Agroclave

Ciciliani: "No hay sector que hoy escape a la crisis"

La funcionaria dijo que pedirá a la Nación medidas de protección para los sectores santafesinos afectados por la importación

Sábado 09 de Junio de 2018

Cuando asumió como ministra de Producción, Alicia Ciciliani, se propuso "superar la emergencia" y apostar a una agenda de largo plazo orientada a "la innovación y productividad". Pero la crisis económica que impacta con intensidad en el sector productivo impuso su ritmo de urgencias. El jueves próximo se reunirá con el ministro nacional de la Producción, Francisco Cabrera, para pedirle que mitigue el impacto de las importaciones en la actividad productiva. Lo hará "acompañada de empresas competitivas e innovadoras", como las fábricas de maquinaria agrícola. Para la funcionaria, "hoy no hay sector en la Argentina que no esté afectado por la crisis". En plan de contención, anticipó que se ampliará el Fondo de Inversión y Desarrollo. Pese a las urgencias, aseguró que "no se resigna" y seguirá "pensando en el mediano y largo plazo".

-¿Con qué desembarca el Ministerio de Producción de Santa Fe en Agroactiva?

- Llegamos con la mayor cantidad de empresas de la historia. En muestras como esta se genera una sinergia muy fuerte. Lo tenemos comprobado no sólo en las grandes empresas que hacen negocios vinculados a la actividad sino a los emprendedores. Los que asisten a una feria se les abre la cabeza, aprenden cosas. Por eso es que este año ampliamos la participación de empresas y trajimos también a las tecnológicas. La innovación es uno de nuestros ejes estratégicos. Que hoy una escuela secundaria visite nuestro stand de Agrotech representa un impacto muy positivo en la producción, el desarrollo y el conocimiento. Por suerte el gobernador Miguel Lifschitz apoya y es un convencido de esto. Este año como ministra soñaba tener una mejor perspectiva de país. Nos agarró la sequía en Expoagro y pensamos que tendríamos la revancha en Agroactiva, pero nos tocó la corrida y la inestabilidad. Aún así a los sectores vinculadas con las exportaciones tenemos que vincularlos en este espacio para que hagan buenos negocios.

- Cuando asumió mencionó que no quería trabajar dejando atrás la etapa de la emergencia. Sin embargo, ésta se impuso.

- Sí, pero no me resigno y sigo pensando en el mediano plazo. Exige el doble de esfuerzo, pero estoy dispuesta a hacerlo y creo que el país lo necesita. Porque voy a ver Vasalli, Vitrofin o al listado de empresas en emergencia que me pasa la UOM. Pero no resigno pensar en términos de salida de la crisis. Y para pensar en eso hay que ganar en innovación y productividad. Yo recorro las empresas y veo en la planta industrial qué pasa adentro. No importa si hay crisis o no. Tenés que adaptarte a la tecnología y a la productividad del siglo XXI.

- ¿Se puede pensar en esos términos obviando la situación de la macroeconomía?

- No. Por eso tenemos el Observatorio de Importaciones y Exportaciones con Fisfe. Tenemos números muy preocupantes y fuimos cámara por cámara a chequear los números. Le pedimos una audiencia al ministro nacional de Producción, Francisco Cabrera. Hace tres meses atrás yo decía que los que estaban mal eran los sectores vinculados al mercado interno. Hoy son todos. No hay sector económico o productivo en la Argentina que no esté afectado por la crisis. Incluso el Estado. Por eso vamos a hablar a la Nación con los números del Indec en la mano, y con los fabricantes para decirles que hicimos los deberes y aún así estamos afectados. No voy con empresas ineficientes, sino con las de punta de cada sector. Por ejemplo, los fabricantes de sembradoras son los más eficientes y en ese sector creció 121 por ciento la importación. Son empresarios eficientes, crean empleo, son innovadores, incorporan tecnología, se adaptan al mercado. Pero el Estado nacional les pone un nivel de costo de energía, de mano de obra, de carga impositiva o de costos logísticos que los afecta. Y encima les abre las importaciones. Ese Estado no es bobo, sino ciego. Otro caso es el de línea blanca, estuve con el dueño de Briket y me dijo que les abrieron la importación de heladeras verticales que compran las grandes marcas de gaseosas y bebidas, cuando eso se fabrica acá y es un sector que ocupa 3.000 trabajadores. Eso no lo podemos aceptar. Por eso tenemos una audiencia con Cabrera para hablar de eso el próximo jueves 14 a las 11.

- Los números del Observatorio vienen mostrando un aumento de las importaciones desde 2016 ¿Ahora es más pronunciado?

