Cartas de lectores
Lunes 01 de Agosto de 2016

WhatsApp

Mensajes recibidos ayer en la redacción del diario ( 54 9 341 255 0763)

••

Averigüen qué persona, institución o empresa es titular registral del predio que se conoce como Yerbatera Martin, y avísenle que el mismo está lleno de intrusos, dado que las denuncias hechas por vecinos a la policía y a la Municipalidad no tuvieron respuesta.

••

¿Por qué la empresa que entregó las casas del barrio policial en Avellaneda Oeste se fue dejando las obras a la mitad? ¿Al menos alguien de Vivienda o del gobierno está al tanto de esto? Muchos vecinos con problemas en la edificación, con los pozos inundados y las calles intransitables...

••

La intolerancia, la avivada argentina, los especuladores y formadores de precios no tienen límites. Desde que se conoció la noticia de un posible aumento en los aceites del 30% aparecen los carteles en las góndolas con mensajes sorprendentes que restringen la cantidad de unidades que pueden comprar los clientes que hacen recordar a épocas tristes de nuestra argentina. No entremos en pánico, esto es pasajero. Se debería multar a los súper que provocan situaciones de temor. Antonio.

••

Quiero agradecer en mi nombre y el de los que esperábamos el colectivo el otro día de lluvia en Sarmiento y Córdoba al taxista que tan amablemente sin solicitárselo nos bañó al pasar a excesiva velocidad. Un ejemplo de respeto.

••

No sé cuándo las autoridades pertinentes se van a dar cuenta de que hay una sola manera de prevenir y adoctrinar a los conductores en Rosario. Esa manera es aplicar multas realmente significativas y progresivas según la importancia y reincidencia. Es la única manera que hay, ya que solamente reaccionamos cuando nos tocan el bolsillo. Y si no se paga, vehículo al corralón y retiro del registro.

••

Atroz, atemorizante, vergonzosa y persecutoria la medida del gobierno de Macri de acceder a los datos de los ciudadanos que están en la Ansés y que fueran requeridos en su momento para trámites de diferente tenor. Compatriotas, opongámonos rotundamente a este avasallamiento e invasión a la privacidad. Es de una gravedad institucional suprema. ¡Reaccionemos!

Comentarios