Policiales
Miércoles 22 de Junio de 2016

Una pericia puso en jaque la continuidad de un juicio por femicidio

José Maximiliano Ibáñez se sentó ayer delante de un tribunal para ser sometido a un juicio oral por el crimen a tiros de su esposa, ocurrido hace dos años delante de un hijo de la pareja en el barrio La Lagunita.

José Maximiliano Ibáñez se sentó ayer delante de un tribunal para ser sometido a un juicio oral por el crimen a tiros de su esposa, ocurrido hace dos años delante de un hijo de la pareja en el barrio La Lagunita. Pero un informe psiquiátrico reciente determinó que "un trastorno paranoide afecta su comprensión" y por eso los jueces aplazaron la medida. Ahora el juez que intervino durante la investigación del femicidio deberá resolver si ordena una nueva pericia psiquiátrica y si el acusado está en condiciones de afrontar un proceso penal por delitos que se penan con prisión perpetua.

El juicio por el asesinato de Julia Itatí Ortiz, de 40 años, se suspendió a raíz de un informe forense que llegó a la Fiscalía el jueves último y que realizaron los psiquiatras forenses Carlos Elías y Gisela Felibert junto al perito de la defensa, Mauro Mata. Fuentes del caso mencionaron que los profesionales diagnosticaron "un delirio llamado celotipia paranoide, un trastorno psicótico marcado por celos enfermizos".

Diferencias. Ante la novedad, las partes no se pusieron de acuerdo sobre los pasos a seguir. El fiscal Florentino Malaponte pidió suspender el juicio, realizar una nueva pericia y que mientras tanto el acusado siga preso. Las defensoras Paula Alvarez y Adriana Lucero reclamaron que prosiga el juicio para que los psiquiatras expliquen sus conclusiones, el imputado sea absuelto por incapacidad y se discuta una medida de seguridad.

La acusación y la defensa también manifestaron diferencias en la interpretación de la pericia. No se discute si era imputable al momento del acto, sino si actualmente es capaz de comprender el trámite penal y defenderse en un juicio. Para el fiscal, el informe "pone en duda" que Ibáñez pueda entender el procedimiento. Para las defensoras, en cambio, ya no hay "sospecha" de incapacidad sino que "está dictaminada". "No podemos seguir pidiendo pericias. Esto se tiene que zanjar en el juicio", opinó Alvarez, y cuestionó que prosiga la detención.

Tras una pausa de una hora para deliberar, los jueces Juan Carlos Vienna, Mónica Lamperti y Luis María Caterina resolvieron suspender el juicio "con el fin de resguardar la imparcialidad del tribunal". Ordenaron remitir el caso al juez de la investigación penal preparatoria Hernán Postma "para debatir en esa instancia tanto la realización de una nueva pericia como la medida cautelar".

Femicidio. Ibáñez, un albañil de 40 años, está preso como autor de un homicidio calificado por el vínculo, el ensañamiento y la violencia de género. El fiscal encuadró el caso como femicidio porque ya en 2007 la víctima había denunciado a Ibáñez por maltratos. Un juez dispuso una exclusión de hogar, pero ambos retomaron la relación.

El crimen ocurrió el 30 de agosto de 2014 en una casa cercana a Provincias Unidas y bulevar Seguí. Una joven de 20 años, hija de una relación anterior de la mujer, dijo que Ibáñez trató a su madre de "puta de mierda" y la mujer le dijo que "no quería estar más con él". Entonces él sacó un arma 9 milímetros de una caja y fue al patio donde le disparó a la víctima un tiro en cada pierna y luego varios disparos a la cabeza delante del hijo de ambos, de 8 años.

En una audiencia preliminar el fiscal pidió la pena de prisión perpetua. La defensa planteó que el acusado padecía una enfermedad delirante y solicitó la pericia psiquiátrica cuyo resultado terminó suspendiendo el juicio.

Comentarios