Economía
Domingo 08 de Enero de 2017

Una nueva resurrección para la fábrica Vassalli

La empresa estuvo al borde del cierre el año pasado. De la mano de un grupo de concesionarios, ahora se recupera

"Hay que recordar abril para valorar diciembre". Néstor Girolami, presidente del nuevo directorio de Vassalli, subrayó de esa manera el camino recorrido durante este año para salvar del cierre a la fábrica de cosechadoras de Firmat. Fue hace dos semanas, durante el acto en el que el Ministerio de Producción le entregó el último tramo del fondo rotatorio creado para asistir a esta empresa emblemática de la industria provincial y nacional.

La fábrica de cosechadoras, que ocupa a 500 trabajadores y le imprime el perfil industrial a la ciudad de Firmat, estaba al borde del cierre a principios del año pasado. La interrupción del circuito de ventas a Venezuela y la caída de la demanda a nivel local alimentaron una crisis que recién comenzó a encontrar la salida cuando un grupo de cuatro concesionarios de la firma comenzó a contemplar, allá por el mes de febrero, la posibilidad de intentar un salvataje.

Con ayuda del gobierno provincial, que creó un fondo rotatorio de 3 millones de pesos, y del Banco Nación, que aceptó negociar la deuda de 240 millones de pesos que tiene la compañía con esa entidad crediticia, la empresa logró ponerse al día con los salarios, aumentar la producción y pensar en proyectos de diversificación.

Tiempos de crisis

"Empezamos a ponernos en contacto en febrero, cuando todo venía mal, nosotros somos concesionarios de la marca y si la empresa cerraba nos quedábamos sin producto, pero también hay una fuerte identificación con una empresa histórica a la que no queríamos dejar caer", recordó Girolami, concesionario de Isla Verde, quien acordó el traspaso de la compañía, de manos de Mariana Vasalli a un grupo de colegas integrado por Gastón Aguirre (Arrecifes), Sergio Barbero (Río Cuarto) y Hugo Nicola (Berrotarán).

Las primeras reuniones se realizaron con el intendente de Firmat, Leonel Maximino, el ministro de Producción de Santa Fe, Luis Contigiani, y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

Eran tiempos de incertidumbre para la ciudad del sur provincial, donde otras 18 industrias estaban al borde del colapso por la caída de la demanda. Hubo asambleas, se creó una multisectorial y el gobierno provincial dispuso un fondo rotatorio de 8 millones de pesos para que ese entramado productivo para "ganar tiempo" a la espera de tiempos mejores.

Hoy, el jefe del gobierno local subraya que esa rápida acción permitió "preservar el perfil industrial" de esa región.

En el caso de Vassalli, la asistencia fue de 3 millones de pesos, a través de un fondo rotatorio instrumentado mediante la agencia de desarrollo, a dos años con uno de gracia y una tasa de 2%.

A fines de diciembre se entregó el último tramo de un millón de pesos. Parece una gota en el mar para una empresa que necesita, de acuerdo a sus autoridades, una operación de 15 millones de pesos mensuales para funcionar.

Pero además de la liquidez en momentos clave, el aporte fue un gesto concreto de la decisión política de no dejar caer una fábrica "que es muy importante para Santa Fe", tal como subrayó Contigiani.

El ministro de Producción recordó que entre las recomendaciones para salvar la empresa, hace un año, no faltaron las sugerencias de ganar competitividad a través del despido de la mayoría de sus empleados.

Los nuevos dueños eligieron el camino contrario. Articularon con el gremio, la autoridad política, el Banco Nación y la red de concesionarios para apostar a la expansión.

El cambio de escenario económico para el sector agropecuario aportó lo suyo. Las órdenes de venta comenzaron a fluir y ya tienen 120 para el próximo semestre, con 50 operaciones ya señadas.

"La confianza de los concesionarios es clave, Vassalli había perdido mercado porque se temía que se cerrara, nosotros cuando arrancamos le pedimos a las concesionarias que compraran al menos una máquina, lo hicieron, y eso ayudó mucho a volver a poner en marcha la rueda", relató Girolami.

En el medio, los nuevos dueños hicieron cambios en la ingeniería de las máquinas, reconvirtieron los modelos y reforzaron el servicio de posventa. Apostaron a mantener la presencia en las exposiciones agropecuarios y ahora tienen la intención de avanzar en nuevos nichos de negocios.

Diversificación

"Desde el principio planteamos reducir la dependencia de las cosechadoras para zafar de los ciclos que tiene el mercado", explicó el concesionario, quien señaló que la firma está inscripta como proveedora del Estado y, en ese sentido, quiere multiplicar los contratos que tiene con Ferrocarriles Argentinos y entrar en el negocio de la energía renovable. La empresa opera al 60% de su capacidad instalada. El empresario aseguró que "hay proyectos con China" y que, como parte de la ampliación de negocios, distribuirán aceite con marca propia. En las megaexposiciones de este año prometen presentar el proyecto Octubre Rojo, un diseño que mantienen bajo estricto secreto.

Mientras tanto, avanzan en la negociación definitiva para la refinanciación de la deuda con el Banco Nación. "Hay un buen diálogo con el director Carlos Castellani, ya están los preacuerdos firmados", describió Girolami. El ofrecimiento es refinanciar a 9 años con tasas del 15% los primeros años y luego la tasa para pymes menos el 30%. El Estado provincial, dijo, concurrirá para ayudar a solventar algunos puntos de la tasa.

"Hay que recordar abril para valorar diciembre, todos pusimos un granito de arena para salvar la empresa, el árbol está caído pero los estamos levantando, lo único que pido es que no tratemos de sacar leña todavía", concluyó.

Comentarios