La ciudad
Viernes 25 de Noviembre de 2016

Unos 200 agentes ya controlan la tradicional "bajada" de 5º año

La policía y el municipio montaron operativos especiales durante la noche, en las peatonales y el Monumento a la Bandera

Desde la tarde de ayer, unos 200 agentes entre policías de la provincia e inspectores municipales componen el operativo de prevención para evitar desmanes en la ya tradicional "bajada" de alumnos de 5º año de los escuelas públicas y privadas rosarinas. El frente de acción se desplegó en los lugares de concurrencia nocturna, prosiguió en la madrugada con la previa al ingreso de los chicos a clase y culminará hoy con la concentración de alumnos en el Patio Cívico del Monumento a la Bandera y las peatonales.

El festejo de los últimos días del ciclo secundario le pondrá color, cánticos, festejos y algarabía a las calles rosarinas. Hoy está proyectado un "banderazo" de fin de ciclo lectivo como eje central del ritual secundario.

De todos modos, la movida, que cada año cobra mayor dimensión y adhesión, se anticipó en la tarde de ayer, cuando cientos de jóvenes coparon el escenario principal del Patio Cívico del Monumento para despedir el quinto año.

Por eso, este 2016 viene con una celebración extendida que culminará hoy entrada la tarde cuando se concentren las últimas delegaciones de alumnos en la zona del microcentro, las peatonales Córdoba y San Martín y el parque a la Bandera, además de ciertas zonas en los barrios.

Hace una semana fue el turno de los alumnos de cuarto año, por lo que se diseñoó operativo que tuvo similares características a los que están en marcha.

El Ministerio de Seguridad santafesino y la Unidad Regional II involucraron en el operativo a efectivos de las brigadas de Orden Urbano y Motorizada.

Como ya ocurrió el jueves pasado, se dividió en tres fases. En una primera instancia, desde las 20 de anoche, la policía hará foco en las instituciones educativas. Desde las 7 de hoy se controlará el ingreso a las escuelas y, a las 11, el dispositivo policial se trasladará al micro y macrocentro, inmediaciones de plazas y el Monumento Nacional a la Bandera que es el punto final del encuentro.

Según informó la Unidad Regional II, el balance del accionar del jueves resultó "altamente positivo, no registrando incidente alguno".

Adelantados. El festejo, en el que los chicos salen disfrazados con colores flúo a la calle y arrojan papel picado, tuvo ya desde ayer su adelanto. Redoblantes, bombos y canciones le pusieron un brillo especial a la calurosa tarde. El accionar de los agentes de la Guardia Urbana Municipal (GUM) no se hizo esperar y se registraron los primeros secuestros de pirotecnia y alcohol.

Varios colegios convergieron en las escalinatas del Monumento para el festejo, en medio de una semana complicada con los exámenes de fin de año.

El ritual prosiguió por la peatonal Córdoba, entre la actividad comercial, de oficina y los manteros, quienes aprovecharon para darle ritmo de feriado a una jornada que en este caso careció de fiscalización municipal.

El miércoles pasado, en el Colegio Sagrado Corazón se había producido una reunión de coordinación entre las partes involucradas para insistir en la prohibición en la venta de alcohol y petardos y evitar las pintadas.

"Necesitamos no sólo que las instituciones, sino también las familias, se comprometan a que el espacio público tenga un festejo seguro, los chicos no se dañen ni lastimen y no se vandalice el mobiliario urbano", apuntó el secretario de Control y Convivencia Gustavo Zignago.

Cuando se le preguntó si la extensión del festejo y sus modalidades implicaban algún tipo de restricción, el funcionario se atajó: "No se puede tapar la realidad y que los jóvenes usen el espacio público. La presencia de inspectores para garantizar que no haya problemas tiene una incidencia presupuestaria a medida que se incrementa la permanencia de los chicos, pero son circunstancias a las que no renunciamos".

Según estimó el funcionario, estarán involucrados en todo el operativo unos 100 agentes municipales que trabajarán en forma conectada con otros 100 a 120 policías.

El punto más álgido de concentración de estudiantes secundarios que se despiden del quinto año será hoy entre las 11 y el mediodía con una rotación permanente de colegios y escuelas.

De noche. Previamente, habrá especial foco en la nocturnidad. Los recorridos se prometieron para bares y zona de locales comerciales. Incluso se adelantó el ingreso de personal de refuerzo en la madrugada para controlar la "previa" al ingreso a clases de hoy por la mañana, en especial por los corredores de bulevar Oroño y Pellegrini donde funcionan varias escuelas. El acompañamiento seguirá hacia el Monumento "hasta que los festejos cesen", prometió Zignago al no estimar un horario de desactivación.

"Queremos un festejo controlado y responsable donde nos den la oportunidad de cuidarlos y que ellos mismos celebren en paz", concluyó Zignago.

Por su parte, el titular de la Unidad Regional II, Marcelo Villanúa, confirmó que los 120 efectivos de Orden Público, Cuerpos y las seccionales del centro estarán abocados al control y recordó que, merced al decomiso de bebidas alcohólicas y pirotecnia, la semana pasada no hubo incidentes de gravedad.

"Terminan una etapa de la vida, y comienzan otra. Queremos que sea una verdadera fiesta en la que nadie quiere lamentar nada. Deseamos que resepete el patrimonio público, pero fundamentalmente que se respeten entre ellos", finalizó Villanúa.

Sin dictado

de clases

En varios colegios del centro rosarino se tomó la decisión de "desobligar" hoy a los alumnos de quinto año a. Es más, en algunos advierten que en caso en que los adolescentes acudan a la puerta pese a que no tengan que ingresar, se tomarán medidas disciplinarias ante incidentes o desmanes. La idea de prevenir posibles episodios de pintadas o actos vandálicos fue notificada a los padres como una forma de evitar que los desbordes se produzcan en la puertas de las instituciones.

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