Agroclave

Apuran las ventas de la campaña 2019/20

El temor a una baja relativa de precios se agilizaron las operaciones de cobertura. El maíz concentra las mayores expectativas productivas.

Sábado 09 de Noviembre de 2019

Los productores se muestran “apurados” por vender su mercadería en este ciclo agrícola 2019/2020. Frente a un eventual escenario de precios relativos internos en baja, comenzaron a agilizar operaciones de cobertura _ya sea en forwards o futuros_ que en estas semanas muestran niveles récords, particularmente en maíz, un cultivo en el cual se concentran las mayores expectativas de la campaña de granos gruesos.

Así se desprende de un informe del Instituto de Estudios de la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) Fundación Mediterránea, elaborada por los especialistas Juan Manuel Garzón y Nicolás Torre, el cual analiza el ciclo agrícola que se viene y tres escenarios de rentabilidad para el año próximo.

“Por su mayor impacto económico, la expectativa se concentra más en lo que pueda suceder con los cultivos de verano, soja y maíz particularmente”, detalló.

De acuerdo a las estimaciones oficiales, “el maíz podría llegar a cubrir 9 millones de hectáreas en el ciclo 2019/2020, superficie bastante similar a la del ciclo previo, aunque menor a la que se esperaba”, explicó el informe de Garzón y Torre y en soja, las primeras cifras apuntan a 17,1 millones de hectáreas, un área que también se asemeja bastante a la de las dos campañas previas.

El informe apunta como interesante el importante aumento de área sembrada con maíz que se habrá logrado durante el período 2016/2019, en perspectiva al período 2012/2015. “En efecto, en estos últimos cuatro años la superficie cubierta por el cereal habrá sido un 43% superior, en promedio, a la de los cuatro años anteriores, con provincias donde la ampliación del área superará el 60%, por ejemplo, en Entre Ríos y Chaco”, precisó Ieral y detalló al respecto que “la eliminación de intervenciones a la exportación y la baja de impuestos (mayor en los cereales que en la soja) tuvieron un impacto positivo sobre la asignación de la tierra, favoreciendo en este caso al maíz”.

En este sentido, a diferencia de lo sucedido con el maíz, la soja cedió tierras, reduciendo un 13% el área implantada a nivel nacional respecto de la que se observara en el período 2012/2015, con algunas provincias ajustando incluso por encima de ese porcentaje (caso de Buenos Aires o San Luis).

LOS PRECIOS. En materia de precios relativos, los granos tienen actualmente y en perspectiva histórica, un buen poder de compra en términos de bienes de consumo y servicios locales. Por caso, en maíz, el poder adquisitivo es uno de los más altos de los últimos 10 años, detalló Ieral y señaló que a futuro, “distintos factores pueden deteriorar estos precios: la suba de derechos de exportación y un proceso inflacionario en moneda dura”.

Debido a esto, el informe de los especialistas de Fundación Mediterránea señala que “el temor a una baja de precios relativos internos se refleja en las operaciones de cobertura, ya sea en forwards o de futuros, que están mostrando niveles récords, particularmente en maíz”.

En el caso de la soja, el relativo de precios también es bueno, 55% más alto que en 2015 y 44% superior al del 2017, aunque a diferencia del cereal, hay una distancia mayor entre el presente y los mejores años de las últimas dos décadas (2002, 2003, 2004, 2008).

En las últimas semanas, ambos mercados se han mostrado mucho más activos que en anteriores, particularmente el maíz, lo que refleja un temor mayor al habitual a una baja de precios relativos internos en los próximos meses por factores locales (suba de derechos de exportación), considerando que los futuros de precios internacionales no muestran una curva descendente.

En el caso del maíz se llevaban vendidos en operaciones forwards con precio cerrado casi 7 millones de toneladas al 23 de octubre, un volumen que más que duplica al observado en las últimas tres campañas para la misma fecha. Estas ventas de maíz llegan a 11 millones de toneladas si se agregan operaciones con precio no cerrado, pero que incluyen seguramente algún tipo de cobertura.

El informe de Ieral indica que “con respecto al tipo de cambio oficial, el regreso del control de cambios y de restricciones a la compra de divisas extranjeras con fines de atesoramiento, en convivencia con una tasa de inflación elevada, permiten especular con una posible bifurcación entre los senderos de precios de la divisa oficial (el relevante para el comercio exterior) y de los restantes bienes de la economía, tal como ocurriera entre 2011 y 2015”.

Recuerda que, por ejemplo, que entre octubre de 2011 y octubre de 2012 la inflación en dólares fue de un 10,4% en Argentina, producto del retraso del tipo de cambio oficial, contenido por la restricción de compra de divisas, respecto de los restantes precios de la economía.

TRES ESCENARIOS. En materia de rentabilidad agrícola, los márgenes netos 2019/2020 de un establecimiento de referencia disminuyen en los tres escenarios que analizó Ieral respecto a los del ciclo previo (a precios constantes), deterioro que se agravaría en el caso de incrementarse la presión tributaria. Por otra parte, en una perspectiva más larga, los márgenes podrían ser similares a los promedio de últimas 17 campañas sólo si los derechos de exportación se mantuviesen sin cambios.

El Ieral monitorea la rentabilidad agrícola a partir de la estimación de márgenes netos de un establecimiento agrícola teórico, que compra y vende a precios de mercado y que logra sistemáticamente determinados rindes productivos. Este establecimiento de referencia es de cierto tamaño (500 hectáreas), se emplaza en una determinada localización (norte de Córdoba, Jesús María), produce sobre campo propio (los costos no incluyen arrendamiento ni costo de oportunidad de la tierra) y con una tecnología estándar (kilos y tipo de semilla, dosis de fitosanitarios, etc.) que le permite alcanzar los rindes “promedios” antes mencionados.

Teniendo en cuenta este establecimiento de referencia en el ciclo 2019/2020, Ieral construyó tres escenarios que coinciden en los precios futuros de los granos (se toman los últimos valores del Matba) y en la dinámica de los precios y del tipo de cambio oficial (TCO); en los tres casos se supone que la tasa de inflación acumula un 27% entre octubre y mayo de 2020, mientras que el TCO sube sólo un 14%.

Los escenarios se bifurcan en lo que respecta a derechos de exportación: en el A se mantiene el marco legal actual de retenciones; en el B se eliminan los montos máximos o topes, lo que hace subir las tasas efectivas al 30% en soja y al 12% en los cereales; y en el C se vuelve a un marco legal similar al que rigió en tiempos del gobierno de Cristina Kirchner, con tasas del 35% sobre soja y 20% sobre cereales.

El informe concluye que, en base a este análisis, los márgenes brutos netos 2019/20 del establecimiento de referencia “disminuyen” en los tres escenarios respecto a la situación del ciclo previo (2018/19). En esta comparación, el deterioro se agrava en los escenarios hipotéticos de mayor presión tributaria.

“En todos los escenarios, para esta localización y con los supuestos productivos que se utilizan, los márgenes netos del m aíz se ubican por encima de los de la soja”, detalla el informe.

Por otra parte, señala que “en una perspectiva más larga, los márgenes podrían ser similares a los promedio (simple) de últimas 17 campañas si los derechos de exportación se mantuviesen sin cambios en el nivel actual”, agregó.

“De incrementarse la presión tributaria (escenarios B y C), los márgenes esperados de la soja caen por debajo de la media histórica, hasta un 25%, no así los del maíz que logran ubicarse por encima (escenario B) o prácticamente en el mismo nivel (escenario C).

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