- Sí. La curva es más pronunciada. Fisfe nos pidió analizar determinados productos como calzado, línea blanca, caramelos, muebles, y maquinaria. Y allí nos enfocamos.

- ¿Le van a pedir algún tipo de salvaguarda?

- Exactamente. Queremos sentarnos a una mesa de comercio exterior. Brasil resguarda su producción nacional, tiene las normas técnicas, uno se pregunta por qué nosotros no las hacemos. Si se mide el componente nacional en la industrial, la ley dice claramente que tiene que tener el 60 por ciento. Y nosotros hoy en el país estamos subsidiando tasas del Banco Nación con la plata de los argentinos, a la compra de maquinaria que no tienen el 60 por ciento de industria nacional. En Brasil algo así no se permite, no pasás ni por la puerta del banco oficial. Un Estado inteligente resguarda la integración social y tu tejido productivo.

- Acordar en eso implicaría que el gobierno nacional haga un cambio muy drástico respecto de lo que vienen haciendo...

- Sí. Yo no soy optimista. Pero vamos creando sinergias junto con los productores y los empresarios. Vamos ganando una opinión pública de no resignación. Y no es una discusión de signos políticos. Les llevamos los números del Observatorio. Ese es el plan de trabajo en la provincia con el sector productivo.

- El gobierno nacional argumenta que las crisis empresarias son por falta de competitividad.

_ Escuché a funcionarios nacionales decir a muchos que tenían que cerrar y dedicarse a otra cosa, como a fabricar cerveza artesanal. Aquí vamos con empresarios con alta competitividad que no aguantan la importación, porque el Estado y el contexto macroeconómico no lo permiten.

- En este escenario, ¿Santa Fe prepara políticas de contención para los sectores en problemas?

- Hay innumerables. Bajamos el 10 por ciento el costo de energía a las pymes, les dimos 6 cuotas para pagar facturas altas. Ahora vamos a pagarle la eficiencia energética a través de un programa que me gusta mucho porque financiamos a técnicos para que hagan estudios a profesionales que les muestren al empresario que un cambio de motor puede permitirle ahorrar y recuperar la inversión y la productividad. También vamos a subsidiar la compra de los equipos que lo hagan sustentable. Y luego tenemos subsidios a cooperativas y pequeñas empresas. Entregamos más de 80 millones de pesos en créditos, algunos a tasa cero y otros al 15 por ciento con un año de gracia. Y ese es un salvataje importante. La semana que viene vamos a anunciar el incremento del Fondo de Inversión y Desarrollo para prestarle a esos emprendimientos. Estamos con una demanda altísima. Nos llaman las empresas para solicitar financiamiento ya no para invertir sino para cubrir de la operatoria cotidiana. Tienen altos stock de cheques de pago diferido que no saben dónde cambiarlos y a tasas del 40 por ciento. Incluso solicitan que les permitamos cambiar esos cheques.

- ¿Cómo está actualmente el Fondo de Inversión y Desarrollo, creado en 2017?

- Ese fondo se formalizó con la ley pyme. Vamos a ampliarlo. Actualmente tenemos prestados o girados alrededor de 300 millones. Los tamberos, que fueron los que primero recibieron ya comenzaron a devolver parte de eso. Otra cosa que sostiene la economía de Santa En las últimas reuniones de gabinete los temas de contención de la crisis son centrales. La ministra de Salud señala que ve una sobrecarga en el sistema público porque cada vez hay más trabajadores suspendidos. La de Educación refiere a la demanda de alimentos en los comedores escolares. En Desarrollo Social están en contacto con organizaciones sociales y alertaron sobre la necesidad de fortalecer ese sector. Con el ministro de Trabajo monitoreamos a diario las empresas. El plan es sostener todo esto.

-¿Subieron los pedidos de procesos de crisis de las empresas?

- El ministro Julio Genesini está preocupado, porque subieron los procedimientos preventivos de crisis. Ahora hubo alivio tras el acuerdo de Vasalli. Esperemos que se concrete. La empresa está bien encaminada, pero necesita un contexto favorable del sector agroindustrial para vender. Tenía comprometida la venta de dos o tres máquinas. Si las entregan permitía seguir el arreglo con los obreros. Lo seguimos monitoreando.

- ¿Que porcentaje del territorio provincial quedó en emergencia agropecuaria?

- El gobernador la semana pasada firmó el tercer decreto que permitió delimitar zonas más afectadas, gran parte del sur provincial, además de las áreas del centro norte y sur que se habían definido en los decretos anteriores. Actualmente ocupa el 75 por ciento de la provincia está en emergencia agropecuaria.

