Agroclave

Con la sequía en retirada, estiman una buena campaña fina 2018/19

• Los pronósticos del Inta y la Bolsa de Buenos Aires coinciden con el GEA en que el régimen de lluvias comienza a normalizarse.

Sábado 21 de Abril de 2018

El invierno que se avecina trae mejores noticias para la producción agrícola. Luego de una intensa sequía que esquilmó buena parte de los cultivos de segunda, el clima y el régimen de lluvias comenzarían a normalizarse durante lo que resta del otoño y el período invernal. Así lo estimaron tanto los pronósticos elaborados por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, como los difundidos esta semana por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, ambos en sintonía con las estimaciones que días atrás difundió la Guía Estratégica para el Agro (GEA), cuando José Luis Aiello adelantó a La Capital "que la sequía tenía los días contados".

Las perspectivas de un escenario "neutral" o de Niño débil avizoran un excelente panorama para el cultivo de trigo que se avecina, aunque no llega a tiempo para compensar las pérdidas provocadas en la soja y el maíz de segunda. En ese marco, el mercado volvió a reaccionar con alzas para la oleaginosa, especialmente luego de que Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) anunciara stocks más ajustados en ese país y en el resto del mundo por el recorte productivo en la Argentina.

Los expertos en meteorología del Inta estimaron "buenas perspectivas climáticas productivas para la zona núcleo, mientras que los modelos pronostican una condición neutral durante el otoño y el invierno". Y aseguraron que las precipitaciones registradas durante los primeros 10 días de abril "permitirán revertir el estado de suelos y cultivos".

De acuerdo con el último informe del Inta Clima y Agua, "el escenario más probable es el de una ocurrencia de precipitaciones normales para el trimestre con una probabilidad del 45 por ciento en las provincias de la región Pampeana y San Luis".

Mientras que, para el resto del país, la situación parece no cambiar, ya que los técnicos del Inta prevén, para el centro y sur de Cuyo y el Litoral, precipitaciones inferiores a las normales, mientras que, para el centro y norte de la Patagonia serán entre normales o inferiores a lo normal.

Un escenario climático que "tendió a normalizarse y que permite albergar optimismo sobre la campaña agrícola 2018-2019", es el que prevé la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

El Informe Perspectivas Agroclimáticas Estacional de la entidad, a cargo del especialista Eduardo Sierra, destacó que "durante el final del verano y lo que va del otoño, el escenario climático tendió a normalizarse. Debe tenerse en cuenta que la tendencia expuesta no es todavía firme y podría sufrir ajustes positivos o negativos, que será necesario monitorear durante cierto tiempo, antes de darla por cierta", dijo Sierra.

"La situación actual deriva de que el enfriamiento del océano Pacífico ecuatorial disminuyó considerablemente, asumiendo un estado neutral moderadamente frío y paralelamente, el océano Atlántico Sur se calentó debido al avance hacia el sur de la corriente marina cálida del Brasil, mientras la corriente marina fría de Malvinas retrocedió hasta casi desaparecer", añadió.

Esta situación favorecería especialmente al trigo, "no obstante, esta evolución podría ser lenta e irregular, por lo que la recuperación de las zonas afectadas por la sequía desarrollada durante la temporada 2017-2018 podría demorarse", indicó.

La semana anterior, Aiello indicó que durante abril "va a haber lluvias cuasi normales ya que la sequía quedó atrás.

El especialista del GEA aclaró que "las precipitaciones de este mes obedecen a que justamente se rompió el bloqueo que inhibía las lluvias y que fue el causante de la sequía. Al debilitarse los centros de alta presión, comienzan los pasajes de frente a tener una buena actividad. Y si hay humedad en la atmósfera, como hay en este momento, empezarán a generarse las lluvias".

"No hay ningún indicador de perturbación hacia arriba o hacia abajo para los próximos seis meses. Eso significa que se va a poder sembrar el trigo, que va a tener un arranque adecuado y un desarrollo bueno".

En el mercado, las proyecciones de una menor cosecha argentina por parte del Usda (fijó la producción en 40 millones de toneladas) están más que digeridas por el mercado, indicó Daniela Reale, analista de mercados BLD.

Explicó que de hecho, la Bolsa de Rosario volvió a ajustar la cifra hasta los 37 millones, siendo la menor estimación hasta el momento. "La cosecha viene muy avanzada cubriendo el 24 por ciento de la superficie y se observan enormes diferencias en los rindes", agregó.

Los precios locales se mantuvieron firmes en la semana cuando afuera bajaron y la posición mayo del Matba llegó hasta los u$s 323 para luego debilitarse de la mano de la noticia de que se habían importado 240.000 toneladas de soja desde Estados Unidos, por primera vez desde 1998. El dato tuvo su efecto: la pizarra cayó un 5 por ciento en un día hasta los $ 6200 y dio lugar a numerosas especulaciones.

"Lo único certero es que este año las importaciones tendrán que aumentar dada la menor oferta disponible aunque nuestra capacidad se limita a unos 4 millones de toneladas por una cuestión logística y de estructura en los puertos", dijo Reale. "Aún maximizando nuestras importaciones la soja será escasa, la retención por parte de los productores mayor y los precios se mantendrán firmes hacia fines de año", agregó.

En el centro norte de Santa Fe, el Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Santa Fe, indicó que fue la segunda semana donde las condiciones climáticas de inestabilidad y precipitaciones se concretaron en todos los departamentos del área de estudio. "Nuevamente la particularidad radicó en la intensidad de las lluvias, la que permitió una buena a muy buena infiltración en los suelos del total de agua caída, considerándose un 100 por ciento de eficiencia y óptima instancia de recuperación y recarga de los perfiles, tras el período seco. Los valores de los registros pluviométricos fluctuaron entre 5 y 50 milímetros", agregó.

Los rendimientos en cada uno de los cultivos siguen revelando una gran heterogeneidad, siendo la principal característica de la campaña 2017/2018.

La baja incidencia y presión de los insectos, como también las plagas en los cultivares desarrollados, solo en lotes o sectores puntuales, fue una particularidad y característica de importancia que reinó en la campaña 2017/2018 de los cultivos. Han tenido mayor impacto y resistencia las malezas, revelando un comportamiento más resistente y planteando desafíos para las futuras siembras.

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