Iglesia
Domingo 16 de Octubre de 2016

Una noche de alcohol, una pelea y un crimen al final en Bella Vista oeste

José Luis Ramos tenía 24 años y fue asesinado a puñaladas en el epílogo de una madrugada de excesos. Fue en Lima al 1900 y hay dos detenidos.

Cuando las primeras gotas de agua comenzaban a caer al amanecer del sábado, sobre calle Lima al 1900 se desató una gresca que terminó con un hombre de 24 años asesinado con un certero puntazo en el lado izquierdo del pecho. Los familiares de la víctima, identificado como José Luis Ramos, relataron que al momento del hecho media docena de vecinos tomaban unos vinos y dos de ellos comenzaron a los manotazos y terminaron a las trompadas. Uno de ellos era Víctor, primo de José Luis. El otro es apodado "Chaque". José Luis intercedió por su primo y le aplicó varias trompadas a Chaque pero éste no lo soportó. Fue hasta su casa, buscó dos cuchillas y comenzó una cacería sobre los primos. Intentó entrar por la fuerza a la casa de Víctor, pero no pudo. Caminó unos 40 metros hasta el pasillo donde vivía José Luis y le pateó la puerta de la casa. Ante el padre de la víctima Chaque le aplicó un puntazo y lo mató en el lugar.

"Yo les dije: «No se pongan a jugar a las manos porque así las cosas terminan mal». Se pusieron a tirarse manotazos y mi sobrino terminó muerto". Así explicó la tía de José Luis Ramos, que tenía 24 años y un hijo de 10, el origen de la disputa que terminó en muerte.

Fue al amanecer cuando media docena de vecinos tomaban vinos sentados sobre un tronco de calle Lima, entre Ituzaingó y Pasco, a escasos 30 metros de la plaza Chiodi, en el barrio Bella Vista Oeste. "Estábamos tomando unos vinos. Todo bien. Nosotros teníamos una bronca con Chaque que arrancó en un partido de fútbol. Chaque y mi primo Víctor empezaron a pelearse y José Luis se metió. Así empezó todo. Así este tipo mató a mi hermano. Yo se que esos puntazos eran para mí", explicó ayer uno de los hermanos de José Luis, quien lo asistió en un primer momento.

Mientras el cuerpo de Ramos yacía bajo la intensa lluvia en el pasillo de su casa, personal de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) detuvo a Carlos P., de 18 años y apodado Chaque. Horas más tarde, a pocos metros de la escena del crimen, fue capturado en otro allanamiento Cristian P., de 24 años y alias "Nano". La fiscal que investiga el crimen, Georgina Pairola, tenía sus nombres en carpeta por los dichos de los testigos de la trágica reyerta como los principales sospechosos del crimen.

Vecinos de siempre. La familia Ramos es vecina de toda la vida en la cuadra de Lima al 1900. "Nosotros nacimos acá", explicó uno de los tres hermanos de José Luis. "Este Chaque no hace mucho que llegó al barrio. El es de Resistencia, creo. Y llegó al barrio y se empezó a hacer el berretinudo. Nosotros no nos metemos con nadie. Mi hermano era cuidacoches en la zona de la Iglesia de Mendoza y Avellaneda. Tiene un hijo de 10 años", relató el hombre.

Según se pudo reconstruir del relato de testigos y familiares de José Luis Ramos, ayer a las 7 de la mañana, cuando la tormenta preparaba la descarga, media docena de hombres estaban de tertulia sobre un tronco en la vereda de la casa de Víctor, primo de José Luis. La vivienda está a unos 30 metros de la plaza Chiodi, un lugar recuperado por los vecinos que transformaron en espacio verde lo que antes era un basural.

Lima, a esa altura, está pintada de rojo y negro. La charla entre los amanecidos comenzó a flaquear y los vapores del alcohol a hacer su efecto. Estaban José Luis, su hermano, su primo Víctor, Chaque y Nano, también vecinos de la cuadra. Así fue que Chaque provocó a Víctor a partir de aplicarle un par de cachetazos. La madre de Víctor intervino y llamó al grupo a la reflexión. No la escucharon y en cuestión de segundos estaban peleando a las trompadas. José Luis trató de intervenir, pero una trompada en la cara hizo que él ocupara el lugar de Víctor en la contienda con Chaque.

"Aparentemente José Luis le pegó duro a Chaque y éste se fue para la casa. Al rato salió con dos cuchillas. Una en cada mano. Se vino y quiso entrar a mi casa, pero se quedó en el pasillo", recordó la mamá de Víctor. "Quisieron entrar pero se quedaron en la puerta. Adentro de mi casa había muchas criaturas", indicó. José Luis y su hermano ya se habían ido para su casa, en el pasillo que se abre en Lima 1972. Con las primeras gotas sobre la cabeza entraron a su casa. "Yo me vine porque tenía que trabajar", recordó el hermano de la víctima ayer a la mañana bajo un diluvio que rebalsaba las zanjas.

Pateando puertas. Chaque, Nano y un tal "Pepe" llegaron en malón serpenteando el pasillo y cuando estuvieron frente a la casa de José Luis patearon al puerta. "Por el estampido mi papá fue a abrir. Yo le dije que no lo hiciera. Qué íbamos a ver si les daba para entrar. Pero mi papá abrió y le dieron un puntazo en el brazo. José se metió y le pegaron un puntazo acá", dijo el hombre señalándose el intercostal izquierdo. El puntazo fue el punto final de la agresión. José Luis Ramos quedó tirado sobre el pasillo, agonizante, ya cuando al lluvia arreciaba. "Cuando llegaron los del Comando Radioeléctrico le pedimos que lo llevaran porque se estaba desangrando. Le dijimos que la ambulancia no llegaba. Que se moría. Y no nos dejaron acercar. Yo quería ayudarlo. Era mi hermano y dejaron que se muriera desangrado", explicó el hermano de José, un hombre que está en la fase final de una condena. Ramos murió en el lugar.

Bajo una lluvia torrencial, la fiscal Pairola llegó a la escena del hecho y ordenó las primeras pericias. Para ese momento Chaque estaba detenido. Nano cayó preso sobre el mediodía. Ambos serán imputados en las próximas horas por el homicidio de José Luis Ramos.

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