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Lunes 14 de Diciembre de 2015

Visita inesperada

Su llegada fue una sorpresa. Se lo esperaba recién para marzo, pero el viernes pasado, sin previo aviso, Ricky Martin apareció en el aeropuerto de Mar del Plata, en lo que fue una visita fugaz al país por 24 horas.

Su llegada fue una sorpresa. Se lo esperaba recién para marzo, pero el viernes pasado, sin previo aviso, Ricky Martin apareció en el aeropuerto de Mar del Plata, en lo que fue una visita fugaz al país por 24 horas. No había ningún show programado oficial ni eran vacaciones; vino tan sólo para cantar en un evento privado en la costa atlántica, y así como llegó se fue. Desde el hotel Sheraton de esta ciudad se trasladó a media tarde en helicóptero a Villarrobles: su destino. Un predio de mil hectáreas ubicado entre Pinamar y Mar de Ajó, en el que montaron un complejo bajo el concepto de “ciudad pueblo” con un centro comercial, canchas de golf, cinco kilómetros de lagunas artificiales y 300 metros de playa propia, entre otros lujos. Y cuyo dueño, el empresario neuquino Raúl Vertúa, quiso que fuera Ricky Martin quien animara la fiesta de inauguración de su nuevo emprendimiento.

Una boda amarilla

La ceremonia arrancó por la tarde con un té y se extendió bien pasada la medianoche, aunque con un catering sin excesos. Es que la coyuntura política impactó hasta en la fiesta de casamiento que en el espléndido predio pilarense de La Herencia tuvieron Nicolás Ducoté, ex director de la ONG Cippec y nuevo intendente de Pilar por Cambiemos, y Laura Zommer, periodista y directora del sitio Chequeado.com. Gran cantidad de invitados con abrumadora mayoría macrista, obvio. Al punto de que en más de una ronda de conversación el tema con el que se arrancaba el diálogo era: “Y vos, ¿dónde asumís?”, a propósito de que allí circulaban flamantes funcionarios nacionales, de la provincia de Buenos Aires y de la Capital.

Pasión por las dos ruedas

El gobierno encabezado por Mauricio Macri tiene varios funcionarios que sorprenden por su modo de transportarse por la Capital. Al caso del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, que se mueve en bicicleta, se le suma el nuevo titular de la cartera de Hacienda, Alfonso Prat Gay. El economista se traslada en moto para evitar las pérdidas de tiempo. Es una motocicleta Triumph, que en el mercado ronda entre los 450 mil pesos. Las imágenes de Prat Gay recordaron a otros ahora ex funcionarios de la administración kirchnerista que también llamaron la atención en su momento por moverse en moto. Tal el caso de Amado Boudou.

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