Ovación
Domingo 10 de Julio de 2016

Viaje de pasión y locura por Newell's

El fanatismo de dos jóvenes que tuvieron que vender hasta algunas cosas personales para acompañar al equipo en Guadalajara.

La pasión no tiene límites. O, también, podría decirse que la locura no tiene límites. O que el amor es más fuerte. O que hay experiencias de juventud que llevan a actos que llaman la atención. Aunque en el fútbol estas cosas suceden a diario, no por eso no dejan de causar cierta sorpresa. Algo de todo esto es lo que hicieron dos rosarinos, uno de Echesortu y el otro de Mendoza y Donado. Franco Martínez, de 20 años, y Jesuán Rodríguez, de 26, invirtieron lo poco que tenían para viajar y acompañar a los leprosos. Y llevar la bandera que recorre el mundo y que esta vez estuvo presente en el estadio Jalisco. La de Argentina con los colores rojo y negro.

   No eran amigos íntimos, pero fueron trazando un lazo cercano a la amistad en la cancha y por compartir la pasión por los colores. Ese amor eterno por Newell's y las ganas de observar siempre, juegue donde juegue, a su equipo los empujaron a lanzarse a viajar y estar presente en el primer amistoso oficial del segundo semestre del año y en tierras mexicanas.

   Fue así como charlando acordaron lanzarse a cumplir con esta experiencia de realizar un largo y costoso viaje para llevar la bandera leprosa al mítico estadio Jalisco después de enterarse en Twitter del amistoso. "Viajamos antes y llegamos a Panamá el jueves a la mañana después de 13 horas. Aprovechamos el tiempo de espera, para tomar el otro avión que iba a llevar a los jugadores, para conocer el canal. Tuvimos que vender varias cosas para estar acá. La verdad es que estamos justos con el dinero, ja", relata Jesuán, que lleva tatuado el Coloso en la espalda.

   Los dos están vestidos con la indumentaria del plantel, por lo que fácilmente podrían pasar como unos futbolistas más. Y de hecho no fueron pocos los que les preguntaron si eran jugadores de Newell's. Hasta Diego Osella primero se sorprendió cuando los vio en el aeropuerto de Panamá. Hubo un saludo y una charla breve, en la que el DT se ofreció a ponerse a disposición por si necesitaban alguna ayuda. Los pibes agradecieron el gesto, además de mostrarle el respaldo y desearle buena suerte para lo que será el segundo semestre, ese del que tanto se habla en la Argentina. En este caso, Newell's buscando cerrar la segunda etapa del año con otra cara y resultados satisfactorios.

   "Esta experiencia no la vamos a olvidar nunca más. Tuvimos que vender algunas cosas personales para pagar el viaje. Ya una vez vendí un auto, un Fiat 128, para poder ir a ver a Newell's en un partido por la Copa Libertadores a Venezuela en 2013", contó Jesuán. Algo quizás llamativo e inentendible para algunos, pero la pasión no tiene límites. Y esto es una muestra de ello. Pero hay una frase que refleja este sentimiento loco. "Las cosas que hice por Newell's no las hice por nadie", esgrimió el fanático.

   La bandera con la que posaron y que mostraron en la cancha es la misma que se observa muchas veces en distintas partes del mundo. Ese trapo pertenece a un hincha, que la presta cada vez que alguien hace un viaje. Así es como se vio por ejemplo en un partidos de Las Leonas, en mundiales, en la Copa América, entre distintos encuentros deportivos. Y esta vez estuvo en un amistoso internacional que disputó Newell's.

   Los chicos, que tuvieron que pedir permiso en sus trabajos, llegaron con remeras leprosas que regalaron a algunos hinchas aztecas con el fin de "seguir enfermando a la gente con los colores de Newell's".

   Esta es la pasión que vale. La sana, sin maldad ni violencia. La de amor por una entidad que se lleva en el corazón. "No somos barrabravas ni nada por el estilo. Somos pibes sanos que amamos los colores y tratamos de estar en todos lados. Todo esto lo hacemos porque queremos al club", coincidieron.

   En una etapa en la que la violencia parece dominar a los clubes, en la que los delincuentes empañan este deporte y hasta ahora nadie pudo ponerle coto, hay una enorme mayoría que quiere permanecer al margen. Seguir alimentando la pasión. La que mezcla alegrías con tristezas dependiendo del resultado. Pero que terminan ahí nomás.

Coleccionistas de camisetas antiguas

No sólo tienen incorporadas esas ganas de acompañar al conjunto rojinegro a todos lados, siempre y cuando se pueda porque en la Argentina sigue la veda para los hinchas visitantes, sino que también comparten el hobby de coleccionar camisetas antiguas. "A Franco le compré una que me gustaba y no tenía. A veces vemos otras que tienen algunos hinchas y tratamos de comprarla o hasta de cambiarla", comento Jesuán.

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