Agroclave

El trigo se encamina a ser la campaña más ambiciosa de los últimos 15 años

La BCR advierte sobre el acelerado ritmo de compra de trigo 2017/18, los stocks finales podrían ser los más bajos que se tienen registros

Sábado 14 de Julio de 2018

El acelerado ritmo de compras de trigo de la temporada 2017-2018 cubre el 84% de la producción y supera en siete puntos el promedio de los últimos cinco años, informó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Con un fortalecido perfil exportador, los stocks finales del cereal serían muy bajos, expresaron los especialistas de la BCR Sofía Corina y Franco Ramseyer.

En tanto, la campaña actual 2018-2019 que está por terminar su siembra, se perfila prometedora para satisfacer la demanda. "Como se viene observando en los últimos meses, la campaña de trigo 2017-2018 se caracteriza por su acelerado ritmo de compras, tanto del sector exportador como así también de las industrias molineras", indicaron en el informe.

De acuerdo con datos del Ministerio de Agroindustria, al 27 de junio se llevaban compradas 14,6 millones de toneladas del cereal, de las cuales 11,2 fueron adquiridas por el sector exportador y 3,4 por la molinería. "Lo que llama la atención es que incluso con una producción que fue 700 mil toneladas menor a la de la campaña anterior, las compras actuales están superando a las del año pasado a la misma altura", indicaron.

De esta manera, teniendo en cuenta una producción de trigo de 17,5 millones de toneladas, ya se ha comercializado el 84% de la misma, esto es, seis puntos porcentuales por encima del ciclo anterior y siete puntos por encima del promedio de los últimos cinco años. "Por lo tanto, a la fecha mencionada, solo quedan 2,1 millones de toneladas de trigo 2017-2018 para ser negociadas frente a las 3,2 millones del año pasado", señalaron los autores del reporte.

También indicaron que la sumatoria de las exportaciones de trigo y de harina de trigo se encuentra en un valor muy superior al promedio de las últimas campañas.

Sobre base de datos del Indec, se puede observar que entre diciembre de 2017 y mayo de 2018 la Argentina lleva exportadas 8,9 millones de toneladas de trigo y 343 mil toneladas de harina, totalizando 9,23 millones. Esto es un 4,8% superior a lo que se registraba el año pasado a la misma altura y más del doble del promedio de los últimos cinco años, que es de 4,36 millones de toneladas, si se suman el cereal y la harina.

Este contexto hace que la oferta del trigo 2017-2018 se encuentre muy ajustada en relación a la demanda, al punto que se estima que los stocks finales podrían llegar a ser de los más bajos que se tienen registros.

Perspectivas. Por su parte, el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) destaca que el "Efecto Germinador" se cargó 2 millones de toneladas de soja, pero el trigo va por la revancha y una siembra de 6 millones de hectáreas.

El área triguera se expandiría en un 11%, cubriendo 6 millones de hectáreas. Buenos Aires sumaría un 22% en superficie; Santa Fe un 20% y Entre Ríos un 10%. La Pampa encabeza el pelotón de las provincias con retroceso de área, con un 12% menos. Córdoba, que venía con un sostenido crecimiento de área, esta vez baja. La siembra allí caería en casi 100 mil hectáreas. "Se pone en marcha una campaña, muy supeditada a lo que suceda de aquí en más con las lluvias. Hay sectores de la franja oeste que necesitan un refuerzo. Pero en el este, alivio, porque los problemas de barro y saturación de suelos podría terminar siendo una limitante de siembra en las provincias que ahora se perfilan con mejores posibilidades. De todas formas, la campaña 2018/19 promete ser la más importante de los últimos 15 años", alertaron.

En total GEA estima un 11% de suba para la nueva siembra triguera respecto de su ciclo anterior. Así, se cultivaría un total de 6,03 millones de hectáreas versus las 5,43 millones del año pasado. "De todas maneras es importante destacar que podría haber cambios en los próximos meses que afecten el nivel de siembra. El comportamiento de las lluvias en lo que resta de aquí en más puede ser un desencadenante negativo para la campaña triguera", indicaron.

En el informe se destaca que a diferencia de los dos años anteriores, la falta de agua tras cinco meses de seca, se presentaba como un escollo insalvable para la campaña. Tras las lluvias de abril y mayo las condiciones hídricas han cambiado el escenario por completo. Hay excesos en el este, en los que vuelven a repetirse los problemas de lotes em-barrados y napas que han vuelto a posicionarse y podrían problematizar la siembra. Por esta razón es im-portante que las lluvias no vuelvan a irrumpir en las zonas del este de Buenos Aires, sur de Santa y en Entre Ríos. Por el contrario, las zonas que lideran las bajas intenciones de siembra son las que no han recuperado el estado hídrico de sus suelos. Esto sucede en La Pampa, el oeste y sur bonaerense y la franja oeste de Córdoba.

"El factor económico vuelve a ponerse en línea con los interese agronómicos y la necesidad financiera que tiene el sector. El trigo se destaca con sus márgenes y puede ser la gran revancha de los productores que han quedado mal parados por los malos resultados de la campaña de verano. En las zonas de mayores problemas productivos, los márgenes negativos y la necesidad de financiamiento y liquidez empujan a su-mar más hectáreas de trigo. Es necesario revertir el bache que ha dejado la soja y el maíz en este ciclo que se termina. La posibilidad de repetir el éxito que se obtuvo con el trigo del año pasado alienta a aprovechar cada milímetro que dejaron las lluvias desde que retornaron a la región pampeana", indicaron.

Al norte. En tanto, el sistema de Estimaciones Agrícolas del Centro - Norte de Santa Fe que elabora la Bolsa de Comercio de Santa Fe y el ministerio de la Producción de la provincia señaló que "continuó sembrándose trigo, acercándose a las intenciones y superando las hectáreas de las campañas anteriores".

Además, indicaron que "lento y discontinuo" estuvo el proceso de cosecha, con características climáticas que regularon el mismo, lográndose los siguientes porcentajes de avance en cada cultivo: en algodón un 95 %, en sorgo granífero un 97 % y en maíz de segunda un 20%.

Las tareas realizadas en la semana fueron: aplicaciones de herbicida para el control de las malezas en lotes destinados a futuras siembras, particularmente a las resistentes, que campaña tras campaña, mantuvieron su permanencia en los lotes, movimiento de sembradoras en la implantación del trigo, de variedades de ciclo corto y cosechadoras, que avanzaron sobre los últimos lotes en pie de algodón, sorgo granífero y maíz de segunda.

El grado de avance en el proceso de siembra de trigo fue del orden del 95%, lo que representó unas 332.500 hectáreas, por sobre la intención inicial.

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