Edición Impresa
Sábado 16 de Mayo de 2015

Una oportunidad histórica

Ni el siga, siga; ni el todo pasa. No todo sigue, no todo pasa. La Confederación Sudamericana de Fútbol está a unas pocas horas de marcar un quiebre en su historia. 

Ni el siga, siga; ni el todo pasa. No todo sigue, no todo pasa. La Confederación Sudamericana de Fútbol está a unas pocas horas de marcar un quiebre en su historia. La mayor vergüenza de la historia del fútbol argentino, la de La Bombonera el jueves por la noche, es la gran oportunidad de ponerle un techo a la sinrazón, la delincuencia, la violencia y falta de compromiso de los protagonistas; todas miserias que socavan al interminable deporte más popular. Pero es hora de terminar. Una sanción drástica para Boca, a la altura de los acontecimientos demenciales ocurridos antes de que comience el segundo tiempo del superclásico, permitiría ilusionarse con una vara ninguneada y ficticia hasta aquí. Los intereses de los poderosos siempre marcaron los límites, que casi nunca estuvieron sustentados por la justicia. Basta recordar la ridícula consagración de San Pablo ante Tigre en la Sudamericana 2012, por tomar un ejemplo cercano. El ente regente del fútbol sudamericano está ante una chance fundacional. La presión del principal sponsor de la Copa Libertadores y la Fifa hacen su parte para que un gran porcentaje del peso de la ley caiga sobre una de las instituciones más emblemáticas de la competencia y la más importante de los tiempos modernos. La Conmebol no debe dejar pasar la chance y la AFA menos. Le vendría como anillo al dedo una sanción ejemplar de su entidad madre. Tendría la excusa perfecta para refundarse. Más allá de las responsabilidades, las pericias y las impericias, pero mucho más acá del clamor popular, uno de los pocos sentimientos genuinos del atribulado fútbol de este lado del mundo.

Comentarios