Ovación
Sábado 03 de Septiembre de 2016

Yelena Isinbayeva, el último salto de una deportista genial

La garrochista rusa, que rompió todas las marcas posibles para una mujer dentro de este deporte, confirmó su retiro.

Cuando el 21 de agosto pasado, Yelena Isinbayeva apareció en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, durante la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos, hubo que mirar dos veces. Fregarse los ojos, afinar la mirada. Pero sí, era cierto. Estaba ahí, en el medio de la escena junto a otros tres atletas a los que se nominaba como los nuevos miembros del Comité de Atletas del Comité Olímpico Internacional. Parecía una broma. Pero era la realidad. Unos días antes a la mejor garrochista de la historia le habían prohibido competir, sin embargo estaba ahí en la celebración, desde otro lugar. Aquella noche fue la última de Yelena como "atleta" y quizás muy pocos de los que estaban allí tuvieron idea de ese momento tan especial del que estaban siendo testigos. Yelena no salta más. Así lo confirmó ella hace dos días en su cuenta oficial de Facebook con un video que grabó especialmente en su casa Volvogrado, Rusia, y al que denominó "el último salto". No hay más Isinbayeva. Se retiró sin poder darle el cierre soñado a su carrera magnífica en Río. Es lo que le tocó en suerte. Aunque sin rencores celebró el adiós, en la red, con sus seguidores.

Yelena Isinbayeba es una de las figuras más importantes del atletismo. La rusa deslumbró al mundo con saltos espectaculares pero por sobre todas las cosas por haber sido la primera mujer en superar la barrera de los cinco metros. Lo hizo tres veces. Una de ellas fue en Zurich en 2009, cuando superó la barrera de los 5,06 para hacerse acreedora del récord mundial. "Récord", vaya palabra para el diccionario de Isinbayeba: lo rompió 28 veces. Fue campeona de Europa, del mundo y bicampeona olímpica (2004 y 2008). Además había sumado la medalla de bronce en los Juegos de Londres 2012. En 2013 anunció el retiro para cumplir el deseo de ser madre, aunque inmediatamente revisó la idea. En 2014 nació su hija Eva y a partir de ahí comenzó a entrenarse para competir en 2016. La idea era estar en las competencias específicas de atletismo antes de los Juegos Olímpicos y darle el cierre ideal a su carrera ya en la cita de Río de Janeiro.

Sin embargo, desde que en 2015 comenzó a barajarse la posibilidad de excluir a los atletas rusos de los Juegos Olímpicos por el escándalo del doping, el horizonte de Isinbayeba oscureció. Ella fue una de las deportistas más activas, enfrentándose fehacientemente a los organismos internacionales que acusaron a los rusos y hasta llegó a decir "gracias por haber enterrado al atletismo", cuando finalmente se confirmó que no podrían participar de los Juegos. A pesar de ello, hasta último momento mantuvo las esperanzas de saltar. No se la otorgaron.

Con la negativa de la participación de los atletas rusos en Río, la ausencia de Isinbayeva se convirtió en una de las más estruendosas de los Juegos. Otros grandes nombres habían quedado al margen, pero por lesión o por no clasificar. No era el caso de Yelena. Casi sin proponérselo, ese también era su final. El 19 de agosto algunas agencias de noticias anunciaron el retiro, días después se especuló con que no fuese así. Hace un par de días la propia garrochista lo confirmó. Primero subió un video en el que se la ve corriendo por una pista de atletismo, por un puente y luego saltando en un pabellón cubierto. Junto a esas imágenes, escribió: "Este es el último salto en mi carrera como atleta y el inicio de un nuevo capítulo en mi vida. No me voy a rendir. Me estoy moviendo hacia adelante".

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Los mensajes de admiradores de todo el mundo llovieron en esa cuenta de Facebook. Colmaron el muro de la rusa en todos los idiomas, señal inequívoca de su representación dentro de este deporte. Pero en cierta medida, ese discurso guardaba algo de enigma. ¿Seguiría compitiendo o no? Ayer mismo, lo aclaró, ahora con una foto de ese mismo salto: "Mis queridos amigos y seguidores, muchas gracias por todas las amables palabras de apoyo. Estoy tan feliz de que mi último salto con pértiga (garrocha) haya recibido tanta atención. Y para dejarlo todo perfectamente claro: sí, realmente entrené hasta el final. Incluso después de que se me negó la entrada a Río yo seguí. Mi último día de entrenamiento fue el día que rodamos este video en mi casa de Volgogrado".

Punto final entonces. A los 34 años no hay más Yelena Isinbayeba atleta. La diva del atletismo pasó al equipo de los ex. Para la historia grande entonces quedarás sus números, sus plusmarcas, especialmente los tres saltos con los que superó los 5 metros y esas imágenes tan características de ella antes de las competencias importantes. La mirada fija en las manos, en la garrocha, en el frente inmediato y metiéndose en las "carpitas" que armaba con las toallas para buscar concentración en la inmensidad de un estadio olímpico, además de una belleza indiscutida. Se fue Yelena, una de las atletas más admiradas. La historia, agradecida. Punto final para una etapa.


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