La Ciudad

A pesar de los anuncios, las obras del Monumento no avanzaron

El presidente se comprometió en abril a financiar los 600 millones que cuesta terminar las obras inconclusas de la anterior gestión, pero aún no hay pliego ni licitaciones

Domingo 26 de Septiembre de 2021

Aunque hace varios meses se anunció que venían fondos para terminarlas, las obras de reparación del Monumento Nacional a la Bandera siguen paralizadas y todavía no hay ningún trabajo realizado. En abril, durante una visita del presidente Alberto Fernández, se comprometió a que Nación financiaría la segunda etapa de la obra para finalizar la restauración, estimada en 600 millones de pesos, que había lanzado Mauricio Macri en 2016 con bombos y platillos y luego quedaron a medias.

Sin embargo, más allá de los anuncios de la administración del Frente de Todos, no se licitó ni se inició obra nueva. El municipio envió un informe técnico con el estado de situación, y ahora el gobierno nacional tiene que armar el proyecto en primer lugar y luego el pliego. Una vez que se llame a licitación con ese pliego, recién allí mandaría los fondos, pero la triste realidad es que aún no está ni el pliego para el llamado a licitación.

Las obras vienen de un largo derrotero, con muchas promesas y pocas concreciones. Los trabajos se pusieron en marcha hace cuatro años, y al poco tiempo de iniciados generaron polémica: hubo múltiples atrasos en los plazos de obra, tareas incumplidas y recortes presupuestarios. No se limpió el propileo, ni se restauraron los conjuntos escultóricos, tampoco se concretaron las obras de accesibilidad, ni la Sala de las Provincias en el subsuelo. El proyecto quedó a mitad de camino.

La restauración del Monumento se presentó con mucha estridencia durante el primer año de la presidencia de Cambiemos, con una inversión de 134 millones de pesos. Se la había calificado como la intervención más importante a ejecutar en la construcción proyectada por Ángel Guido y Alejandro Bustillo. Entre los trabajos previstos en la licitación abierta a fines de 2016 figuraban la restauración de la estructura de hormigón del edificio, mamposterías y revestimiento.

También se previeron trabajos de impermeabilización en algunos sectores, como el propileo, y el sellado de grietas. La lista de tareas incluía además la restauración y climatización de la Sala de las Banderas, la creación de una Sala de las Provincias y la incorporación de rampas y plataformas para garantizar la accesibilidad.

Las obras se iban a financiar en forma conjunta entre Nación y municipio. El gobierno nacional tenía a su cargo 70 por ciento de los fondos, con la participación de la intendencia en el 30 por ciento restante. Las tareas se adjudicaron en enero de 2017 a Creaurban SA, una de las firmas vinculadas al empresario Angelo Calcaterra, primo de Macri.

Según los planes de la licitación, la concreción de esos trabajos iba a demandar hasta septiembre de 2018. Sin embargo, el país entró en una crisis económica y la gestión macrista redujo lo planificado, los movimientos se fueron ralentizando y para mitad de 2019 no habían alcanzado más del 35 por ciento. A principios de 2020, el municipio empezó a trabajar en un nuevo pliego de licitación para concluir las obras. Pero las urgencias planteadas por la pandemia pospusieron la iniciativa.

Borrón y cuenta nueva

Hace exactamente un año, el municipio realizó una auditoría sobre la iniciativa emprendida apenas iniciada la gestión macrista. Después de recorrer pormenorizadamente cada tramo del edificio inaugurado el 20 de junio de 1957, los especialistas de la Secretaría de Obras Públicas del municipio se encontraron con numerosas placas de mármol travertino mal colocadas, bloques rotos o con la superficie cruzada por grietas y juntas mal selladas.

Pero, además, advirtieron que las tareas previstas en el pliego de la licitación apenas se habían completado en un 50 por ciento. Hubo trabajos que se hicieron mal y rápidamente se deterioraron o se rompieron, tareas que quedaron por la mitad y otras que, directamente, no se iniciaron. Con este panorama, se rescindió el contrato con la empresa adjudicataria de la obra y se retiró el obrador que permanecía al pie del Monumento.

Es decir, la empresa hizo menos de lo previsto y el Estado pagó menos: a medida que se iba terminando de a tramos, se fueron abonando las certificaciones. Pero como hubo muchas demoras por falta de pago de Nación, se ejecutaron cláusulas de actualización. Finalmente, se desembolsó la mitad de ese primer monto de 134 millones, más la readecuación por inflación.

En diciembre del año pasado, funcionarios del gobierno nacional, la provincia y el municipio retomaron las gestiones para volver a licitar las obras y devolver el esplendor perdido a la construcción más representativa de la ciudad. Desde entonces, solo existió el anuncio de Nación cuando Fernández visitó la ciudad. El estado de situación es el mismo de cuando se rescindió el contrato. Los trabajos pendientes formarán probablemente parte de la nueva licitación.

Las fuentes siguen secas

La Asociación Amigos del Parque Independencia hizo en enero una propuesta a la Municipalidad para ocuparse de la reparación, puesta en valor y reactivación de las dos fuentes que pertenecen al Monumento a la Bandera, que rankean entre las más importantes de la ciudad.

Una es la de la proa, que está inactiva desde hace unos 4 años y está ubicada al pie de la torre mayor. La otra es la de los espejos de agua del pasaje Juramento, en donde se erigen las esculturas de Lola Mora, que lleva la misma cantidad de tiempo seca, desde que comenzó el fallido plan de renovación que impulsó la anterior gestión nacional.

La entidad hizo el ofrecimiento de colaborar con las reparaciones que sean necesarias para poder reactivarlas, pero aunque hubo un primer acercamiento, finalmente nada se concretó. "Hicimos la propuesta, pero nunca tuvimos una respuesta. Hubo una reunión en la Secretaría de Obras Públicas, quedó la promesa de estudiar la posibilidad de hacer un trabajo en equipo con el municipio, pero todo permaneció en la nada, al igual que el resto de las obras del Monumento", recordó Adrián D'Alessandro, presidente de la ONG que tracciona mejoras para el espacio público.

Los trabajos debían ser financiados por el municipio, pero el referente dijo que si hay problemas de presupuesto, "se pueden buscar alternativas económicas y reactivarlas, como hacerlo con personal municipal, que lo hay". En este momento, por ejemplo, aseguró que en Parques y Paseos hay un operario que restauró y puso en marcha varias veces la fuente proa del Monumento. Y en el espejo de agua de Lola Mora, aseguró que solo hay que reemplazar la bomba y problemas eléctricos, algo que no tiene un gran costo.

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