La creciente avanza desde el norte provincial hacia Rosario y podría complicar las actividades productivas en zonas ribereñas. En la región núcleo se prevén precipitaciones irregulares y temperaturas por debajo de los valores habituales para octubre
06:25 hs - Miércoles 21 de Octubre de 2026
La segunda quincena de octubre avanza con un escenario meteorológico de importantes contrastes sobre la región central argentina. Mientras las lluvias y tormentas continuarán desplazándose de manera irregular por distintas zonas productivas, las temperaturas volverán a mostrar características más propias del otoño que de la primavera.
A este panorama se suma un factor que comienza a cobrar especial importancia: la creciente del río Paraná, impulsada por las precipitaciones registradas en el noreste argentino y las cuencas superiores, cuyos aportes ya se encuentran avanzando hacia el centro y sur de Santa Fe.
Para el sur de Santa Fe, sudeste de Córdoba y norte de Buenos Aires, la semana estará marcada por períodos de nubosidad variable, circulación de aire húmedo y nuevas oportunidades de precipitaciones.
Entre el martes 20 y el miércoles 21 predominarán condiciones variables, con temperaturas templadas y cierta inestabilidad en sectores del oeste de la región. El jueves 22 aparece como una de las jornadas con mayor probabilidad de lluvias en Rosario y alrededores, con chaparrones que podrían extenderse hasta las primeras horas del viernes 23. Posteriormente se espera una mejoría parcial, acompañada por un descenso térmico durante el fin de semana. El domingo 25 no se descartan nuevos chaparrones aislados.
Las temperaturas máximas en el sur santafesino se ubicarían generalmente entre 19 y 23 °C, mientras que las mínimas oscilarían entre 11 y 16 °C.
Región Pampeana: tormentas más importantes hacia el oeste
El comportamiento de las precipitaciones continuará mostrando diferencias entre regiones. San Luis y La Pampa aparecen entre las zonas con mayor posibilidad de tormentas localmente fuertes durante la primera mitad de la semana, especialmente entre martes y jueves.
En Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe se esperan episodios de inestabilidad más dispersos, con precipitaciones variables según el desplazamiento de los sistemas meteorológicos. En términos generales, la distribución semanal de las lluvias será irregular, con sectores que recibirán aportes beneficiosos y otros que podrían finalizar el período con acumulados escasos.
Para el Litoral, la tendencia semanal muestra precipitaciones menos generalizadas que en períodos anteriores, aunque el noreste argentino todavía presenta condiciones favorables para nuevos episodios de lluvia.
Beneficios y complicaciones para el agro
Las temperaturas moderadas y los aportes de humedad pueden resultar favorables para los cultivos de invierno y para los lotes de maíz temprano que se encuentran en desarrollo. En las zonas donde los perfiles todavía necesitan agua, las lluvias moderadas contribuirán a mejorar la disponibilidad hídrica y sostener el crecimiento de los cultivos.
Sin embargo, la persistencia de humedad elevada, los períodos de nubosidad y las precipitaciones reiteradas también pueden representar dificultades.
En trigo, las condiciones húmedas pueden favorecer enfermedades foliares, por lo que será importante continuar con el seguimiento sanitario. En maíz, los suelos excesivamente húmedos pueden dificultar labores y afectar el desarrollo inicial en los lotes con problemas de drenaje.
Para la ganadería, el ambiente fresco representa una ventaja al reducir el estrés térmico, aunque el barro y los excesos de humedad pueden complicar el manejo de los rodeos, especialmente en establecimientos intensivos y tambos.
Mientras las lluvias locales presentan una distribución irregular, el río Paraná continúa respondiendo a las precipitaciones acumuladas en una cuenca mucho más extensa. Los aportes provenientes del Alto Paraná, del río Iguazú y de otros afluentes han contribuido a generar una onda de crecida que se desplaza progresivamente hacia el territorio santafesino.
En el norte provincial, particularmente en Reconquista, el incremento del nivel del río es más importante y las proyecciones indican posibilidades de superar los umbrales de alerta y evacuación.
Más al sur, en Santa Fe capital y Rosario, la creciente avanza de manera gradual. El agua no llega simultáneamente a todos los puertos: el desplazamiento de la onda requiere varios días y puede modificarse según los aportes de los afluentes, la regulación de caudales y las condiciones hidráulicas del sistema.
La situación merece especial atención en las zonas de islas, áreas bajas y establecimientos rurales próximos al río, donde el incremento sostenido del nivel puede afectar accesos, sectores de pastoreo y actividades productivas, aun cuando las ciudades no alcancen niveles de evacuación.
Más fresco y seguimiento de las lluvias y del río
La tendencia para el período comprendido entre el 19 y el 26 de octubre señala temperaturas medias inferiores a los valores habituales en buena parte del centro argentino.
El ambiente fresco podría prolongarse durante los últimos días de octubre, aunque con oscilaciones térmicas y recuperaciones temporarias. En materia de precipitaciones, no se observa una señal de lluvias abundantes y generalizadas sobre toda la zona núcleo durante esta semana.
Sin embargo, la inestabilidad continuará presente en diferentes regiones del país. El panorama hidrológico es diferente: aunque disminuyan las lluvias locales, el Paraná puede continuar creciendo debido al agua que sigue llegando desde el norte de la cuenca.
Por lo tanto, el cierre de octubre estará condicionado por dos situaciones que deben analizarse de manera independiente: la evolución de las lluvias sobre las zonas productivas y el tránsito de la creciente del Paraná.
La combinación de estos factores será determinante para el desarrollo de las actividades agrícolas y ganaderas, particularmente en los sectores ribereños y las áreas que presentan antecedentes de anegamientos.