La Región
Lunes 11 de Junio de 2012

Victoria: el Museo Ovni fue declarado de interés por el Senado entrerriano

El Museo Ovni de esta ciudad gana prestigio al igual que el trabajo de su fundadora, Silvia Pérez Simondini y el equipo investigador Visión Ovni, con la reciente declaratoria de interés legislativo del Senado de la provincia de Entre Ríos. El documento lleva la firma del presidente de la Cámara alta, José Orlando Cáceres y del secretario, Mauro Urribar

Victoria.— El Museo Ovni de esta ciudad gana prestigio al igual que el trabajo de su fundadora, Silvia Pérez Simondini y el equipo investigador Visión Ovni, con la reciente declaratoria de interés legislativo del Senado de la provincia de Entre Ríos. El documento lleva la firma del presidente de la Cámara alta, José Orlando Cáceres y del secretario, Mauro Urribarri.

Tal como lo ha reconocido en varias oportunidades el mismo ministro de Turismo entrerriano, Hugo Marsó, la exposición de numerosos objetos, bibliografía y archivos relacionados con fenómeno atrae a miles de visitantes especialmente los fines de semana y es, sin duda, uno de los atractivos turísticos más importantes de la Ciudad de las Siete Colinas.

El museo dejó de funcionar en un reducido espacio en la propia casa de la especialista, en la esquina de San Miguel y Rondeau, para pasar al céntrico y amplio local de Sarmiento 526, donde además del salón de exhibición se pudo desplegar un auditorio para conferencias y proyección de documentales. También se espera poder desplegar a pleno un bar temático y otros servicios básicos como la calefacción del lugar, una vez que se resuelva y concrete la ayuda prometida desde el gobierno provincial y municipal, y ratificada públicamente el 2 de enero último cuando se realizó el acto oficial de inauguración de las instalaciones .

Los más llamativos. Simondini comentó que los objetos que resultan de mayor interés son "el metal que se trasluce en algunas oportunidades cuando se le sacan fotos; una esfera metálica caída en Casilda en 1991 perteneciente a la estación espacial soviética Salyut 7; restos de un Ovni caído en Tacuarembó (Uruguay) en 1973 y otro en Ubatuba (Brasil), en 1957", detalló.

También "llama mucho la atención un resto de un objeto que nos donó Fabio Zerpa y toda la historia de ufología reflejada en artículos periodísticos que datan de los años 50", acotó la investigadora, reconocida en el medio junto a su equipo por la rigurosidad de su método y cuyo trabajo cuenta con el apoyo de la Bolsa de Comercio y de casas de estudios de Rosario, que suelen analizar las muestras recogidas en su tarea de campo.

Incansable. El 18 de agosto de 1968 cuando Simondini fue testigo de un fenómeno extraordinario cuando vivía en Caleta Olivia (Santa Cruz): "Una nave madre 'parió' flotilla de Ovnis que pasó ante mis ojos, que luego fueron vistos en otros lugares y se puede constatar en notas periodísticas que tenemos aquí en el museo". Tras dos años de indagar sin mayores frutos, se fue a vivir a Buenos Aires, donde tuvo contacto con especialistas y pudo instruirse al respecto.

En un apasionado camino sin retorno, la investigadora que ya había consagrado su vida a la indagación del fenómeno, se radicó en Victoria en 1991, cuando esta ciudad explotaba de curiosos por ver aquellas luces que sobrevolaban las siete colinas y que despertaron el interés de la prensa nacional.

Más allá de las satisfacciones profesionales y el valioso apoyo familiar, el trabajo de esta mujer sólo habla de sacrificio, de noches a la intemperie y manos cansadas de golpear puertas para pedir apoyo oficial y privado para esta una causa que indirectamente reporta un beneficio turístico para una ciudad que se postula como tal.

"Hay promesas no cumplidas que me llevan a considerar cerrar las puertas del museo después de las vacaciones de invierno. Yo nunca bajé los brazos porque a esto le pongo alma, corazón y vida", remató.

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