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Sábado 16 de Junio de 2012

"Yo también aprendo a reflexionar con ellas"

Hace poco tiempo, el maestro Rubén Juárez y el Centro de Alfabetización y Educación Básica para Adultos fueron premiados con la Distinción "Regino Maders" con el que cada año el Partido Generación para un Encuentro Nacional (GEN) reconoce a distintas personas por su labor y compromiso. Rubén lo cuenta satisfecho porque considera "que está bien que se reconozca a los maestros, algo que no siempre ocurre".

Aunque lleva más tiempo trabajando en la docencia, hace 16 años que lo hace en la enseñanza de adultos. Repasa que el centro arrancó en el 98, pero no como se lo conoce ahora, porque la educación que se ofrecía por entonces era a distancia. Con el tiempo se convirtió en una instancia presencial, y se conoce al espacio ahora como Centro de Alfabetización Nº 35.

El mismo pertenece a un Nucleamiento mayor, que reúne 11 espacios similares. "Todos tratamos de trabajar en conjunto", señala la directora de este Nucleamiento, Mónica Nardone. Se explaya al explicar que cada centro funciona donde se puede, con entidades que les ceden un lugar físico para trabajar; pueden ser iglesias, clubes o vecinales como en este caso es la Vecinal Bernardo de Irigoyen, de la zona sur de Rosario.

Flexibilidad. "Nos manejamos con flexibilidad horaria por diversas razones, que van desde la inseguridad, el trabajo, problemas familiares y de salud, entre otros. Igual aquí se trabaja con todos los contenidos que marca la escuela primaria, pero adaptados a los adultos", describe el maestro sobre cómo se organizan las clases.

Un dato para tomar en cuenta es que para familiarizar a los adultos con la lectura y escritura apela a métodos propios que se van reformulando a diario. Juárez menciona que elaboró cartillas para esta tarea, inspiradas en distintos programas y propuestas, entre ellos el famoso plan cubano "Yo, sí puedo".

"Cuando llegamos aquí, no había nada, sólo el espacio que nos dio la vecinal. Todo lo que se ve aquí es donado, lo conseguimos pidiendo, porque una de las características de los docentes es ser muy pedigüeños", ironiza mientras señala el mobiliario, las sillas, libros, televisor, computadoras y hasta una máquina de coser que les han donado.

Además de las herramientas para dar clases, el docente se encargó de conseguirles anteojos para todas. No se privan de viajar para conocer y pasear en grupo, algo que concretan vendiendo rifas, entre otras iniciativas.

Entre las donaciones que reciben está una bandera de ceremonia. "La trajo el año pasado personalmente Mónica Peralta, cuando era diputada provincial. Para nosotros fue una visita muy importante", recuerda el maestro.

"¿Por qué elegir enseñar a los adultos? Porque me gusta trabajar de igual a igual, yo aprendo con ellos; aprendo a reflexionar mucho más sobre lo que uno construye, con lo que ellos me van contando de sus vidas, sus problemas. Son personas que salen adelante a pesar de que les han pasado y pasan miles de cosas terribles. Vienen a superarse. Quizás yo me vea reflejado porque a mí no me fue nada fácil estar donde estoy", expresa el maestro de 46 años.

El reconocimiento al esfuerzo que cada uno pone para estudiar de grande es lo que lleva a que los "abanderados roten, y se premie la responsabilidad de seguir", explica el profesor y añade que "la bandera no se lleva por la nota, sino por los logros que cada uno alcanza".

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