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Lunes 26 de Enero de 2015

Una usina con reconocimiento

Primero fue la prestigiosa revista estadounidense Forbes la que incluyó a la Fundación Libertad entre las think thanks del pensamiento liberal más influyentes del mundo.

Primero fue la prestigiosa revista estadounidense Forbes la que incluyó a la Fundación Libertad entre las think thanks del pensamiento liberal más influyentes del mundo. Eso fue hace unas semanas y en esta columna se contó que la publicación económica ilustró el texto con la foto de su presidente y uno de sus fundadores, Gerardo Bongiovanni. La que puso ahora a la organización rosarina entre las usinas de pensamiento liberal más predominantes es la Universidad de Pennsylvania. Según el ranking elaborado por esa renombrada institución estadounidense, la fundación local está en el puesto número 100 entre 6.500 organizaciones de su tipo alrededor del mundo, incluidas unas 130 de Argentina. Según informó el sitio ON24, sólo cinco institutos similares de Latinoamérica están por encima de la fundación con sede en Mitre y Salta.

Chicana va, chicana viene

Un funcionario municipal y una concejala opositora se trenzaron en una discusión pública sobre el retiro de Gendarmería y también sobre la inseguridad y el narcotráfico en Rosario. Fue en la red social Twitter y la conversación empezó en tono amable, aunque con el intercambio de tuits se fue poniendo tensa y concluyó algo abruptamente. Al final lo único que quedó claro es que ninguno de los dos parecía escuchar al otro porque todo terminó como empezó: como un intercambio de ingeniosas chicanas.

Disparen contra el vicepresidente

No cayó nada bien estos días en el kirchnerismo una referencia pública del vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, a la misteriosa muerte del fiscal de la causa Amia, Alberto Nisman, y sus repercusiones en el gobierno. Boudou, que hace mucho tiempo no se mostraba ni hacía declaraciones, habló en el acto en el que Evo Morales asumió su tercer mandato como presidente de Bolivia. El doblemente procesado vicepresidente dijo allí que el deceso de Nisman es “una operación para desgastar al gobierno” y eso molestó a muchos funcionarios, que hicieron fila para pegarle. En estricto off, claro.

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