Crónicas de campaña: el viento se pone de frente

Tormentas más violentas y un Niño que entra en su etapa más intensa dominan el escenario productivo. El trigo sintió las heladas y el fusarium dice presente. La siembra de soja avanza con algunas dudas.

12:05 hs - Domingo 08 de Noviembre de 2026

En los últimos siete días, las lluvias se volvieron más frecuentes pero tambien mucho más violentas. La Guía Estratégica para el Agro (GEA) mapeó localidades con acumulados menores a los 20 mm, como en Hernando, pero también lugares, como María Teresa, donde cayeron 103 mm.

“La más complicada fue la tormenta del martes 3 de noviembre”, señaló el inofrme de Marina Barletta, Florencia Poeta y Cristián Russo. Además de fuertes acumulados de lluvia, hubo ráfagas de viento muy intensas y caída de granizo. Los técnicos del sudeste cordobés reportaron precipitaciones superiores a los 100 mm. El área fue la más golpeada.

“Hay trigos revolcados por el viento, maíces barridos por completo y lotes de soja recién emergidos que deberán evaluarsen para ser resembrados”, advirtieron desde Monte Buey y Corral de Bustos. El granizo tambien afectó a Justiniano Posse, Sacanta, Oncativo, Río Tercero y Embalse en Córdoba. En Santa Fe, los daños se reportan desde Armstrong, Bustinza, Timbúes, Pueblo Andino, Lucio V. López y Salto Grande.

El trigo

El trigo venía asomando una muy buena campaña, con rindes potenciales que en varias localidades se ubican entre los 40 y 50 qq/ha y picos de hasta 60 qq/ha como reportan desde Pergamino. Pero la película tiene todavía final abierto y varias preguntas por delante.

La primera tiene que ver con las heladas. Parecía que no iban a ser de consideración pero en los relevamientos se empiezan a hacer visibles los daños. En Venado Tuerto describen una afectación muy variable: “Tenés algunas con daño en la espiga completa y otras con la mitad afectada”.

También el fusarium se suma para agregarle incertidumbre a este final de ciclo triguero. En Los Quirquinchos, por ejemplo ya detectan la presencia de la enfermedad y temen que las lluvias favorezcan su avance. En Junín, preocupa lo que podría aparecer: “seguramente vamos a empezar a ver espigas blancas. Todavía no se manifiesta, pero con estas condiciones es preocupante”, dicen. En María Susana, en cambio por ahora, la situación es más alentadora: “hay muy poca fusariosis”, señalan, aunque advierten de otro peligro, las lluvias: “podrían empezar a lavar los granos y hacerles perder peso”.

La siembra de soja avanza

En la última semana se logró avanzar con la siembra de 500.000 hectáreas de soja de primera en la región núcleo. De esta manera, el progreso alcanza el 30% del área prevista, ubicándose 4 puntos por encima del promedio de las últimas cinco campañas para esta fecha. El avance muestra fuertes diferencias entre zonas. El norte de Buenos Aires lidera las labores con el 50% del área implantada. Le siguen el centro-sur de Santa Fe, con el 27%, el sur de Santa Fe, con el 22%, y el sudeste de Córdoba, con el 20%. Las lluvias van abriendo y cerrando ventanas de siembra, con un ritmo muy dispar entre localidades.

Por otro lado, queda la incertidumbre sobre qué sucederá con los últimos lotes sembrados antes de las tormentas. En Venado Tuerto, “hubo gente que estuvo sembrando el lunes y luego le llovieron 60 milímetros arriba y ahora sale el sol fuerte. No sabemos cómo les va a ir con esa siembra”, advierten los técnicos por el temido efecto de “planchazo”, una costra superficial que impide la emergencia y obliga a tener que resembrar.

El Niño se acorta

Hacia adelante, bajan las expectativas de los acumulados mensuales para los próximos dos meses. Así lo señaló el servicio de estimaciones de la Bolsa de Rosario, que octubre terminó con un saldo muy positivo.

“Hace dos meses se esperaba un octubre protagonizado por los efectos del “Niño” con grandes niveles de lluvias que ponían al sector en alerta por excesos hídricos", señaló Cristian Russo. También se esperaban temperaturas por encima de las medias. Ni grandes lluvias ni calor. La siembra de soja arrancó en Argentina sin los problemas por el temido efecto de “planchazo”, lo que obliga al productor a tener que volver a sembrar.

Evidentemente, a diferencia de otros países, en Argentina, si bien el “Niño” es un factor de gran escala y de alto impacto, está moderado por otros factores, tal como está sucediendo.

El consultor de GEA/BCR, Alfredo Elorriaga, señaló que ya se comienza a transitar la parte más intensa del Niño. “En Octubre, Argentina tuvo un impacto hidrológico pero no meteorológico, el agua que nos está llegando por los cursos de agua de Brasil es muy significativa, pero cuando se observan los montos mensuales del mes y los comparamos con las medias, no hay un impacto destacado en general”, dijo.

Esta es una señal de que en los últimos 2 o 3 meses hubo muchos factores de menor escala “reteniendo” al “Niño” sobre todo en la franja central de la región pampeana. Entre ellos, la circulación fría de origen polar desde la Patagonia y el Atlántico frío.

Según Elorriaga, el valor de la anomalía oceánica empieza a ceder en noviembre y en diciembre se proyecta un valor que sigue estando alrededor de los 2°C. Independientemente de la intensidad, el “Niño” ya está instalado y es un “Niño” por lo menos fuerte.

Las lluvias estivales son normalmente las mayores del año y con un “Niño” fuerte casi seguro que estarán por encima de lo normal. “Lo importante es que, de acuerdo con las proyecciones, va a decrecer en intensidad rápidamente” Por lo cual, es probable que las mayores lluvias o las superiores a lo normal se den en los momentos más oportunos.