Crónicas de campaña: el Niño comenzó a jugar para el trigo

Las lluvias que llegaron con el mes de octubre fueron un punto de inflexión para la campaña fina. Los reportes de la Guía Estratégica para el Agro destacaron la recuperación de los rindes potenciales

11:05 hs - Sábado 10 de Octubre de 2026

El mes de octubre arrancó bajo la influencia de El Niño y llegó con un punto de inflexión. Así lo señaló la Guía Estratégica para el Agro (GEA) en su último informe semanal.

“Esta lluvia llegó justo, si al trigo no lo agarra el fusarium, va a terminar siendo un muy buen año”, resumen los ingenieros de Aldao en el sur de Santa Fe. Las lluvias llegan oportunamente para ponerle un piso al rinde del trigo en plena definición del potencial.

A principios de la semana, los técnicos destacaban que los cultivos marcaban el daño de la falta de agua y las heladas de principios de setiembre sobre todo en el oeste de la región. Las expectativas de rindes caían en toda la región. Ahora dicen que “donde llovió más de 40 mm habrá recuperación de los potenciales”.

Etapa clave

Los cultivos están entrando en etapas que definen el rendimiento: el 3% está en floración, 17% en espigazón, 25% en espiga embuchada, 30% en hoja bandera y 25% en encañazón. Estas precipitaciones aportaran la humedad necesaria para atravesar el período crítico y frenar el deterioro del potencial de rinde que venía provocando la falta de agua. La región recibió en promedio 48 mm.

El impacto del agua se refleja en la imagen actualizada de reservas de agua útil para el trigo y la condición del cultivo: los cuadros regulares bajaron 5 puntos en la última semana y ahora representan apenas el 2% del área. El 10% se encuentra en condición excelente, el 53% muy buena y el 35% buena. Si bien se descarta repetir los rindes excepcionales de la campaña pasada, las lluvias permiten sostener buenas expectativas de rendimiento. Y en gran parte de la región vuelve a hablarse de una cosecha que supere los 40 qq/ha.

Un punto de inflexión

El consultor de GEA/BCR Alfredo Elorriaga señaló que la primera semana de octubre se convirtió en el punto de inflexión para dejar atrás “el comportamiento esquivo que las precipitaciones venían teniendo sobre el centro de la región pampeana”.

“Desde el primer día del mes las condiciones atmosféricas fueron mas propicias para el desarrollo de lluvias y tormentas derivadas del avance de los sistemas frontales. Lentamente, comenzó a consolidarse una circulación, más propia de primavera, con mayor carga de humedad favorecida por aire cálido y húmedo proveniente del norte y noreste, fundamental para un desempeño pluvial más amplio y generoso”.

Los pronósticos de corto plazo anticipan lluvias y tormentas de amplia cobertura sobre el centro y noreste del país que “se irán desarrollando, alternadas con intervalos de estabilidad, hasta el final de la primera quincena del mes”.