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Sábado 26 de Abril de 2014

Vaticinan un aumento del área sembrada con trigo

Empresarios del agro piden previsibilidad en la política exportadora

Este año será "muy favorable" para sembrar trigo en la Argentina pero es necesario crear un marco de "confianza y previsibilidad" para el cultivo, cuya campaña arranca en mayo.

Así lo consignó un informe difundido ayer por la Asociación argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea).

El cereal permitiría aportar estratégicas divisas al país y generar empleo en provincias productoras durante los meses de invierno y primavera, dijeron los técnicos.

"No obstante, para que ese proceso se concrete, es preciso que se genere un marco de confianza y previsibilidad para el desarrollo del cultivo", señalaron.

Al revisar las estadísticas de la producción triguera argentina, Crea mostró que la Argentina cayó del quinto puesto en el ránking de países exportadores de trigo en 2000, al décimo puesto en la actualidad, superado por Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá, Australia, Rusia, Ucrania, Kazajistan, India y Turquía.

Este resultado es consecuencia de que los dos últimos ciclos productivos fueron los peores de los últimos 100 años: en 2013- 2014 se sembraron 3,6 millones de hectáreas y se cosecharon 9,2 millones de toneladas, según el Ministerio de Agricultura.

Además, en las últimas seis campañas hubo áreas de siembra muy inferiores a los registros históricos, que oscilaron en 6 y 7 millones de hectáreas.

Recuperar una proporción significativa de la superficie sembrada con el cereal permitiría el ingreso de divisas a fines de 2014 y principios de 2015, cuando se acaben los dólares de la soja, señaló el reporte.

También daría recursos estratégicos a los productores, para cancelar deudas y financiar la siembra de granos gruesos, indicaron los técnicos de Crea.

La mayor siembra se podría concretar con facilidad gracias a la suficiente de humedad que hay en los suelos de gran parte de la zona productiva, a partir de las abundantes lluvias otoñales.

También favorecerían a los cultivos los pronósticos de un próximo fenómeno El Niño, que generalmente produce buenas precipitaciones para Sudamérica y escasas para Australia, principal competidor en exportaciones de trigo del Hemisferio Sur.

"En el caso de contar con una producción importante, sin dudas abasteceríamos en primera instancia a Brasil, uno de nuestros principales socios comerciales que hoy se abastece de otros destinos", explicaron.

La decisión de sembrar o no trigo se toma en las próximas semanas: por ahora, el marco económico del cultivo da números muy justos, sobre todo en campos alquilados.

Cupos. No obstante, rápidamente se podría concretar un aumento de área sembrada si los productores perciben un cambio de timón en las políticas oficiales referidas al cereal, explicaron.

Serían señales positivas la rápida liberación del mercado para el trigo del ciclo 2013-2014, aún pendiente, y volver al sistema que permitía exportar sin restricciones cuantitativas, en un marco general de libre juego de la oferta y de la demanda en el mercado.

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