Agroclave

El gobierno redujo el peso mínimo de faena a 270 kilos

• La decisión oficial busca atemperar la caída de productividad por la falta de pasturas. En el último remate de Rosgan se adelantaron las ventas

Sábado 14 de Abril de 2018

El gobierno redujo hasta el 30 de junio próximo a 270 kilos el peso mínimo para faena ganadera a raíz de la sequía, según una resolución publicada en el Boletín Oficial. El impacto del fenómeno climático se hace sentir en el negocio ganadero. A mitad de la semana pasada se realizó un nuevo remate Rosgan, que mostró un adelantamiento de venta de hacienda, a raíz de la falta de pasturas. Los frigoríficos destacaron el efecto que la falta de agua durante los primeros meses del año tuvo en los precios.

A través de la Resolución 66/2018, el Ministerio de Agroindustria de la Nación oficializó la reducción del peso mínimo de faena para las hembras de categorías más jóvenes con el objetivo de facilitar las ventas en medio de la sequía.

La baja es de 300 a 270 kilos y en el período que rige queda suspendida la normativa de 2007, que establecía "una escala de pesos mínimos para la comercialización con destino a faena o la faena comercial de animales bovinos de las categorías mamones y terneros (machos y hembras)".

El gobierno fundamentó su resolución "en la necesidad de acompañar los esfuerzos de los productores pecuarios en este difícil contexto".

"No puede soslayarse que esta sequía severa y prolongada ha provocado distintas consecuencias negativas que impactan de manera adversa en la actividad ganadera, generando inconvenientes en la producción de cría por la escasez de pasturas y la consecuente reducción en ritmos de engorde", expresó en la resolución.

También señala que "en virtud de las circunstancias expresadas, a las que hay que sumar las propias de la estacionalidad, los productores agropecuarios se encuentran ante la necesidad de evacuar la hacienda, sobre todo a las hembras, y en muchos casos debe ser irremediablemente remitida a faena con pesos inferiores a los establecidos en 2007".

El texto describe los déficits hídricos acentuados en las zonas de mayor producción ganadera de nuestro país, como ser en las provincias de Entre Ríos, Córdoba, La Pampa, centro y norte de la provincia de Santa Fe, y en la cuenca del Río Salado en la provincia de Buenos Aires.

El impacto de la sequía en el ritmo de comercialización se notó en el remate del Rosgan de la semana que pasó. La nueva edición reunió una oferta mayor a las 26.200 cabezas. En la previa, el presidente del mercado, Carlos García Beltrame, señaló que la subasta reflejó "fehacientemente" que el sector está en plena zafra de terneros y que abril continúa mostrando altos volúmenes de hacienda puesta a la venta. "El impacto de la sequía sigue mostrando adelantamiento de ventas por falta de pasturas", señaló.

También señaló que "las malas cosechas que se están dando en la gruesa obligan a recurrir a la ganadería que es siempre la caja de ahorro de los establecimientos mixtos".

El impacto de la sequía, dijo, también se puede leer en el origen provincial de las remisiones. Por ejemplo, la provincia de Santa Fe posee el mayor volumen de animales consignados con 7.901 cabezas, seguido por Corrientes con 7.245, Entre Ríos 4.801 y Buenos Aires 4.598.

otro horizonte. Según la Cámara de la industria y comercio de carnes (Ciccra), la sequía modificó y podrá transformar el horizonte de la producción sectorial de prolongarse en el tiempo. "Ya se manifiestan sus efectos en el rodeo y en los precios de la hacienda", manifestó el último reporte de la entidad dirigida por Miguel Schiariti.

Atribuyó a ese impacto el hecho de que en el tercer mes del año el precio de la hacienda en pie comercializada a través del Mercado de Liniers exhibiera "una importante corrección a la baja, con la cual casi anuló toda la suba observada durante febrero. El precio promedio disminuyó 7,8 por ciento mensual, indicó.

La evaluación aclaró que "si se corrige la faena por la cantidad de días hábiles, en términos interanuales resultó casi 6 por ciento superior" que en el segundo mes del año. En tanto, durante el tercer mes del año el ciclo ganadero se mantuvo en una posición neutral, ni liquidación, ni recomposición de existencias.

La faena total de hacienda vacuna se ubicó en marzo último en 1,076 millón de cabezas y resultó 3,9 por ciento menor a la del mismo mes del año pasado.

Según el reporte, en el primer trimestre, 345 establecimientos fenaron 3,23 millones de cabezas de hacienda vacuna, es decir 5,8 por ciento más que en enero-marzo de 2017. La distribución fue la siguiente:

BULLET_CHARACTER Los diez establecimientos que más animales faenaron en lo que va de 2018, explicaron poco más de 19 por ciento de la faena total; en tanto, los 40 establecimientos con mayor nivel de actividad concentraron 51,4 por ciento de la faena total", expresó.

BULLET_CHARACTER 116 establecimientos registraron una faena inferior a las 1.000 cabezas en el primer trimestre del año, concentrando apenas 1,2 por ciento de la faena total. "Este volumen de faena es absolutamente antieconómico y no se alcanza a entender cómo hacen esas plantas para seguir faenando", analizaron desde Ciccra.

Geográficamente, los establecimientos de la provincia de Buenos Aires explicaron 51,3 por ciento de la faena total, los de Santa Fe, otro 17,2 por ciento, y los de Córdoba, otro 8,6 por ciento.

Ciccra informó que la producción de carne vacuna, corregida por días hábiles, creció en marzo 7 por ciento anual. El Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), coincidió con el dato. "Sin embargo, al considerar el promedio diario de animales sacrificados se observa que superó a enero de 2018 y que también fue el nivel más alto desde 2009 para el mes de marzo", detalló Mario Ravettino, presidente del consorcio.

De acuerdo a este nucleamiento, todo indicaría que la faena de vacunos se mantiene firme aunque "amesetada" en un nivel que oscila en las 1,1 millón de cabezas mensual.

"La sequía incidió en este contexto, volviéndose a observar una elevada participación de hembras en el total sacrificado", dijo el empresario.

Agregó que "la seca afectó mucho", lo cual indica que los frigoríficos van a tener problemas con la materia prima. "También observamos que los animales se están liquidando antes de tiempo, además de liquidarse hembras y también terneros que no llegaron al kilaje necesario".

En el primer trimestre de 2018, la producción de carnes bovinas fue equivalente a 721 mil toneladas peso res, la mayor desde 2009, y el acumulado de doce meses se acercó a 2,9 millones de toneladas. "La oferta de carnes bovinas permitió un crecimiento del consumo local: fue equivalente a casi 59 kg de habitante al año", manifestó el titular de ABC.

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