Escenario
Miércoles 15 de Junio de 2016

Unico y definitivo, como un verdadero faro

Horacio Salgán fue y es el creador de una forma pianística por excelencia. El siempre sorprendente intérprete de sus propias obras —maravilloso compositor— o de otros grandes maestros —originalísimo arreglador—. sigue representando en el panorama del tango de todos los tiempos y de la música nacional, una de las más altas y personalísimas expresiones. Es el creador de un universo musical propio que atrapa con su fascinación a melómanos del mundo todo. Como un faro. Como un símbolo. Pianista, compositor y director que contribuye con su arte a proyectar la imagen más sólida, no sólo en lo musical, sino que en lo que va despertando a través de ella, la música, su música, tiene que ver con nuestra cultura e identidad como pueblo. Dueño de una personalidad que trasunta convicción y coherencia, como para atreverse a transitar desde muy joven, el nada fácil destino de quien desde definiciones estéticas y temperamentales, se habría de constituir en un centro gravitatorio alrededor del cual su pentagrama reuniría lo más esencial. Algo que retrotrae a los ecos de un origen de un confuso y sombrío pasado para, desde su luminoso presente, avanzar en las mayores y más bellas proyecciones de un futuro imprevisible e inagotable que habrá de seguir operando, siempre, como sugerente desafío. Su modo de encarnar el tango, como intérprete, sobrevuela el teclado con manos que, ambas por igual, crean y recrean los hechos fundantes de la ejecución en un constante y contrapuntístico diálogo. Diálogo de luminosa elocuencia sonora que jamás habrá de dejar de deslumbrarnos.

Comentarios