Agroclave

El impacto de la pandemia en el sector lácteo

Los cambios en el consumo doméstico, el ajuste de los precios y el impacto del aumento del dólar configuran un nuevo escenario para la actividad

Sábado 26 de Septiembre de 2020

El sector lácteo advirtió que las nuevas medidas de restricción cambiaria van a generar trastornos y una complejización de la situación dentro de las empresas, especialmente las pymes que arrastran alguna deuda en dólares. “En términos devaluatorios, va a haber una fuerte corrida porque lo que se pretende sostener artificialmente es insostenible en el largo plazo”, sentenció Jorge Giraudo, director ejecutivo del Observatorio de la Cadena Láctea (Ocla), sobre la realidad del sector en el marco de la pandemia.

En una conferencia previa al inicio del 4º Outlook de la Cadena Láctea Argentina 2020 que se realizaba vía streaming al cierre de esta edición, el directivo brindó un panorama del sector, que logró mantener el consumo doméstico en plena pandemia pero que sufrió un severo ajuste por el lado de los precios, y analizó cómo se presenta el escenario futuro ante la nueva realidad cambiaria.

“Obviamente que en una economía que se transita en pesos pero que se piensa en dólares, los insumos locales van a estar corriéndose más hacia el dólar libre que hacia el oficial. Después están todos los trastornos que va a traer a las industrias que tengan alguna deuda en dólares que pagar, porque lo tienen que hacer con dólar diferente. A la hora de comprar un insumo sucede lo mismo, es decir que todo esto va a traer una complejización”, señaló Giraudo.

De todas maneras “lo que hay que es si algún día se encuentran estas dos cosas que se sostienen artificialmente: un dólar oficial a 78 versus el blue a 140, y si esto se dará este año o el que viene, pero pensemos en términos devaluatorios que va a haber una fuerte corrida del tipo de cambio de los dos dólares, porque es insostenible en el largo plazo mantenerlo artificialmente, como se pretende”, planteó.

Respecto a cuál es el dólar real de exportación de leche en polvo y quesos y qué margen le queda a la industria láctea, el director del observatorio explicó que “normalmente las empresas liquidan divisas de exportación, algunas por dólar mayorista Banco Central y otras empresas liquidan divisas por Banco Nación comprador. A este valor, por ejemplo la leche en polvo entera en bolsas de exportación de 25 kilos se le agrega 0,75 que va a reintegros _que era 3 y se bajó a 0,75_, y se le resta 9% de derechos deportación en el caso de leche en polvo, y 5% en promedio del resto de productos, con lo cual se está hablando que se obtiene un dólar de exportación más o menos de 69 pesos y pico hoy. Eso obviamente es una de las cosas que resta competitividad a la lechería argentina, porque en una carrera de 100 metros con cualquier competidor, arrancamos en 9 metros más atrás”, graficó el directivo del Ocla.

En el marco de la presentación del 4º Outlook de la Cadena Láctea Argentina 2020, que se realizaba al cierre de esta edición vía streaming, Giraudo, analizó el comportamiento de la actividad del sector durante este año, la cual al mes de agosto pasado creció 8,5% en comparación con el mismo período del año pasado, y que se estima cerraría el año en un 5,5% más de producción respecto a 2019. En litros de leche, tal estimación representa 571 millones adicionales, que se suman a los 103 millones de stock, por lo cual este año hubo una disponibilidad de unos 700 millones de litros de leche en el mercado interno, exportaciones y stock.

"La gran causa del incremento del consumo de lácteos fue la gran masa de dinero que vino de la ayuda social

En cuanto al mercado interno, el consumo per capita anualizado entre enero y julio de 2020 fue de 184,2 litros por habitante/año, mientras se había ubicado en 182,3 en el año pasado. “La gran causa del incremento del consumo de lácteos fue la gran masa de dinero que vino de la ayuda social, que repercutió fuertemente en la demanda de estos productos básicos, generando una recaudación por litro equivalente vendido en el mercado interno mucho menor con respecto a la que se da normalmente, lo cual explica los resultados en la cadena tanto para el sector primario como el industrial», explicó el directivo del Ocla.

Por otra parte cayeron las ventas de productos con mayor valor agregado como yogures en pote, leches saborizados, quesos, los cuales son más consumidos por el sector medio y alto de la pirámide de consumidores según su ingreso. “En estos siete meses podemos garantizar que el ajuste no vino por cantidad, porque se mantuvo el nivel de consumo doméstico e incrementamos las exportaciones, sino por precio. El sector mejoró sus precios 10% a 20% por debajo de lo que costó producirlo por inflación y tipo de cambio”, explicó.

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Rentabilidad

“El promedio general que dio en julio 1% de rentabilidad positiva, seguramente en agosto va a dar prácticamente cero y no tengo dudas que el nivel de septiembre perfore el eje de la serie. Es decir, con un sostenimiento de precios de suba del 1% en un marco de inflación y un tipo de cambio que se mueve al 3%, obviamente se va deteriorando ese resultado iba a ser negativo en septiembre y octubre”, especuló Giraudo.

El directivo también calculó que más adelante “el mercado va a reaccionar diferente. Una vez que pasemos el tipo estacional de máxima veremos cómo se comporta la producción y cómo ahí aparecen traccionando el mercado interno y externo, y cómo las industrias empiezan a recomponer un poco el precio con un mayor nivel de competencia”.

Lo cierto es que hoy el sector pyme “está atravesando una situación muy compleja, producto de que los incrementos de precios en función a precios máximos, precios cuidados y demás, no les permiten recomponer los costos que se van generando. Según el entendimiento que algunos tienen de la economía, se pueden cargar costos todos inmanejables y después se puede arbitrariamente desde una oficina fijar un precio”, disparó Giraudo, y remarcó que en este contexto, las pequeñas empresas no tienen las mismas oportunidades de acceso al financiamiento que pueden tener las grandes compañías.

Mercado internacional

En cuanto a los movimientos que la pandemia generó en el mercado internacional de la cadena láctea, Giraudo reflexionó que “la comercialización se vio en principio afectada. Ibamos paulatinamente a un escenario de mayor liberación económica, pero de golpe esta situación hace que los países otra vez restrinjan un poco la apertura que se venía logrando, con lo cual el comercio mundial va a ser más restringido”.

A pesar de que se salga de la pandemia, va a llevar un tiempo largo para que la gente pierda, entre comillas, el miedo que tiene, con lo cual el consumo del hogar va a ser mucho más fuerte que el consumo fuera del hogar. Pensemos que los países de gran demanda de productos lácteos tienen un hábito de consumo incluso con proporciones mayores fuera del hogar que dentro de éste, y eso fue lo que generó cambios”, señaló.

“Lo que sí pudimos ver es la facilidad de adaptación que tienen las economías mundiales. Es decir, si uno mira los precios o las cosas que ocurrieron en el mercado mundial, como en Estados Unidos que de golpe pasó de tirar 600 a 700 camiones de leche por no tener destino y que los precios se estrellaran, a de golpe rebotar y la economía se acomodó. O sea que la capacidad de reacción que tienen algunos países es muy grande, aunque creo que la pandemia va a dejar muchas secuelas”, concluyó Giraudo.

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