Policiales
Sábado 28 de Mayo de 2016

Una periodista de La Ocho y docente de la UNR fue víctima de una entradera

Gachy Santone, quien también es docente en la UNR, fue atacada la noche del jueves en la casa de Alberdi que comparte con su familia.

La periodista y docente de la Universidad Nacional de Rosario Graciela "Gachy" Santone fue víctima de una entradera en su casa del barrio de Alberdi, en la que reside junto a su familia. Cuatro hombres ingresaron cuando la periodista estacionó su auto en la cochera de la antigua casona del barrio en la que vive desde que nació. El robo fue una típica entradera en la cual tras ser amenazada tanto ella como sus familiares, les llevaron unos 10 mil pesos en efectivo, electrodomésticos, celulares, cámaras fotográficas "compradas hace mucho, pero no antiguas, y todo lo que vieron por ahí", según la colega.

Santone, visiblemente cansada luego de ordenar el "desastre que dejaron" los ladrones, contó que "la noche del jueves, cerca de las 21, volvía de grabar en el canal y pude ver un auto compacto, chico, estacionado en la esquina de Mazza y Vila. Me llamó la atención pero decidí ingresar el auto a la cochera", contó.

Cuando estacionó en la vereda de su casa bajó para abrir el portón del garaje y en esa circunstancia cuatro hombres armados bajaron del auto que estaba en la esauina y sin más la abordaron. "Me dijeron que me quedara tranquila, que era un asalto, me encañonaron y se metieron en casa conmigo. Ahí estaba mi papá, al que también le dijeron que se quedara tranquilo, que no le iba a pasar nada", dijo Santone.

La periodista relató que mientras les apuntaban con armas "inmensas" y los amenazaban con balearles las piernas o que "le cortarían los dedos de la mano" al padre, insistían en preguntar por la caja fuerte.

Un viejo chalé. "La verdad es que nos asustamos un poco, pero fuera de esas amenazas no nos trataron mal. Eran chicos muy jóvenes, no más de 20 años, con gorritas. Preguntaban por qué no teníamos caja fuerte si la casa era importante, pero hace muchos años que vivimos acá, es un chalé común".

Santone agregó: "Aunque estuvieron un rato largo, no tengo ni idea de las caras, estábamos tan nerviosos que te las olvidas, lo único que querés es que se vayan rápido".

Una vez que lograron encerrar a la familia a una habitación de la planta baja del chalé, los ladrones hurgaron cada rincón del inmueble. "Revolvieron todo, tanto en planta baja como en las habitaciones superiores. Nosotros escuchábamos que hablaban entre ellos y el ruido de las cosas que caían de las mesas, de la cómoda, y de los escritorios".

Pasó así una hora veinte. Los cuatro ladrones fueron a todas las habitaciones y "dieron vuelta la casa". Se llevaron plata, computadoras, cámara fotográficas, perfumes y hasta botellas de licor que la familia atesoraba. Todo lo que iban recogiendo lo cargaban en el Fiat Siena rojo de Santone estacionado en el garaje. Una vez que no entró nada más en el vehículo se fueron.

"Nos dejaron maniatados y cuando salimos encontramos el portón abierto, la casa era un desorden total y todavía la estamos acomodando" agregó Gachy apesadumbrada mientras José María Maggi, su compañero en La Ocho, la acompañaba en ese momento difícil.

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