Agroclave

El exceso de agua de diciembre le deja una dura herencia a la soja

El último informe de GEA indicó que entre siembra y resiembra aún restan implantarse 500 mil hectáreas. Aparecen plagas y malezas.

Sábado 29 de Diciembre de 2018

Las lluvias de diciembre podrían provocar severas pérdidas en los cultivos de soja de segunda sembrados en la región núcleo y entre 100 a 150 mil hectáreas quedarían afectadas, según detalló en su último informe la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Rosario, que también asegura que el exceso de agua impactó además en la oleaginosa de primera, ya que un 20 por ciento está en situación de "regula a mala".

"Las lluvias darán una tregua de una semana", indicó el especialista de GEA, José Luis Aiello, en referencia a los últimos días del año 2018 pero también aseguró que "la combinación del Niño débil y el calentamiento del Atlántico generan flujos de humedad atmosférica desde el este".

De ese modo, "habrá continuidad de lluvias en el centro este de la región pampeana", adviritó Aiello.

Entre siembras y resiembras, aún deben implantarse casi 500 mil hectáreas en soja y un 9 por ciento de la oleaginosa de la región sigue a la espera de buen tiempo, pero la fecha de siembra para obtener rindes aceptables está por finalizar. Se tratan de 80 mil hectáreas de soja de primera, 275 mil de soja de segunda y 100 a 150 mil hectáreas, también de segunda, que deberán resembrarse.

"Las sojas de segunda que se sembraron en campos altos están bien, pero las que se encharcaron se perdieron. Hay muchos lotes embarrados a los que no se puede ingresar y se dan por perdidos. Las resiembras este año, entre los temporales de lluvias de noviembre y diciembre, trepan a más de medio millón de hectáreas", puntualizó el informe de GEA.

Por otra parte, detalló que "las zonas con los mayores problemas son el centro-sur santafesino y el norte bonaerense".

En tanto, el relevamiento de GEA indicó que el aspecto de la soja sigue desmejorando, ya que 20 por ciento de la soja de primera está de regular a malas condiciones. Un 55 por ciento bueno y un 25 por ciento muy bueno. El 80 por ciento de los cuadros se encuentra en etapas vegetativas, mientras que un 13 por ciento está iniciando la floración (R1) y otro 7 por ciento está en plena floración (R2). "Por las malas condiciones ya se descuenta rinde en soja respecto a lo que se presupuestaba al principio de campaña", indicó.

Además, los excesos de agua y las bajas temperaturas limitan el potencial de soja. "Hay menos plantas logradas este año en los cuadros de soja. A la gran cantidad de agua y las bajas temperaturas, este año se suma que las semillas aprobaban con lo justo el vigor y el poder germinativo", indicó el informe. Aparte, numerosos sectores con manchones sin plantas se resembraron pero nuevamente se han perdido. Y las plantas son notoriamente más chicas y no pueden con la competencia de las malezas. Con las lluvias se ha perdido el efecto residual de los preemergentes y a la vez hay efectos de fitotoxicidad en sectores bajos.

plagas y malezas. También hay una gran presión de plagas cómo bolillera, medidora y Megascelis, que se destaca por su presencia generalizada y su gran voracidad. "Todo esto forma un gran combo de adversidades que tendría un impacto negativo en la producción de la oleaginosa", advirtió el informe.

En cambio, el maíz temprano superaría los rindes promedios. Si bien se ha perdido parte del nitrógeno aplicado por los excesos de lluvias, al 75 por ciento de estos cultivos se los clasifica entre excelente y muy bueno.

En el centro norte de Santa Fe, "en el comienzo del período analizado (del 19 al 25 de diciembre) se registró inestabilidad climática, con precipitaciones, ráfagas de viento y caída de granizo en sectores muy puntuales; escenarios que se observaron en todos los departamentos del área de estudio", dice el informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Santa Fe y el Ministerio de Producción.

Posteriormente, "hubo días soleados con un paulatino aumento de las temperaturas medias y condiciones de estabilidad climática, que permitieron avanzar con las actividades planificadas y el desarrollo de los cultivos", agregó el informe.

En esa área, los perfiles de los suelos se encontraron con muy buena carga de agua y disponibilidad para el período de mayor demanda, un indicador siempre latente y de gran importancia en la campaña.

También se reanudaron los procesos de siembra para los cultivares de segunda o tardíos, como así también el avance del control de las malezas en los lotes, a medida que las condiciones del piso lo fueron permitiendo. "Hasta la fecha del informe, se habían sembrado 125.750 hectáreas (ha) con maíz, es decir el 64,8 por ciento de la intención de siembra que fue de 194.000 hectáreas; 52.700 ha de sorgo, número que representa el 85 por ciento de la intención de siembra que es de 62.000 ha y 451.000 ha de soja de segunda, 82 por ciento de las 550.000 ha que se prevén como intención", concluyó.

Mercados divididos. En tanto, la plaza financiera se divide entre un trigo que vuela en sus cotizaciones y una soja que refleja en sus precios la decepción del mercado.

El último informe de Escenarios Granarios, consigna que "la atención del mercado se encuentra dividida entre los factores locales que subyacen a la suba del trigo y los factores externos relacionados con las compras de China y la reciente suba de tasas en Estados Unidos".

Después de la reunión del G-20 a fines de noviembre, hace pocos días China por primera vez en seis meses compró 3 millones de toneladas de soja norteamericana y hay rumores de que planea una tercera ronda de compras en los próximos días por un volumen adicional de 2 millones de toneladas. "Suponiendo que esas compras se materializaran, los 5 millones de toneladas están muy por debajo del ritmo que se necesita para compensar un escenario muy pesado de oferta tanto en Estados Unidos como en el mundo", indicó el informe.

De hecho, si China completara las compras anunciadas, las ventas totales no llegarían ni al 25 por ciento del volumen que había adquirido el año pasado desde el inicio de la campaña y hasta diciembre.

Desde el lado de la oferta, los productores en Brasil ya comenzaron a cosechar y algunas zonas mejoraron sus perspectivas gracias a las recientes lluvias. Por el contrario, en Argentina la siembra de soja fue la más afectada por el exceso de lluvias aunque por el momento se mantienen las proyecciones rondando los 50 millones de toneladas.

"Los precios reflejaron la decepción del mercado, ya que tras la suba de más de u$s 10 que prosiguió a la reunión del G-20 cayeron un 3,5 por ciento desde los u$s 339 que fue el valor más alto ese día hasta los u$s 325 actuales. Los precios locales también mostraron una caída del 5 por ciento para la soja disponible y del 2,5 por ciento para la cosecha nueva", aseguró el último relevamiento de Escenarios Granarios.

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