos basados en plantas y carne sintética fueron dos de las presentaciones calientes de la agenda.

Hernan Jaramillo, vicepresidente ydirector de Desarrollo de Negocios de Just Inc, dialogó sobre alimentos basados en plantas: nuevos conceptos de producción y consumo.

En ese sentido, destacó que hay que mirar cómo son las tendencias para ver el consumo animal. "El mundo lo primero que hace es consumir carne. Se necesitan tecnologías complementarias que nos ayuden a satisfacer esa demanda porque no hay más tierras, es un recurso finito", indicó.

Jaramillo consideró que sabor y precio son suficientes al comparar dos alimentos y en relación a la carne sintética aseguró que no es la velocidad del mercado lo que impulsa que las compañías produzcan carne sin animales.

Por otra parte, Thomas Bowman, director de desarrollo de producto en Mission Barns se enfocó en la "Agricultura celular: dialogando sobre carne sintética y su futuro" y contó que en la compañía se encuentran trabajando para lograr el mismo gusto que la carne tradicional. "Si sabe mejor y tiene buen precio no es artificial ya que se pueden encontrar las mejores células para producir carne y nutritivamente es 70% genética", subrayó.

El especialista también puntualizó que "no es la cantidad de producción lo que limita a la industria sino las barreras normativas que en muchos países traban la generación de carne sintética".

Desde otro punto de vista, casi de la veredad de enfrente, Juan José Grigera Naón, especialista internacional en carne bovina del Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), también abordó el tema de la carne y advirtió que "usar el término carne para otros productos que imitan la carne es falso y lleva a la confusión del consumidor ya que el producto es obtenido a partir de células madres, por eso es tejido muscular y no es carne, porque no proviene de la faena animal".

El especialista local se preguntó "¿El consumidor actual que se preocupa por cuestiones éticas va a validar este tipo de producción? Sería riesgoso que desapareciera la ganadería de nuestro país".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});