Agroclave

Bioeconomía como motor de desarrollo

• En la Conferencia de Ministros de Agricultura de las Américas se analizó la contribución de la actividad a combatir el hambre y la pobreza.

Sábado 09 de Noviembre de 2019

La bioeconomía es una forma innovadora de impulsar el desarrollo rural sostenible en América latina y el Caribe (ALC). A esa conclusión llegaron la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (Iica).

Ambos organismos presentaron la nueva edición del informe "Perspectivas de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América latina y el Caribe 2019-2020" en el marco de la Conferencia de Ministros de Agricultura de las Américas 2019, que se realizó en San José de Costa Rica en el cual señalan que el desarrollo rural es fundamental para enfrentar el aumento del hambre, la pobreza y el impacto del cambio climático en la región, por lo que debe estar al centro de las estrategias de gobierno.

"La bioeconomía permite aprovechar la riqueza biológica de la región para potenciar el desarrollo productivo", señaló el director general del Iica, Manuel Otero.

"La bioeconomía tiene la ventaja de promover un desarrollo bajo en carbono y resiliente, aprovecha los residuos de forma rentable, plantea el uso alternativo de la biomasa, genera cadenas de valor sofisticadas en industrias novedosas como construcción, farmacia y de cosméticos, y plantea el uso de las zonas rurales como biofábricas", destacó Otero.

Biocombustibles, biogás, utilización de residuos biológicos y desechos agrícolas, textiles derivados de celulosa que reemplazan el uso de plásticos derivados de petróleo, polímeros en base a semillas de aguacate, bioetanol y biotecnología agrícola son algunas de sus aplicaciones actuales en América latina y el Caribe (ALC).

Según el informe, la bioeconomía no solo es una oportunidad para la región debido a su amplia biodiversidad, recursos genéticos, diversidad de paisajes productivos y capacidad para producir biomasa, sino también una necesidad por el reto de encontrar nuevas rutas para un desarrollo rural y agrícola más sostenible e inclusivo.

America latina y el Caribe contiene el 50 por ciento de la biodiversidad mundial conocida, 57 por ciento de los bosques primarios y la mayor disponibilidad de tierras para cultivar.

La publicación de Cepal, FAO e Iica presenta una radiografía completa del panorama agrícola y rural de la región. Una de sus principales conclusiones es la urgencia de impulsar el desarrollo rural por su alcance multidimensional: ofrece oportunidades agrícolas, alimentarias y productivas, así como posibilidades para un nuevo desarrollo energético y para enfrentar la pobreza, el hambre y el cambio climático.

Sobre la pobreza rural, el documento indica que la región pasó de 45,1 por ciento a 46,4 por ciento entre 2014 y 2017. En cuanto a seguridad alimentaria, el número de personas subalimentadas llegó a 42,5 millones, por el incremento que se viene dando año a año desde 2014, mientras que el sobrepeso y la obesidad afectan al 7,7 por ciento de los niños y niñas menores de 5 años y al 24 por ciento de la población adulta.

En lo concerniente a la seguridad social, se revela que solo el 22 por ciento de la población rural tiene acceso a cobertura rural del sistema de pensiones contributivas, muy lejos de lo que se observa en los territorios urbanos, donde alcanza el 54,7 por ciento de la población. Según el informe, se debe dar mayor impulso a programas de protección social como instrumentos de fomento productivo, asistencia urgente y reducción de desigualdades en los territorios rurales.

La publicación plantea que impulsar el desarrollo rural es fundamental para conservar la biodiversidad de la región. Explica que los cambios de uso de suelo son responsables del 70 por ciento de la pérdida estimada de la biodiversidad terrestre en América latina, mientras que la degradación de la tierra productiva alcanza costos de oportunidad que equivalen a u$s60.000 millones anuales.

Sobre cambio climático y desastres naturales, el informe menciona que el desarrollo de las zonas rurales es fundamental para afrontar estos desafíos, ya que concentran el 67 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de la región; la agricultura, la silvicultura y el cambio en el uso del suelo son responsables del 42 por ciento de estas emisiones y el desarrollo energético representa el 25 por ciento de los GEI.

SEGURIDAD ALIMENTARIA."El mundo rural y agrícola de América latina y el Caribe es una pieza clave de la seguridad alimentaria mundial. Produce alimentos para cientos de millones, alberga el 50 por ciento de la biodiversidad global y tiene el 30 por ciento de los suelos arables. El agro, los sistemas alimentarios y el medio rural son parte de la solución para dinamizar el desarrollo de la región y representan una enorme oportunidad que no podemos desaprovechar", explicó Julio Berdegué, Representante Regional de la FAO.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, destacó la importancia de fomentar en la región una bioeconomía que sea sostenible e inclusiva. "Las contribuciones pueden ser múltiples; por ejemplo, a la producción agrícola sostenible y la seguridad alimentaria, nuevas oportunidades para la creación de empleo decente en nuevas cadenas de valor de base biológica, especialmente para las mujeres y los jóvenes, y conocimientos para la conservación, gestión y uso sostenible de la biodiversidad", indicó la alta funcionaria de las Naciones Unidas.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario