Ovación
Sábado 22 de Octubre de 2016

Una red no divide la pasión

ico Capogrosso y Michele Verasio, fanáticos de Newell's y Central, son hoy dos de los mejores exponentes del vóley rosarino.

La pelota de vóley es el denominador común. Michele Verasio y Nicolás Capogrosso son hoy dos de los grandes exponentes que tiene Rosario en esta disciplina. Los dos son seleccionados argentinos, pero se paran sobre bases diferentes. Michele juega en indoor, en grupo. Nico en la arena, en pareja. Hacen beach volley. Se iniciaron los dos en Sonder y son amigos desde la infancia. Compartieron el club (porque Nico arrancó en indoor), selección y miles de momentos. Pero lo que no comparten son los colores que los desviven. Porque Michele es canalla y Nico es leproso. Ovación los juntó en La Florida, en el marco de la gran previa del partido que paralizará mañana a la ciudad. A pesar del mal clima de la tarde se prestaron para referirse al fútbol y la pasión que los envuelve. “El fútbol es como la política, no se puede hablar mucho. Es difícil ponerse de acuerdo, menos siendo de Central y Newell’s. Convivimos desde los 10 años pero hay respeto mutuo. Nunca cargadas, por ahí algunas chicanas después del clásico, pero estamos lejos de hablar mal de fútbol”, arranca Nico. No es falsa modestia, pero son dos fanáticos y apenas pasen unos minutos empezarán a mirarse y reírse. Efectivamente a “chicanearse”.

¿Por qué hincha de Central y por qué de Newell’s?

   Michele: Mi familia es toda de Central menos mi vieja, que es de Newell’s. Así que la tenemos “ahí a un costado” hace un buen rato. Es la típica que dice que no le importa. Empecé a ir a la cancha cuando Central se fue a la B porque mis viejos creían que como no había hinchas visitantes iba a ser más tranquilo. Me hice socio y de ahí no paré. Si estoy en Rosario por lo general no me pierdo partidos. Ahora estoy yendo con mi familia, mucho tiempo fui con amigos y la temporada pasada como nos fue bien llegué a ir siempre solo, por cábala. Entraba solo y me iba solo. No soy tan cabulero, pero aquella vez no podía salir de la rutina. Ahora hace dos semanas que al menos una cosa azul y amarilla tengo que tener puesto, lo que sea, así lo palpito.

   Nicolás: En mi casa no hay opción de ser de otro equipo (se ríe Michele) No hay opción. Desde mi abuelo que lo inculcó hasta los más chicos somos todos de Newell’s. En serio que no hay otra opción. Jugué desde los 6 a los 10 años en Malvinas, un poco en Bella Vista y después me incliné por el vóley que me llamó. Esta semana se vive de una manera muy especial, con mucho nervio, desde que sale el fixture vos ya sabés cuándo es el clásico y lo esperás. Pero siempre con la expectativa de que gane Newell’s y de estar festejando el domingo.

¿Cómo ven a sus equipos para este clásico?

   Nicolás: Newell’s viene muy bien en este torneo, no sé si tanto en el juego pero viene ganando, vienen confiados los jugadores y es bueno porque hay que cortar una racha de muchos partidos sin ganar que es dura. Pero son rachas y las rachas siempre se cortan y probablemente la cortemos el domingo. Me parece que este es el clásico en el que la gente está con más expectativas y siento que va a ganar Newell’s.

   Michele: Después de lo de Lo Celso (suspensión) en estos días estoy “así” (se pone los dedos en la garganta), pero nervios no tengo. Para mí Central juega mejor y Newell’s no juega tan bien, pero Newell’s la mete y Central no. Aunque jugamos de local, con nuestra gente y eso para mí no puede fallar. No hay razón para que falle. Estoy confiado plenamente en que vamos a ganar el clásico.

¿Pierde mucho Central sin Gio Lo Celso?

