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Sábado 13 de Julio de 2013

Vestigios de la cocina centralizada

En los primeros meses de 2010, la ex ministra de Educación de Santa Fe, Elida Rasino, firmó un convenio con los cooperadores para reabrir lo que fue la cocina centralizada. Tenía en ese entonces la meta de hacerlo "en menos de 30 días". Sin embargo, a la fecha todo sigue igual: en total estado de abandono.

Alcanza con un breve recorrido por el espacio que ocupa esta cocina en la sede de la Federación de Cooperadores Escolares, de Felipe Moré al 900, para advertir hornos rotativos, cámaras frigoríficas, máquinas de cortar carne, ollas y decenas de herramientas suficientes para preparar unas 60 mil raciones diarias de comida absolutamente inutilizadas.

El abandono de esta cocina que fuera modelo ya contabiliza 17 años. En todo ese período, y cada tanto, reaparece la promesa de algún funcionario de turno de reabrirla o bien de darle un destino mejor que ese inexplicable descuido.

Otra promesa. Entre esas últimas promesas incumplidas está la que formuló en 2010 la ahora diputada del Fap, Elida Rasino, de comenzar a utilizarla para atender a unos 30 comedores escolares, en lo que llamó un trabajo gradual. Además esta propuesta de la ex funcionaria de Hermes Binner llegaba con otro reto: sacarle el peso de la atención administrativa de los comedores a los docentes.

La cocina centralizada funcionó entre 1991 y 1996. Reemplazó el servicio de almuerzo de los escolares que hasta entonces era tercerizado. El ex ministro de Educación de Carlos Reutemann, Fernando Bondesío, fue el que empujó este cierre, para hacer de este servicio un negocio entregándolo a terceros. Parte de esos años, los cooperadores se hicieron cargo de mantener la cocina, pero el pago con atrasos a los 210 empleados llevó al cierre del lugar y a una larga batalla judicial.

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