Agroclave

El fantasma de la sequía recorre Córdoba y el sur de Santa Fe

Las lluvias se ausentaron durante los últimos tres meses en la provincia vecina., donde hay focos de seca extrema. China calienta el mercado.

Sábado 01 de Agosto de 2020

El fantasma de la sequía recorre los campos sembrados con trigo en Córdoba y el sur de Santa Fe, donde la ausencia de lluvias importantes se hace notar desde hace tres meses.

En Córdoba hay focos sequía extrema y se estiman en 65 mil hectáreas trigueras las que están en malas condiciones. Según la Guía Estratégica para el Agro (GEA), desde el 1º de mayo no llueve de forma importante en la provincia vecina. Tampoco en gran parte del sur de Santa Fe. En Venado Tuerto el promedio pluvial de los últimos 106 años para este período, es de 96 mm. Y en 2020 fue de 2,7 mm, la marca más baja de los últimos 100 años. La zona de escasez también se extiende hacia la esquina del noroeste bonaerense. En la región núcleo, sólo en el este hubo llovizna.

“Donde había excesos o buenas reservas hace un año ahora los mapas están en amarillo o rojo”, indicaron desde la GEA. El cuadro de anomalías se invirtió respecto de la campaña pasada, a esta altura: Buenos Aires ahora dispone de excelentes condiciones, cuando hace un año sufrían una sequía que se arrastraba desde los meses del verano. Y en el resto, desde Salta hasta el centro del país, las condiciones de humedad eran el año pasado de buenas a muy buenas con grandes áreas con problemas de excesos hídricos.

En Córdoba y el sur de Santa Fe, sin lluvias claves para el trigo, la superficie en condición regular subió a 250 mil hectáreas. Son cuadros que “se sembraron con la humedad muy justa, ya se estiman pérdidas de rindes en la región”, dijo el GEA.

Según informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), la siembra de trigo a nivel nacional entró en su última etapa al implantarse a la fecha el 94,1% de las 6,5 millones de hectáreas previstas. En Córdoba, Santa Fe y núcleos norte y sur, el escenario de déficit hídrico provocó nacimientos desparejos y crecimiento lento.

Según consignaron Emilce Terré y Javier Treboux en un estudio para la Bolsa de Comercio de Rosario, el mercado comienza a internalizar una producción de trigo menor a la esperada inicialmente y, por eso, los precios a diciembre tocaron máximos.

“La campaña triguera 2020/21, que aparecía sumamente promisoria está encontrando dificultades en su camino”, señalaron. Todos los cañones apuntaban a una producción por rindes tendenciales de hasta 22 millones de toneladas pero ahora la cosecha se estima entre 18 y 19 millones de toneladas. Esta merma reduce la estimación del saldo exportable, que rondaría las 11,5 millones de toneladas, 800.000 toneladas por debajo de lo que se espera se termine exportando en el actual ciclo comercial. Los ingresos serían por u$s 2.300 millones

Terré y Treboux señalaron que se llevan presentadas Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) por 2,4 millones de toneladas de trigo, con embarques a partir del mes de diciembre. El sector exportador ya lleva compradas 3,3 millones de toneladas de trigo nuevo, unas 500 mil toneladas por encima de la campaña previaa. Actualmente, ya se comercializó casi el 30% del trigo 2020/21.

El complejo panorama productivo provocó, entre otros factores, un repunte considerable en los precios en las últimas dos semanas en el mercado interno. El contrato de Trigo Rosario Diciembre tocó los u$s 174 toneladas.

Pero no sólo en la Argentina hay problemas productivos. El Consejo Internacional de Granos redujo en 5,6 millones de toneladas su previsión de cosecha a nivel global con las mayores caídas registradas en la Unión Europea (-2,8 millones de toneladas), Estados Unidos (-1,5 millón de toneladas) y Rusia, en la región del Mar Negro (-1 millón de toneladas). De este modo, la producción mundial sería de 762 millones de toneladas, el mismo volumen que el ciclo anterior. La demanda tendría un leve aumento, de 747 millones de toneladas a 750 millones. El trabajo de la Bolsa subrayó que la situación de los inventarios mundiales sostiene el precio. Los stocks bajarían por cuarto año consecutivo, a 62 millones de toneladas. Es el volumen más bajo de los últimos siete años. Los precios en Chicago lograron una recuperación en las últimas semanas, luego del mínimo relativo que tocaron el 26 de junio.

Por su parte, de acuerdo a la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cosecha de maíz alcanzó al 94,6% del total de superficie sembrada, estimada en 6,1 millones de hectáreas. Se trillaron 47,6 millones de toneladas de las 50 millones proyectadas, con una productividad de 82,3 quintales por hectárea.

Distintos analistas consideraron que el mercado local dio oportunidades para ir cerrando negocios, tanto por maíz o de la nueva campaña. Las compras de China a Estados Unidos, pese a las tensiones diplomáticas, es el principal sostén de los precios. El equipo de análisis de mercado de FYO subrayó que el gigante asiático estuvo activo comprando soja, maíz y trigo. “Además, hay rumores de que aumentaría sus importaciones del cereal”, señalaron.

Así, los precios locales llegaron a niveles que superan a los que eran considerados disparadores hace poco tiempo atrás, en torno a los 145 dólares para las posiciones diciembre/enero y de 140 dólares para la campaña nueva. La soja también mejoró y alcanzó niveles de 240 dólares, con un pase prácticamente nulo hacia fin de año.

Para Dante Romano, de Agroaustral, el dólar más débil frente al euro “también es una buena noticia para las commodities”.

Un trabajo de Bruno Ferrari, Alberto Lugones y Emilce Terré para la Bolsa de Rosario recordó que la campaña de granos gruesos 2019/20 tiene una particularidad. Por primera vez en 22 ciclos productivos, el maíz se perfila para superar al cultivo de soja en el tonelaje producido. Por dos cosas: el pulso seco de febrero y marzo ajustó el volumen producido de la oleaginosa a 50,7 millones de toneladas y, por otro lado, la cosecha maicera volvería a ser récord, con un volumen de 51,5 millones.

En materia de precios, desde finales de mayo parece haberse encontrado un piso en el precio del maíz, que si bien aún no alcanza los valores de las últimas campañas se encuentra en valores más próximos.

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