Edición Impresa
Viernes 11 de Julio de 2014

Una selección de soldados

Nada podrá empañar las páginas de ensueño que está escribiendo la selección argentina en el Mundial 2014.

Nada podrá empañar las páginas de ensueño que está escribiendo la selección argentina en el Mundial 2014. Pero para que eso ocurriera el equipo debió endurecerse con el paso de la competencia. Se calzó gustoso el traje de rocoso en las victorias frente a Suiza y Bélgica, y ante Holanda terminó de combatir el descreimiento con una actuación de esas que quedan en la memoria sin alardes futbolísticos. Para Alejandro Sabella también debe funcionar cierto afán reivindicatorio. Porque hasta el partido contra Suiza el técnico de la selección debió esquivar las críticas que le llovían en tierras brasileñas y se esparcían como esquirlas por toda la Argentina. Pero lejos de caer en terquedades, recompuso al equipo con un estilo en el que los amigos de Messi, por una y otra cosa, no cumplieron un papel estelar. Así depositó a Argentina en una nueva final mundialista. Con un equipo poco proclive al espectáculo, pero que se hizo granítico y confiable con el paso de los partidos.

Comentarios