Ovación
Martes 19 de Julio de 2016

Zanetti y Diego Milito estuvieron en Rosario en la inauguración del Inter Club Argentina

Quizá resulte un poco incomprensible llegar a entender qué hacían casi 70 personas entonando cánticos en italiano en pleno barrio Echesortu, como si estuvieran en el estadio Guiseppe Meazza.

Por momentos se genera un clima de cancha. Todo es neroazzurro. Las banderas cuelgan por todos lados. Las camisetas de diversas épocas se exponen como si fueran piezas de grandes artistas. Cada uno luce su camiseta con orgullo. Y en medio de la "sana locura" asoman dos emblemas de Inter en la modernidad: Javier Zanetti y Diego Milito. El eterno capitano y el Príncipe del gol. Dos historias vivas de la centenaria institución italiana. Ambos dieron el presente en nuestra ciudad con la humildad de los grandes. Para inaugurar el Inter Club Argentina, la primera filiar oficial latinoamericana. Fue además la excusa perfecta también para satisfacer a un puñado de tifosis sueltos, que se congregaron en la sede la familia Calabresa para vivir una noche que quedó marcada por el sentimiento.

Quizá resulte un poco incomprensible llegar a entender qué hacían casi 70 personas entonando cánticos en italiano en pleno barrio Echesortu, como si estuvieran en el estadio Guiseppe Meazza. Más aún empilchados con camisetas de Inter. Claro que, según ellos, estaban vestidos de gala. El sueño de muchos se hizo realidad. No sólo porque compartieron una cena con el Pupi y el Príncipe. Sino porque forman parte de la primera filial interista del Cono Sur. Esta particular idea de Inter Club Argentina nació en 2012 a través de un grupo de hinchas que sólo se conocían vía facebook. Poco a poco fueron sumándose personas desde todo el país. Fue así que luego se le dio un marco legal a través de una inscripción ante la entidad italiana mediante paso previo por el consulado. Con el devenir de los meses fueron agregándose más simpatizantes, de los cuales no todos tienen lazos directos con la península itálica. Pero sí a todos los moviliza la misma pasión por los colores. O por algún jugador en particular. Y el 23 de agosto de 2013 nació el "Interisti Uniti" Javier Zanetti. No obstante, el fin de semana pasado Rosario quedó en la historia de un grupo de soñadores. O locos como muchos prefieren llamar. No es para menos. Porque un grupo de personas llegaron de Uruguay y diversas provincias nacionales para reunirse bajo una misma bandera que llevan en el corazón, y qué muchas veces ellos solos ven flamearla en la imaginación. Para darle vida propia la peña neroazzurra, que contó la exclusiva presencia de Il Capitano y Milito. "Tenemos muchos fans en el mundo, pero tener esta peña acá, en mi país, me llena de orgullo. Estar en esta ciudad es un placer. Agradezco el amor y afecto que demuestran estando a casi 11 mil kilómetros. Sé que están pendiente de los resultados y del día a día de lo que sucede en nuestro gran club", afirmó Zanetti antes de la catarata de aplausos. Y agregó: "Ver tantas camisetas y gente que quiere a nuestro Inter es algo que me motiva y moviliza. Que haya un Inter Club me llena de felicidad".

Luego remarcó: "Ojalá que esto sea el inicio de una gran relación y amistad. Y que esto crezca. Que desde Italia podamos hacer bien las cosas también así le damos a todos los tifosis grandes alegrías".

A su vez, Diego Milito también copó la parada y dejó un cálido mensaje. "Para nosotros es un orgullo compartir este momento. Siempre hablábamos de que cómo sería si tuviésemos una peña acá. Y miren, ahora la tenemos y esperemos disfrutarla todos juntos", afirmó desde el corazón el delantero que aquel sábado 22 de mayo de 2010 marcó los dos goles en la final de la Champions League en Madrid ante Bayern Munich.

"Cómo no recordar esos dos goles. Cada vez que lo hacen me genera una gran emoción porque fueron de los más importante de mi carrera", exteriorizó antes de que sus ojos brillaran de manera natural.

La noche del sábado no será una más para ese puñado de hinchas que un día dejaron de interactuar mediante redes sociales o grupo de wasap y se unieron bajo un mismo techo. Se pusieron todos bajo el mando de Il Capitano. Como muchas veces soñaron algunos. Como nadie casi imaginaba tiempo atrás. La velada reservada sólo para fanáticos interistas finalizó con un Zanetti y Milito entonando en primera fila la pasional canción "Pazza Inter Amala" y con el resto haciéndole el aguante desde el recinto como si estuviesen en el mismísimo Giusseppe Meazza.

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