Lunes 11 de Julio de 2016

Una sicaria reveló que le gustaba tener sexo con decapitados y luego beber su sangre

Se llama Juana y le dicen "La Peque". Está detenida en un Centro de Reinserción de Baja California. Se conocieron detalles de cómo fue su vida dentro de Los Zetas.

Juana, alias "La Peque" está recluida en uno de los Centros de Reinserción Social de Baja California. Presume que le gustaba tener relaciones con los decapitados y después tomar de su sangre. En un blog cuenta detalles escalofriantes de cómo entró a la poderosa organización Los Zetas.
En el relato, la joven relata que perteneció a un cartel delictivo y que tuvo que tener sexo como parte del trabajo al halconeo, como le llaman en el argot del crimen organizado a las tareas de contraespionaje de militares y policías.
"Si hay algo a lo que Juana le tiene miedo es a que le corten las orejas pedacito por pedacito".
"Sonará feo Sonará feo, pero me convertí en perro fiel del jefe, en algo más que un simple halcón que vigilaba y reportaba los operativos policiales y militares. Ese trabajo lo hacen taxistas, paleteros, despachadores de gasolina, agentes de tránsito, boleros, vendedores de piratería o cualquiera que trabaje o deambule en la vía pública. Cuando andas en este tipo de actividad tienes que relacionarte con mucha gente para no levantar sospechas. Tienes que hacer relaciones para tener siempre un lugar donde perder el tiempo mientras vigilas", cuenta en otra parte de la entrevista .
"Si hay algo a lo que Juana le tiene miedo es a que le corten las orejas pedacito por pedacito. Como si fueran páginas de periódico a que solamente se les quiere recortar las erres. Su niñez no se asoma por ningún lado. Pareciera haber abandonado el encierro del vientre materno siendo un adulto. Y una vez fuera del útero trabajó de cocinera, mesera, sexoservidora y halcona del Cártel", cita el sitio donde se publicó el texto.
"Nuevamente está encerrada; ahora en una cárcel fronteriza; en un estómago de piedra", se explica.

Comentarios