Agroclave

El maíz recupera terreno en el nuevo ciclo de granos gruesos

Los cambios de precios externos alientan a los productores a sembrar el cereal, el clima se convirtió en el principal adversario para definir la implantación. La intención de siembra de la forrajera pasó de 6,75 millones de hectáreas a 7 millones

Sábado 12 de Septiembre de 2020

La Guía Estratégica para el Agro (GEA), que depende de la Bolsa de Comercio de Rosario, difundió sus estimaciones para la campaña gruesa 2020/21. Proyectó una producción de 98 millones de toneladas de soja y maíz. La intención de siembra de la forrajera pasó de 6,75 millones de hectáreas a 7 millones, y se prevé una cosecha de 48 millones de toneladas. En tanto, la previsión del área a implantar con la oleaginosa subiría 0,6%, a 17,3 millones de hectáreas, de modo que la cosecha esperada sería de 50 millones de toneladas.

Según la GEA, los cambios en los precios externos alientan al maíz incluso en un año dónde el clima se ha vuelto el principal adversario del cultivo. Las recientes lluvias de la semana pasada han puesto en marcha las primeras siembras maiceras en Entre Ríos y Santa Fe. En Córdoba van a esperar que avance septiembre para evitar las bajas temperaturas y sumar más milímetros en los suelos. Pero, a menos que haya lluvias excepcionales en este mes, se espera que las siembras tempranas sean menos importantes que hace un año.

Los especialistas de la Bolsa señalaron que los mejores precios fueron un punto de giro para el maíz, cuya carrera expansiva “vuelve a ponerse en marcha”. En Chaco o Santiago del Estero, dónde se preveían bajas de un 20 a 30% de área, el maíz vuelve a instalarse en los planes de siembra. A nivel nacional, hace un mes atrás se esperaba un 7% menos de área respecto al año pasado. Ahora llega el ajuste con 250 mil hectáreas más. Comparando con el año pasado, la intención de siembra solo es menor en un 3%.

Aunque en principio se esperaba un nuevo retroceso de la superficie de soja, el área de siembra subirá levemente en este nuevo ciclo. Se estima una intención de siembra de 17,3 millones de hectáreas, lo que resulta en un incremento de casi 0,6% respecto del año pasado. Se proyecta una cosecha de 50 millones de toneladas.

Para el trigo, en cambio, la proyección de producción cae a los 18 millones de toneladas.

Por otra parte, el precio de la soja encadenó varias subas consecutivas en el mercado de Chicago, gracias a nuevas compras de China, mientras que los cereales operaron con altibajos en sus cotizaciones.

El contrato de septiembre de la oleaginosa subió y se ubicó en torno a los u$s 357,52 la tonelada. Los fundamentos de la suba radicaron en nuevas compras de mercadería estadounidense por parte de China. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) informó que el gigante asiático compró 664.000 toneladas.

Además, brindaron soporte a los precios comprar técnicas por parte de los operadores y el posicionamiento de los fondos de inversión ante el informe de oferta y demanda mundial de granos que publicó el Usda el viernes.

Por su parte, el maíz ganó hasta los u$s 138,18 la tonelada, debido a la “preocupación” de los agentes respecto al estado de los cultivos en zonas productoras norteamericanas que fueron afectadas por sequías y fuertes tormentas. En este marco, el mercado espera que el Usda recorte a cerca del 60% la superficie cultivada en estado bueno a excelente.

Por último, el trigo retrocedió y se posicionó en u$s 195,94 la tonelada, como consecuencia por un aumento en la estimación de producción de Australia y la previsión de que las lluvias en Argentina detuvieron el deterioro del cultivo.

El clima

Respecto al clima, setiembre arrancó con lluvias de 15 a 50 mm en la región y los especialistas se entusiasman con una recuperación del trigo y que buena parte de las 200 mil ha más afectadas puedan seguir hacia cosecha.

“Si esta continuidad pluvial comienza a reiterarse, las lluvias podrían llegar al oeste”, comentó el doctor en ciencias atomosféricas José Luis Aiello en su reporte semanal para la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

"En casi todas las áreas trigueras estiman pérdidas que van de un 10% a un 30%

La región en general recibió 25 mm en promedio, puntualizó el informe de la Guía Estratégica para el Agro de la BCR. “Son las primeras lluvias importantes después de 4 meses sin lluvias. Pero estas lluvias han sido un evento con características muy poco comunes. Para empezar, los valores de lluvia registrados triplicaron lo que señalaban los modelos. Aparte, no hubo circulaciones importantes de humedad en los días previos y se dan sin el auspicio de los grandes forzantes oceánicos. También, fue un evento que se desarrolló en casi 3 jornadas de lluvias muy suaves, ideales para que se infiltre cada milímetro en el suelo”, detallaron al tiempo que agregaron que este comportamiento es más típico de noviembre que de esta época, lejos de tormentas violentas y acompañadas de granizo, tal como pasó en la anterior semana.

¿Serán suficientes las lluvias para salvar los lotes a punto de perderse?, se preguntaron desde la Bolsa local. “Entre la falta de agua y las heladas un millón de hectáreas de trigo estaban entre regulares y malas condiciones. 200.000 mil has estaban al borde de perderse. Esta semana se evaluará según la recuperación que se observe cuantos lotes van a desecarse para pasar a soja. En muchas localidades comentan que al menos un 5% del área sembrada ya se perdió”, detallaron.

Sobre el trigo, en particular, desde la entidad indicaron que “es muy difícil saber que puede pasar con el rinde este año”. En casi todas las áreas estiman pérdidas que van de un 10 a 30%, pero tras el desánimo, los técnicos apuestan por la recuperación y rindes aceptables si la oferta de agua se recupera.

“Esto es posible por el cambio que hubo en la manera de hacer trigo en la región. Hay muchos lotes que están muy avanzados y el macollaje ya lo tienen jugado: el 65% de la región está en encañazón. Pero desde hace 5 años, el manejo que se hace del trigo es diferente y ahora las siembras se hacen con altas densidades para dejar a un lado lo que pueda pasar con los macollos. La otra clave es la fertilización y que tan rápido el cultivo pueda recuperar el área foliar”, especificaron.

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