Ovación
Martes 01 de Noviembre de 2016

Uno, dos o ninguno

La vieja discusión sobre los 9 de área y su compatibilidad se refleja en la primera división del fútbol argentino.

El campeonato argentino marcha hacia su primer tercio y algunas tendencias bien pueden definirse ya como características de los equipos. Los delanteros muchas veces marcan el pulso de los clubes protagonistas, pero algunos entrenadores desprecian ese concepto argumentando que se puede jugar sin ellos. Y no dan ninguna explicación, sólo lo muestran a la hora de definir los nombres de los 11 titulares. Se tomarán un par de ejemplos de este fin de semana: mientras Patronato jugó el fin de semana con dos tanques (Telechea y Quiroga), Newell's no puso delanteros. Es cierto que Osella está flojo de recambio en el puesto, pero si el técnico lo considerara imprescindible podría apostar por un centrodelantero juvenil aunque no le parezca la opción más conveniente. Está claro que no lo conmueve ni cree determinante la presencia de un 9 de área, aunque también es cierto que cuando tiene a disposición a alguno de los dos, lo pone. Mal no le va a Diego. La cuestión es que con dibujos diametralmente opuestos, ambos equipos marcaron 2 goles, aunque los entrerrianos ganaron.

Otros equipos juegan con un solo delantero bien metido adentro, Banfield por ejemplo. El uruguayo Santiago Silva, que además es el primero en defender las pelotas aéreas en defensa, espera que lo abastezcan Erviti y compañía. Ahí se encuentra otro aspecto del juego que muchos entrenadores consideran vital a la hora de armar sus equipos. El nueve tiene que defender de arriba y muchas veces el centrodelantero se destaca más cerca de su arquero que del rival. Silva es un claro ejemplo.

También está el caso, diferente, de Boca, que intenta mantener un formato aunque vengan degollando y suele padecer las impericias de sus jugadores más ofensivos. Para un equipo con muchos jugadores de buen manejo y escasa marca es imprescindible el complemento de un referente de área.

La semana pasada, Juan Román Riquelme dijo en una entrevista para TyC Sports que para él hay sólo dos equipos en el mundo que juegan con tres delanteros reales: Barcelona y Bayern Munich. El sostiene que generalmente los que juegan por afuera son volantes devenidos en extremos. Y el primer ejemplo que aflora es el Newell's campeón del Tata Martino con Figueroa y Maxi Rodríguez a los costados de Nacho Scocco.

Riquelme cree que esos esquemas piensan más en un retroceso con cinco mediocampistas que en un ataque con tres delanteros.

Messi, Suárez y Neymar... Robben, Lewandowski y Ribery. Podría agregarse el Lanús campeón de Jorge Almirón, que siempre, salvo en la final con San Lorenzo, formó con tres atacantes: Mouche, Sand y Acosta.

Central, por ejemplo, tiene a mano todas las opciones. Con Ruben como intocable, Coudet puede elegir un acompañante por afuera (Bordagaray), uno retrasado (Teo) o un acompañante de características similares (Herrera).

La Biblia futbolera sostiene que no se puede salir campeón sin un nueve de área que la meta seguido.

El Newell's de Martino no jugaba con un 9 de área, pero Scocco la metía hasta cuando no se lo proponía.

La discusión lleva años. Si se traslada al ámbito de la selección argentina, la disputa se reproduce viralmente.

Basta con recordar aquella sentencia de Marcelo Bielsa cuando los tiempos de Crespo y Batistuta. El sostenía que no deberían jugar juntos. Y de hecho nunca los puso a los dos a la vez.

"Es una situación que me trajo varios problemas en mi carrera. No veo que sea un problema poner a dos atacantes. Pero sí lo es el que sale del equipo. Para poner a otro delantero hay que sacar a un jugador de las bandas o a un creativo y ninguna de las dos soluciones me conforma. Sin embargo, siempre pienso que debo ser creativo para encontrar soluciones para que puedan jugar ambos".

Bielsa sigue respondiendo sobre aquella dicotomía. Lo escrito más arriba lo contestó antes de que por entonces su Olympique de Marsella enfrentara a Nantes por la liga francesa.

"Desde hace 15 años reflexiono sobre ese tema. Empecé con Batistuta y Crespo. Cualquier argentino le hablará muy mal de mí sobre este tema", dijo Marcelo aquella vez.

Todo venía a cuento porque en el partido de la fecha anterior, contra Burdeos, allá sobre fines de 2014, Olympique terminó ganando 3 a 1 tras estar perdiendo después de que el DT rosarino incluyera al centrodelantero congoleño Batshuayi para hacer dupla con Gignac, el número nueve titular.

Tener o no tener un delantero de área o de otro tipo muchas veces define la estrategia de un equipo.

De hecho, dicen que Osella esperó hasta último momento a Matos y a Scocco para el clásico sabiendo que las chances eran casi nulas porque había observado que Estudiantes y Vélez le habían ganado a Central con al menos un grandote de área. Puntos de vista.

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