Edición Impresa
Sábado 26 de Diciembre de 2009

Una trunca experiencia piloto

Entre 2006 y 2007, el gobierno argentino analizó diversas experiencias de utilización con fines educativos de equipos informáticos portátiles de bajo costo. Sin embargo, "los dispositivos evaluados no superaron completamente las evaluaciones técnicas para justificar una compra masiva", destacan desde Educación nacional.

Entre 2006 y 2007, el gobierno argentino analizó diversas experiencias de utilización con fines educativos de equipos informáticos portátiles de bajo costo. Sin embargo, "los dispositivos evaluados no superaron completamente las evaluaciones técnicas para justificar una compra masiva", destacan desde Educación nacional.

Uno de los planes fue "One laptop per child" (Olpc) —una laptop por niño— que llegó al país en 2006 de la mano del científico del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Nicholás Negroponte, donde la Argentina se comprometería a comprar 1 millón de ordenadores. El plan se desarrolló en experiencias pilotos con la distribución de 700 equipos en escuelas públicas de siete provincias. En Santa Fe llegó en 2007 a las escuelas Mistral y Alberdi de Rafaela.

"El original interés del gobierno argentino en la iniciativa Olpc —agregan desde el Ministerio— se fue diluyendo debido a la indefinición sobre su precio final, que nunca se aproximó a los 100 dólares, a la naturaleza de prototipo altamente cambiante del computador que además no ofrecía fecha cierta para su versión definitiva, a las dudas presentadas por el equipo examinador de la UBA sobre la utilidad y futuro de tales dispositivos, y a la aparición de nuevos competidores en el segmento de laptops educativas".

Comentarios