Política
Miércoles 15 de Junio de 2016

"Yo robé para ayudar"

"Yo robé para ayudar acá y ahora voy a ir preso". Eso fue lo primero que le dijo José López a una monja cuando el ex funcionario fue sorprendido por la policía.

"Yo robé para ayudar acá y ahora voy a ir preso". Eso fue lo primero que le dijo José López a una monja cuando el ex funcionario fue sorprendido por la policía arrojando bolsos con dineros al interior del predio del convento. Por el operativo, una religiosa se despertó y salió a ver qué pasaba. Fue en ese entonces que se encontraron con López, a quien reconoció y de cuyos labios escuchó la frase que pasará a la historia

López llegó en medio de una fría y nubosa madrugada a General Rodríguez desde un origen desconocido, traía en su camioneta Chevrolet Meriva cuatro bolsos de dinero, relojes, joyas y una carabina Sig Saguer calibre 22, cargada con 25 cartuchos.

Golpeó las manos en el portón del Monasterio de las Monjas Orantes y Penitentes de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, donde dos religiosas de 80 y 95 años dormían, pero no tuvo respuesta alguna.

Desesperado, abrió la puerta trasera de su camioneta, bajó dos bolsos, los arrimó a la verja y luego, con dificultades por el peso del contenido, arrojó los bultos hacia adentro del predio.

Allí vivió hasta su muerte en abril pasado el arzobispo emérito de Mercedes-Luján, monseñor Rubén Di Monte, quien supo tener vínculos estrechos con el ex presidente Carlos Menem y luego con Néstor y Cristina Kirchner.

Omar Ojeda, de 49 años, miraba desde su casa sin que López se percatara, por lo que —según consta en el acta de procedimiento policial— llamó al 911 y comentó lo que estaba ocurriendo.

Dos móviles del comando de patrulla de General Rodríguez fueron alertados y los efectivos se acercaron al lugar con las luces de los coches apagadas, por lo que López fue sorprendido cuando intentaba ingresar a las instalaciones del monasterio.

Los cuatro efectivos dieron la voz de alto y el ex funcionario kirchnerista no opuso resistencia; los ruidos producidos por el operativo y las luces de las sirenas de los patrulleros despertaron a las monjas.

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