- Las entidades del agro cuestionaron esa metodología

- Nos peleamos mucho con las entidades porque querían que se declare toda la provincia en emergencia. Nuestra idea ahora es evitar todo el papeleo, utilizar una plataforma digital y chequear cada caso. Así, le vamos a dar el certificado sólo si tienen una afectación de más del 50 por ciento en todo el año agrícola. Tenemos que cambiar la cultura. Muchos a los cuales se les posterga el inmobiliario rural no son productores. Es el Estado innovador. La próxima campaña estará disponible el sistema de autogestión.

- ¿Están estimadas las pérdidas en la provincia?

- La pérdida hoy no llega al 50 por ciento pero la situación es heterogénea. No será un patrón único. Hay lotes muy buenos y otros al sur con producción escasa. Igual, de los 7.000 millones de dólares de pérdidas a nivel nacional en Santa Fe tuvo un impacto terrible en la cadena. Este año no hubo casi congestión de camiones porque hay capacidad de procesamiento ociosa de más del 60 por ciento en plantas de molienda.

Una campaña crítica

La campaña de granos gruesos, especialmente de segunda, fue prácticamente un fracaso en la zona núcleo productiva.

Alejandro Longo, director de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) de Inta Oliveros, confirmó que "la soja de segunda fue un desastre en la mayoría de los lugares de la región y el maíz tardío, que se está recolectando, muestra problemas muy serios de rendimiento".

El especialista consideró que las complicaciones de este ciclo agrícola abren las puertas para "una muy buena campaña de trigo" a la que están apostando los productores, aunque no desconoció que la situación generó un problema de endeudamiento que "ya se empieza a ver en el corte de la cadena de pagos".

En el marco de la presentación de la muestra de fotos "Desarrollo territorial y cultura. La mirada del Inta", que se inauguró en Rosario la semana pasada, Longo di una mirada sobre la situación en la zona que abarca la EEA que dirige.

—¿Cuál es la situación de los cultivos en la región tras las complicaciones climáticas?

—En la zona, en los cultivos de maíz de primera los rendimientos fueron terminando en niveles razonables, a pesar de la sequía. Depende mucho de la región. Los cultivos de soja de primera son muy desparejos. Hay lugares donde por ahí había napas o donde cayó un chaparron, la soja se defendió bastante bien. Y en otras, se vio resentida en forma importante, con un 30 a un 50% del rendimiento del habitual. En cambio, lo que es soja de segunda fue un desastre en la mayoría de los lugares, no solo por baja de rendimiento sino también por problemas de calidad. Y el maíz de segunda, que se esta empezando ahora a recolectar se están dando problemas muy serios en los rendimientos. En tanto, hay una perspectiva de campaña de trigo muy buena. Realmente se van a sembrar muchas más hectáreas que el año pasado. Uno lo ve en el campo, hay movimientos de siembra importante básicamente de trigo y de cultivos de cobertura.

—¿Hay registros de situaciones complicadas para encarar la siembra por complicaciones financieras, morosidad o endeudamiento?

—Sí. Hay un nivel de endeudamiento alto, que no sólo es bancario, sino básicamente con las cooperativas. Hoy gran parte de la producción de nuestra zona se financia así. Entonces ahí hay un problema por el corte de la cadena de pagos, que ya se está viendo. El tema se va a profundizar para la campaña que viene, porque hay que financiarse para esta y para la otra en un contexto donde las líneas de financiamiento se cortaron pero por sobre todas las cosas aumentaron las tasas en forma impresionante. Va a estar complicado. Esperemos y apostemos a que la campaña que viene sea buena como para que el productor se pueda recuperar y las organizaciones también.

—¿Hay alguna tendencia de cómo se están arreglando para atravesar ese puente?

—El tema bancario es un poco más complicado. Y con las cooperativas depende de la situación de cada productor. Hay muchas conversaciones entre las partes. El tema de los alquileres es otra cuestión a atender. Se están arreglando entre partes. Fue una situación bastante atípica y que también viene arrastrando de años anteriores con las inundaciones.

—¿Eso puede generar menor uso de tecnología, una siembra más básica en materia de insumos o semillas?

—Seguramente va a haber de todo. Es toda una decisión empresarial. Si uno se quiere salvar el año que viene y apostar a un cultivo hecho no de la forma adecuada, eso puede ser un problema. La mayoría de los productores que conozco están apostando a la producción como todos los años. Ese es el panorama.

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