   Michele: No sé... llego a pensar que por ahí hasta es mejor que no esté porque el equipo ya sabiendo eso lo encara de otra manera. Al no tener el generador de juego, creo que la mentalidad de los once cambia totalmente. El equipo está bien, para mí vamos a ganar, más que nada porque jugamos en Central.

¿Pierde mucho Newell’s si no juega Scocco?

   Nicolás: Sí, creo que pierde mucho. Primero porque con Maxi son los referentes del plantel y en la actualidad para mí es el mejor jugador de Newell’s. Pero hoy en día creo que si juega Matos o Amoroso, como ante Gimnasia, los dos le pueden dar otra cosa y podemos andar bien. Obviamente si juega Nacho mucho mejor. Está muy difícil, pero sacará un plus y por lo menos va a jugar 20 ó 30 minutos en el segundo tiempo. Ojalá se destape con un gol y nos dé una alegría a todos.

¿Qué les preocupa del otro?

   Nicolás: Habría que tener cuidado con Ruben, pero no soy de mirar a Central, sólo pienso en Newell’s. Si bien nos damos de comer entre los dos equipos un montón de veces, trato de mirar para mi lado.

   Michele: No miro a Newell’s, me preocupa lo nuestro. Para empezar, cómo se va a armar el equipo. Lo Celso, Montoya, se volvió a lesionar Pinola, quien si bien no iba a jugar, es importante... Tenemos una buena base de jugadores y creo que cualquiera lo puede hacer bien, pero son clásicos y para mí en los clásicos son para los que estén mejor en ese momento. Todo vuelve a cero. Todo parte del mismo escalón.

Pero el resultado condiciona el después...

   Michele: Y... Sí. Pero eso se lo podés preguntar a él (risas).

Ustedes son deportistas de alto rendimiento. ¿Cómo juegan las rachas en la cabeza? Newell’s lleva 12 clásicos sin ganar (10 de AFA y 2 de Copa Santa Fe).

   Michele: El que la quiere mantener está con más confianza y eso le juega a favor, pero el que no la tiene está con un hambre de ganar increíble y eso también le juega a favor.

   Nicolás: En un momento el tema de la racha es psicológico, porque lo podés usar de manera que te pese o como factor motivacional. Como dijo Maxi (Rodríguez): “Vamos a pasar por arriba al rival”. Creo que hay que ir por ese lado a cortar la racha, no ir a especular o pensar cuánto hace que no les ganamos. Son muchos partidos sin ganarles, pero creo que se cortará. También hay que ver que fueron tres años y medios sin jugar un clásico porque no estaban en nuestra categoría. Pero se ve que volvieron bien (risas).

Nico, ¿te gusta Diego Osella?

   Sí, lo banco desde el inicio. Mucha gente no lo quiere pero siento que es un tipo muy pasional, hincha de Newell’s, que va al frente. Siento que le pone mucha actitud al equipo que era lo que le faltaba a Newell’s en los torneos anteriores: actitud, huevos, ir a buscar los partidos... Por ahí habría que mejorar un poco los planteos de visitante, pero los clásicos son los clásicos y empezás de cero como decía Michele. Son 90 minutos distintos y pesa mucho el resultado. También hay que entender que es un partido de fútbol y no pasa de ahí. Una chicana... Hubo muchos disturbios en los clásicos, muertos, veredas rotas, eso hay que dejarlo de lado, son cosas que ya no deberían pasar más. Es cierto que todos sentimos el clásico de una manera muy fuerte, pero hay que terminar con la violencia.

Michele, ¿lo bancás a Coudet?

