"Es bueno publicar papers, pero es mucho mejor si desarrollamos tecnologías que tengan impacto", planteó el presidente del INIA de Uruguay
06:05 hs - Miércoles 05 de Agosto de 2026
Cómo escalar la innovación que el agro necesita. Esa fue la consigna que reunió este martes en el Congreso Aapresid a los máximos referentes de los Institutos Nacionales de Investigación Agropecuaria (INIAs) de Latinoamérica, los organismos que en cada país cumplen el rol que en la Argentina cumple el Inta.
Participaron Silvia Massruhá, presidenta de Embrapa (Brasil); Carlos Furche, director nacional del INIA de Chile; Miguel Sierra, presidente del INIA de Uruguay; Orlando Noldin, director general de Programas de Investigación del IPTA de Paraguay; y Nicolás Bronzovich, presidente del INTA.
Con las particularidades de cada país, el desafío que identificaron fue el mismo: lograr un escalado de la innovación en el agro, es decir, acortar el camino entre la investigación y la decisión del productor.
"Ya no sirven investigaciones que demoren 10 o 15 años en obtener una innovación, porque el mundo camina mucho más rápido que eso. Necesitamos que el proceso de investigación e innovación se acelere", afirmó Furche.
Sierra lo planteó desde otro ángulo: "Es bueno publicar papers, pero es mucho mejor si desarrollamos tecnologías que tengan impacto y transformen la realidad de los productores".
Madurez tecnológica y el rol del campo
El uruguayo mencionó dos dimensiones a tener en cuenta. La primera, la madurez tecnológica, “porque América Latina está en un estado de desarrollo muy primario y hay que entender cómo llevar las publicaciones científicas a esa escala”.
La segunda es un abordaje integral que, afirmó, "debe tener en cuenta la transferencia de tecnología, la IA, la gobernanza de las plataformas, la propiedad intelectual y el uso de datos, entre otros aspectos".
"En cada lugar, el escalado debe ser articulado por actores sociales, políticos, científicos y empresariales que lo hagan efectivo", señaló.
Un aspecto fundamental que destacó la presidente de Embrapa, Silvia Massruhá, fue la necesidad de medir el impacto que puede generar el escalado tecnológico tanto en lo ambiental como en lo social, y usar las nuevas tecnologías para gestionar el riesgo y generar una agricultura preventiva.
Bronzovich, en tanto, se refirió a los desafíos de la transformación digital y sostuvo que "la agenda ya está definida por el mercado". Sin delegar la responsabilidad del Estado y los organismos públicos, marcó el rol que deben tener los privados para dejar de ser "ejecutores de proyectos de investigación" y convertirse en "plataformas donde la investigación ocurre".
Desde Paraguay, Noldin contó cómo el IPTA viene reformulando sus políticas alrededor de un objetivo concreto: hambre cero.
El panel formó parte de la primera jornada de la 34º edición del Congreso Aapresid con la fuerza de Expoagro, que se desarrolla hasta el jueves 6 de agosto en el Salón Metropolitano bajo el lema "Nuestro Suelo, Nuestra Voz".