Elecciones en Estados Unidos
Jueves 10 de Noviembre de 2016

Una nación perpleja intenta digerir la victoria del republicano Donald Trump

Ante unas bases demócratas conmocionadas, Hillary Clinton pidió colaborar con el presidente electo y facilitar la transición

El día después de la victoria de Donald Trump, que se concretó en horas de la madrugada, Estados Unidos se interrogaba sobre el significado del inesperado giro electoral que trajo el triunfo del republicano. La jornada política de ayer tuvo como protagonistas exclusivos a la "víctimas" de Trump: el presidente Barack Obama y la derrotada candidata Hillary Clinton. Mientras el triunfador del martes se recluyó en el silencio, ambos líderes demócratas realizaron emotivos discursos en los que llamaron a mantener la tranquilidad y garantizar una transición sin incidentes. Un mensaje dirigido principalmente a sus bases, convulsionadas por el inesperado triunfo de Trump. Tanto Obama, para quien el triunfo del magnate es un terrible broche de cierre de sus ocho años en la Casa Blanca, como Hillary formularon llamados a la unidad nacional y pidieron a sus seguidores que dieran por terminaba la batalla de la campaña electoral, en un esfuerzo por garantizar una transición tranquila a la nueva administración. Trump recibirá el mando de manos de Obama el próximo 20 de enero.

Visiblemente emocionada y con su esposo detrás de ella, Hillary Clinton felicitó a Trump por su victoria y reveló que se puso "a disposición" del futuro presidente para trabajar "en beneficio de nuestro país". Trump "será nuestro presidente. Le debemos una mente abierta y le debemos la oportunidad de liderar. Nuestra democracia constitucional determina la transición pacífica del poder, y no es que apenas respetamos eso, sino que lo protegemos", aseveró Clinton. La candidata derrotada también expresó su "esperanza de que él será un presidente exitoso para todos los estadounidenses. No es el resultado que queríamos pero siento un gran orgullo y gratitud por esta maravillosa campaña. Este grupo representa lo mejor de Estados Unidos. Haber sido su candidata ha sido uno de los mayores honores de toda mi vida", confesó. Y siguió: "sé que se sienten doloridos, yo me siento igual, así como decenas de millones de estadounidenses que invirtieron sus sueños y esperanzas en nuestra campaña". Hillary dijo estas últimas palabras al borde de las lágrimas, con la voz entrecortada, mientras detrás su esposo también apenas podía contener el llanto. El de Hillary pareció un tácito pero claro mensaje de advertencia a las filas más radicalizadas de sus seguidores, que llenaron las redes sociales de mensajes apocalípticos. Anoche seguían las protestas de "repudio" al resultado bajo el slogan "No es mi presidente".

Poco más tarde, en la Casa Blanca, el propio Obama salió a los jardines de la Casa Blanca y se dirigió a la prensa junto a su vice, Joe Biden. Contó que se había comunicado telefónicamente con el nuevo presidente y que lo invitó a una reunión, que se realizará hoy en la Casa Blanca. "Tuve la oportunidad de invitarlo a venir a la Casa Blanca mañana (por hoy) para conversar sobre cómo garantizar una transición exitosa entre nuestras dos presidencias", detalló Obama. El presidente había perdido su famosa sonrisa, pero igual se permitió un par de chistes sobre "ganar y perder elecciones". Recordó que cuando él mismo llegó a la Casa Blanca en enero de 2009, luego de su victoria de 2008, tenía profundas diferencias con el entonces presidente George W. Bush. "Pero el equipo del presidente Bush no podía haber sido más profesional y más gentil en garantizar una transición tranquila. He dado instrucciones a mi equipo de seguir el ejemplo que el presidente Bush estableció hace ocho años", puntualizó el mandatario.

Trump rompió el martes todos los pronósticos y sorprendió al mundo al convertirse en presidente de Estados Unidos. "Seré el presidente de todos los estadounidenses", anunció en tono medido en su discurso triunfal. "Los hombres y mujeres olvidados de nuestro país ya no serán olvidados", agregó luego en su primer tuit como presidente electo, en referencia a su principal apoyo: el voto rural y obrero.

En su primer mensaje como presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump dijo en la madrugada de ayer que "ha llegado el momento de que Estados Unidos cierre las heridas de la división, debemos unirnos: a los republicanos, los demócratas y los independientes de esta nación les digo que es hora de que unirnos". Trump destacó que "vamos a tratar a todos con justicia. A todos los pueblos y todas las naciones. Buscaremos terreno común y no hostilidad; asociación y no conflicto". Agregó que Hillary lo había llamado por teléfono para felicitarlo y afirmó que Estados Unidos tiene una "deuda de gratitud" con Clinton.

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