Agroclave

Con luces amarillas, la región central le prendía velas a Santa Rosa

Estimaban que un ciclo más seco podría afectar la campaña récord de trigo y el implante de maíz que se avecina en estos meses.

Sábado 01 de Septiembre de 2018

Las luces amarillas se encendieron esta última semana en la provincia de Córdoba, donde la falta de lluvias comienza a alarmar a los productores de cara a la nueva campaña de maíz y a la evolución del trigo a mitad de ciclo. Según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Rosario, "la oferta de agua en esa región se redujo un 50 por ciento respecto al año pasado" y aseguró que "para las siembras tempranas de maíz y para repetir los muy buenos rindes del año pasado en trigo, la provincia necesita entre 100 y 120 milímetros". Al cierre de esta edición, se aguardaba con expectativa la tormenta de Santa Rosa.

Esta incipiente pero preocupante adversidad climática tensa un poco más la cuerda entre el sector agropecuario y el gobierno, cuyo romance parece empezar a mostrar continuas señales de fricción. A la eliminación de los reintegros a las exportaciones, que afecta a las economías regionales, se suman también las insistentes críticas desde el sector agroexportador por la decisión de reducir el diferencial arancelario en el complejo sojero.

Este cuestionamiento fue claramente expresado la semana pasada durante la celebración del 134º aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario. "Es un castigo al principal complejo exportador de la economía argentina", se quejó el presidente de la entidad, Alberto Padoán.

En medio de estas tensiones y de la crisis cambiaria y económica que atraviesa el país, el gobierno tiene la esperanza de que la cosecha de trigo sobre fin de año descomprima la situación y logre paliar la falta de dólares. Sin embargo, todos los ojos están atentos a los pronósticos climáticos, que comenzaron a plantear algunos interrogantes.

El GEA indicó que "si no hay una recarga adecuada del perfil en septiembre, los maíces tempranos van a tener serios inconvenientes para afrontar el mes de diciembre", al tiempo que alertó por enfermedades de trigo que están al acecho del cultivo, como aquellos casos reportados de focos de infección de roya anaranjada y mancha amarilla en el centro-sur de Santa Fe y este de Córdoba.

De todos modos, "a pesar de la falta de agua, el trigo sigue apuntando a altos rindes", señaló el GEA aunque también advirtió que las intensas heladas siguen hostigando al cereal fino.

No ayudaron en este esquema el ascenso térmico que se produjo durante la semana que pasó, y el pronóstico de la continuidad de heladas sobre el nordeste y centro-este del área agrícola, provocadas por efectos de tormentas y nevadas en la Cordillera Sur. "Junto con el frente, arribará una vigorosa masa de aire polar que se extenderá sobre la mayor parte del área agrícola, haciendo descender la temperatura por debajo de lo normal y causando el riesgo de heladas en gran parte de su extensión", indicó el especialista Eduardo Sierra.

El trigo sigue reforzando sus cotizaciones en las últimas semanas, impulsado por ahora por cuestiones internacionales. Según indicó la especialista de AZ Group, Catalina Ferrari, "por fin llegó la revancha" para ese cereal. "Las noticias de problemas productivos en el hemisferio Norte, donde se produce el 90 por ciento del trigo a nivel mundial, provocaron que el Usda en agosto ajuste a la baja nuevamente el volumen total a recolectar", dijo y apuntó que la producción mundial 2018/19 se proyecta en 729 millones de toneladas encontrándose 30 millones por debajo del cierre del ciclo 2017/18. Además, "el Usda también ajustó a la baja el stock final mundial esperado, que se estiman en 258 millones de toneladas desde las 273 millones del ciclo pasado", agregó.

Estas bajas se deben principalmente a mermas de producción en Rusia, Ucrania y la Unión Europea, de fuerte peso en el mercado exportador. "Todo esto fue lo que provocó la suba de los precios internacionales de trigo en épocas de estacionalidad a la baja por la entrada de oferta desde el hemisferio Norte", dijo Ferrari y señaló que en julio, el promedio de la posición más cercana en Chicago (diciembre-18) cotizó u$s 186 por tonelada, mientras que para el mes de agosto la misma fue de u$s 206.

De cara a la campaña gruesa, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó que se incrementaría la producción en el ciclo 2018/19 y la siembra de maíz alcanzaría las 5,8 millones de hectáreas, superando el promedio de los últimos 5 años de 4,7 millones de hectáreas.

Un informe elaborado por las especialistas de la Bolsa de Rosario, Sofía Corina, Desiré Sigaud y Emilce Terré, señala que el precio del maíz continúa fortaleciéndose ante la demanda del sector exportador y por el efecto de otras variables, en tanto que la soja sufre la presión de la baja externa en un mercado poco demandado.

"Las exportaciones del complejo sojero siguen débiles, presionando a la baja sus precios", indicaron.

La consultora alemana Oil World, revisó sus estimaciones: prevé un aumento de 24 millones de toneladas en la producción de soja 2018-2019 que excederá ampliamente el incremento del consumo, por lo que se acumularía un mayor volumen de inventarios (principalmente en Estados Unidos).

Al promediar la semana, el precio en pesos de los granos en la plaza local subió de la mano del espectacular salto en la cotización del dólar.

En el orden agronómico, un relevamiento realizado en todas las regiones agrícolas de los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Crea) arrojó que raigrás ya ocupa el segundo lugar en el ránking de malezas problemáticas, luego del yuyo colorado.

"Las gramíneas problemáticas comenzaron a cobrar mayor importancia en función de la dinámica climática de la última campaña y por el mayor foco que pusieron los productores en el control de otras malezas", explicó María Paolini, integrante del Proyecto Malezas Crea, durante un desayuno agrícola organizado esta semana en la sede porteña de la entidad.

Un 41 por ciento de los empresarios agrícolas consultados, en el marco de la encuesta SEA-CREA, indicó que en el ciclo anterior registró problemas con yuyo colorado resistente, mientras que un 29 por ciento y 28 por ciento mencionó inconvenientes con raigrás y chloris/trichloris respectivamente.

Un 92 por ciento de los empresarios agrícolas consultados en la zona sur de la provincia de Santa Fe manifestó experimentar dificultades para controlar malezas en la campaña pasada.

"La rama negra, que en el ciclo 2016/17 estaba en segundo lugar, este año pasó el sexto puesto en el ránking, lo que evidencia un proceso de aprendizaje para controlarla", relató la experta.

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