Policiales
Jueves 27 de Octubre de 2016

Una operativo a partirde rumores sin investigar

El juicio contra la banda de Aldo "Totola" Orozco viene desde el inicio salpicado de lecturas políticas. Ayer los defensores recordaron que el jefe del operativo, Alejandro Druetta, admitió que tenía instrucciones de su superior, Cristian Sola, de producir acciones tendientes a detener a Orozco porque le habían indicado por rumores de Firmat que era narco. Recordaron que el procedimiento en el que cayó Orozco no se basó en ninguna investigación previa sino que fue producto de un retén espontáneo. El fiscal Reynares Solari recordó que la requisa sin orden judicial es admisible si hay indicios vehementes de delito.

Los defensores querían demostrar que Druetta tenía orden de apresar a Orozco y que la legalidad se subordinó a esa orden. Dijeron que el acta del procedimiento fue tan deficiente que en los tribunales provinciales no prosperó la acusación al mismo grupo por la tenencia de un arma secuestrada ese día.

También alinearon las defensas el caso de Orozco con la detención de otro presunto narco de la zona, Carlos Ascaíni, de Villa Cañás, en la que también intervino Druetta, que le decomisó un pan de un kilo de cocaína y un arma de fuego. El proceso por el arma tramitó en la Justicia provincial donde Ascaíni fue sobreseído por la inconsistencia del parte policial.

El fiscal protestó por la mención del operativo de Ascaíni; dijo que no debía valorarse porque no fue incorporada al proceso y el tribunal le dio la razón. Pero la recurrente idea de una motivación política en la detención estaba, de nuevo, expresada.

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