   Sí, mucho. Me gusta el Chacho porque está reloco (risas) y le da una identidad al equipo. Hoy en el fútbol los jugadores van y vienen, te llega uno por año y es muy difícil hacerlos jugar por la camiseta, siendo de otro club, de otra ciudad y teniendo a su familia en otro lado. Los que son de Central juegan por Central, pero a los que vienen de afuera es difícil hacerlos jugar por la camiseta. Creo que el Chacho lo logró. Pasó con (Javier) Pinola, con el Loco Abreu, con José Luis Fernández que no se quiere ir, con Donatti que le costó irse... No son jugadores del club, pero creó una identidad, armó un grupo más que un equipo y creo que por cosas como esas nos fue bien la temporada pasada. Además de que era un gran equipo. Eso fue un plus. Y en cuanto al fútbol también jugó bien, este año estamos peor, en la defensa estamos más desnudos, pero bien igual. Me gusta la propuesta de ataque, de ir a buscar y no esperar. En Central no se veía mucho hasta que llegó el Chacho.

¿Llevaron la pasión por Newell’s y Central a algún lado? ¿Hicieron algo extraño? ¿Fanatizaron a alguien?

   (se ríen los dos)

   Nicolás: En la selección a todos les hago saber que Newell’s es lo más grande que hay. Hay gente de River, Boca, Independiente y realmente lo viven muy distinto a mí. Son pasionales como nosotros, entonces se los hago sentir y vivir. Este año, terminando una fecha del circuito mundial en New York, me fui con la campera de Newell’s al Times Square, la llevo a todos lados. El año pasado en Toronto (en los Juegos Panamericanos) traté de conseguirme una buena pulsera roja y negra para que se vea en todos lados un toque de rojo y negro.

   Michele: Uno cuando está en la selección comparte mucho con gente de otros lugares, más que nada de Buenos Aires, pero son de Boca o River. Siempre les cuento que no es lo mismo. Es muy fácil ser de Boca o River, así que siempre estoy tratando de “encanallar” a todos. A un jujeño, que es de Gimnasia de Jujuy, “vení, te pongo la remera de Central, te pongo el piluso, te llevo a ver los partidos”. Así estoy, taka, taka (y hace la seña como si fuese un pájaro carpintero picando una cabeza) en la selección. Además en el bolso de los viajes siempre la remerita de Central y el piluso, que siempre va al lado del televisor como cábala si jugamos de visitante.

Nico, ¿vos tenés cábala?

   Juntarme con mis amigos antes de ir a la cancha y después separarme e irme con mi familia, siempre al mismo lugar de la platea. No la puedo romper, desde chiquito. Y cuando viajábamos de visitante siempre con el piluso puesto. El último torneo que ganamos con el Tata Martino viajé mucho de visitante y el piluso no podía faltar.

¿Dónde van a ver el partido?

   Nicolás: Acá en La Florida. Hay una fecha del circuito rosarino de beach volley y vamos a traer una notebook con internet para verlo mientras estemos acá. Casi todos los chicos somos de Newell’s, creo que sólo 2 ó 3 van a la cancha. Será complicado, vamos a tratar de no estar jugando a esa hora. Ojalá lo pueda ver.

   Michele: Ojo con lo que traés, mirá que estás bastante cerca de la cancha (risas). Voy a ir a la cancha con toda mi familia, salvo con mi vieja, a ella la “limpiamos”, y con algún amigo seguramente también.

¿Se arriesgan con algún resultado?

   Michele: Yo voy por un 2 a 1, arriba, por supuesto. No sé por qué tengo la sensación de que será un partido feo, cerrado, salvo que se abra al principio, se juega tanto que se reserva mucho. Por eso los clásicos son grandes espectáculos, pero no grandes partidos de fútbol.

   Nicolás: Me arriesgo por 1 a 0, pero cortando clavos.

¿Y entre ustedes van a jugar algo?


Nicolás: ¿Un asado para el otro viernes?

Michele: ¿Pierde paga? Nicolás: Pierde paga. ¿Bebida? Michele: Bebida.

Nicolás: Y que la picada la ponga el ganador para que no se haga tan caro.

Michele: Bueno, dale.

   En ese apretón de manos que selló la apuesta entre dos amigos de toda la vida quedó en evidencia un simbolismo: que el clásico rosarino que se viene en el Gigante de Arroyito sea eso. Un buen momento para disfrutar, más allá del resultado que se dé.

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