Contratistas rurales buscan sumar jóvenes a un rubro que promedia los 48 años

Los contratistas rurales enfrentan la escasez de mano de obra joven, pero la inversión en tecnología y la mejora en las condiciones laborales se presentan como una alternativa para atraerlos

06:00 hs - Viernes 07 de Agosto de 2026

La preocupación sobre cómo atraer jóvenes al agro también afecta a los contratistas rurales, que actualmente promedian los 48 años. "Necesitamos gente joven", coincidieron Freddy Simone, contratista rural y presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma), y Hernán Ferrari, en la charla que compartieron este jueves en la 34º edición del Congreso Aapresid.

Los drones y la maquinaria nueva vienen acelerando la entrada de mano de obra joven. A esto se suma que los maquinistas ganan bien y las tarifas en dólares también motivan a los que recién arrancan. En paralelo, crece la tendencia de máquinas autónomas y cada vez son menos los jóvenes que eligen quedarse en el campo.

"La rotación de personal es el costo oculto más alto", planteó Ferrari. Y contó el caso de un contratista de Marcos Juárez al que se le iba la gente todo el tiempo. Empezó a compartir la ganancia con su equipo para trabajar en conjunto y terminó facturando un 8% más.

Simone llegó a algo parecido de la mano del asociativismo. "Vi que se me podían ir a trabajar por su cuenta y les propuse trabajar juntos", contó.

La charla giró en torno a los "nuevos genes" que hacen al ADN del contratista rural. "Lo primero que hay que hacer es cambiar la manera de presentarse; hay que creérsela", lanzó Ferrari. "Hay que dejar de ser el operario que decide con el estómago, trabaja 80 horas arriba de la cabina y sufre el negocio, y convertirse en empresario que decide con el Excel y diseña lo que va a hacer".

El contrato como escudo ante la informalidad

"La informalidad es el mayor ladrón de margen", se leía en la pantalla. Para hacer frente a esto, Ferrari planteó la importancia de los contratos a la hora de cerrar negocios. "La confianza es un valor, el contrato es el escudo", resumió. "La informalidad compite por precio, el contrato compite por valor."

En Argentina las cancelaciones llegan al 22% y los acuerdos escritos las bajan un 62%. Además de esta baja, Simone destacó que los contratos muchas veces sirven para sacar créditos: "Tener el apoyo de un productor y un contrato ayuda a la hora de pedir un crédito en dólares".

El presidente de Facma también reconoció una "mala costumbre" que tiene la mayoría de los contratistas de no pactar antes las condiciones del negocio. "En el 90% de los trabajos que tomamos no hablamos de precio antes de empezar la cosecha. Nos gusta trabajar, nos gusta subirnos a la máquina y subir una foto a Instagram arriba de la máquina trabajando".

Datos y el precio de trabajar para los grandes

"Ustedes son el Google del suelo", afirmó Ferrari, en referencia a la cantidad de datos que generan los contratistas rurales y que suelen terminar tirados "en la basura". "Google monetiza datos digitales, el agro monetiza datos físicos. El que no gestiona su activo informacional, se lo gestionan otros", dijo.

Al momento de las preguntas, uno de los asistentes quiso saber qué cliente pelea más el precio y Simone no dudó en su respuesta: "Los pooles de siembra y las grandes empresas tienen cero reconocimiento al contratista. En cambio, con el productor de siempre la relación es otra. Nos podemos pelear en la cara, pero seguimos trabajando."

Por su parte, Ferrari, lo tradujo a plata. "Los grandes suelen decirte 'te doy un montón de hectáreas pero te pago un 15% menos', y ese porcentaje se come la amortización de la máquina".