Descanso dominical
Domingo 26 de Junio de 2016

Una semana de extorsiones, hipocresías y muchos desmemoriados

El tiempo de descuento para que Rosario comience a adherir a la ley de descanso dominical (entrará en vigencia el domingo próximo) dejó en evidencia esta semana extorsiones, hipocresías y discursos tribuneros. Un mix inquietante de declaraciones en el que muchos parecen perder la memoria.

El tiempo de descuento para que Rosario comience a adherir a la ley de descanso dominical (entrará en vigencia el domingo próximo) dejó en evidencia esta semana extorsiones, hipocresías y discursos tribuneros. Un mix inquietante de declaraciones en el que muchos parecen perder la memoria.

   Con el reloj contando las horas para que las grandes cadenas de supermercados cierren sus puertas los domingos, los empresarios desempolvaron una cruel estrategia que ya llevaron adelante en otras oportunidades: la extorsión. Así, repartieron más de un centenar de telegramas de despido con una causa insólita, los perjuicios que les ocasionará la entrada en vigencia de la ley de descanso dominical.

   Es decir, despidieron empleados antes de que la norma comience a regir. Es imposible que puedan conocer las pérdidas cuando aún no las tuvieron, pero de antemano achicaron personal. Todo, en un rubro con grandes ganancias donde las remarcaciones de precios rozan lo abusivo. Difícil creer que estos negocios tengan déficit y más difícil de entender es que, de tenerlo, tengan que pagarlo los trabajadores.

   Pero de eso se trata la extorsión, que al fin y al cabo no hace más que poner en evidencia los desaguisados de esta ley que nunca le gustó al socialismo, y sin embargo la apoyó.

   Si hasta la propia intendenta Mónica Fein la había criticado e informes elaborados por el municipio habían alertado sobre los efectos colaterales y nocivos de la misma. A pesar de todo, y del hecho de que tenga múltiples falencias (les exige el cierre a las grandes cadenas pero deja que abran mercados más pequeños y legisla sobre cuestiones laborales, algo que varios constitucionalistas ya han objetado debido a que eso es incumbencia del Parlamento nacional) el socialismo avaló y ahora debe actuar en consecuencia.

   Pero en esta tierra donde nada es lo que parece, sigue habiendo perlitas. Los diputados del PRO votaron la norma en la Legislatura, pero en el Concejo la cuestionaron y se abstuvieron. Un absurdo por donde se lo mire. Una postura extremadamente difícil de explicar, casi como la posición de cierta parte del radicalismo que se sumó a Cambiemos a nivel nacional y sigue formando parte del Frente Progresista a nivel provincial.

   La hipocresía es tan grande que el debate por el descanso dominical quedó en el freezer durante más de un año, el mismo en el que hubo elecciones y nadie quería abordar el tema por el miedo a perder votos. Eso sí, una vez que pasó el acto eleccionario llegaron los discursos combativos y altisonantes. Habría que definirlos como "de ocasión".

   El cisma que provoca esta ley llevó esta semana al secretario de Gobierno del municipio, Gustavo Leone, a cruzar duramente al PRO, el aliado político más importante con el que cuenta la administración Fein en el Concejo para destrabar temas vitales, como lo fueron por ejemplo los últimos aumentos del boleto. Claro que para eso hubo en juego varios cargos en sitios estratégicos. Habrá que ver qué otras monedas de cambio se negocian en los próximos meses para destrabar temas urticantes mientras para la tribuna cruzan discursos combativos.

Amnesia. El debate por el descanso dominical fue precedido esta semana por otro en el que la hipocresía también dijo presente. Fue casi interminable y llegó tras el acto del 20 de Junio en el Monumento.

   Se cuestionó que el lugar haya estado cercado para evitar escraches al presidente. Hay que recordar que mandatarios populistas, como Cristina Fernández de Kirchner, no pusieron corralitos para evitar escraches sino que directamente evitaron venir a Rosario, como en 2008.

   En aquella oportunidad, y en pleno conflicto con el campo, la ex presidenta encabezó el acto del 20 de Junio en Hurlingham (Buenos Aires) para evitar tener que desembarcar en el corazón de la protesta gringa.

   Dos años más tarde, una agrupación kirchnerista organizó un escupitajo masivo a fotos de periodistas, principalmente identificados con medios opositores al gobierno. Imágenes de padres con sus hijos salivando dieron la vuelta al mundo. La hipocresía llevó a que esta semana desde ese arco político varios alzaran las voces para cuestionar la "utilización política de los chicos" en el acto del 20 de Junio porque corearon el eslogan de campaña de Cambiemos, "sí se puede".

   Ya en 2008 Cristina había puesto de relieve a Manuel Belgrano como símbolo de "tolerancia, comprensión y unidad nacional". Pasan los años y las tres virtudes parecen estar cada vez más lejos. Eso sí, la hipocresía se pasea a sus anchas sin distinguir el color político de quien gobierna.

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