El Mundo
Martes 02 de Agosto de 2016

Washington extendió su ofensiva aérea contra el Isis a Libia

Los cazas y helicópteros del Pentágono atacaron al grupo terrorista en la ciudad portuaria de Sirte, en apoyo a las fuerzas gubernamentales.

Cazabombarderos estadounidenses lanzaron una ola de ataques de precisión contra el Estado Islámico en la ciudad portuaria de Sirte, Libia, para asistir a las tropas del gobierno de unidad libio que intentan arrebatarle a los terroristas el control de la plaza. Sirte se encuentra en el centro de la costa de Libia, frente a Italia. El grupo que la controla es parte orgánica del Estado Islámico, y no un grupo local que le juró fidelidad al poderoso grupo yihadista. La zona de Sirte en Libia representa el segundo territorio extenso y de gran importancia estratégica que controla el Estado Islámico. La zona es muy rica en yacimientos de petróleo y desde Sirte las milicias del EI o Isis han lanzado ofensivas tanto hacia el Oeste como el Este de Libia.

"A pedido del Gobierno Libio de Unión Nacional, militares de Estados Unidos realizaron ataques aéreos de precisión contra objetivos del EI en Sirte, Libia", indicó el portavoz del Pentágono Peter Cook, pocos minutos después de que el jefe del gobierno libio, Fayez al Sarraj, anunciara la operación por televisión. Aseguró que se había "infligido grandes pérdidas" a los yihadistas. Estos bombardeos "están acotados a un marco limitado de tiempo", precisó Sarraj, quien destacó que "no van a ir más allá de Sirte y sus alrededores". De todas formas, los bombardeos de los cazas de EEUU significan una extensión muy significativa de la campaña de bombardeos contra el Isis, hasta hoy limitada a Irak y Siria.

Sirte, la ciudad natal del fallecido dictador Muammar Khadaffy, está a unos 450 kilómetros al este de Trípoli. Cayó bajo control de la organización terrorista islámica en junio de 2015. Pero el 9 de junio pasado las tropas del gobierno libio lograron entrar y tienen sitiados a los combatientes del Isis. Cook indicó que las incursiones "continuarán" y precisó que el presidente estadounidense Barack Obama autorizó los bombardeos siguiendo las recomendaciones del Pentágono. Si el Isis pierde Sirte sufriría un golpe considerable en el terreno militar, tras los reveses que ha sufrido este año en Irak y Siria.

"Nosotros le pedimos ayuda a la comunidad internacional, especialmente a Estados Unidos, pero queremos recalcar que no va a haber ninguna presencia extranjera en suelo libio", reiteró Sarraj, que precisó que cualquier apoyo debe realizarse por petición del gobierno libio. "Ningún soldado estadounidense va a participar en operaciones terrestres", indicó por su parte la Casa Blanca, que especificó que el rol de Estados Unidos se va a limitar a los bombardeos y al intercambio de información.

Roce superado. En alusión a un reciente roce con Francia, Sarraj indicó que no se tolerará ninguna acción que beneficie a una facción no legítima, aunque se produzca en el marco de la lucha antiterrorista. fines de julio, el gobierno libio acusó a París de violación de su territorio tras que tres militares franceses murieron durante una misión de adquisición de información en una zona del país cercana a los feudos del general Jalifa Haftar, un señor de la guerra que domina el este de Libia y es rival del gobierno libiio.

Según la prensa italiana, que sigue de cerca el conflicto en Libia, los cazabombarderos F-18 y helicópteros de ataque Apache decolaron del portaaviones Wasp, en el Mediterráneo. El Pentágono explicó que el objetivo es "negar paraísos seguros" al Isis. Se estima que el grupo terrorista tiene en Libia unos mil combatientes, los que dominan la zona de Sirte, en el centro de Libia. No es la primera vez que las aeronaves de EEUU golpean al Isis en Libia: recientemente, un raid cerca de Sabrata, en las afueras de Trípoli, habría eliminado al jefe del Isis Noureddine Chouchane y a decenas de milicianos. En noviembre pasado, otro bombardeo eliminó a Abu Nabil, otro jefe del Isis.

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