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Sábado 11 de Junio de 2016

Una multitud despidió los restos de Muhammad Ali, el mejor boxeador de todos los tiempos

Una multitud acompañó al mejor boxeador de todos los tiempos a su última morada, en el cementerio de su ciudad natal.

Miles de personas se agolparon ayer en las calles de Louisville para despedir los restos de la leyenda del boxeo Muhammad Ali, quien murió hace una semana tras una larga lucha contra la enfermedad de Parkinson.

El cortejo encabezado por un vehículo que transportaba los restos de Ali pasó por los sitios significativos de la infancia y de la carrera del boxeador y recorrió el bulevar Mohamed Ali hasta llegar al cementerio local de Cave Hill, donde el mítico boxeador fue sepultado en presencia solo de los más cercanos.

Un helicóptero sobrevoló el bulevar mientras el convoy de unos 35 coches llegó al centro de la ciudad con dos horas de retraso. El actor Will Smith, el ex campeón mundial de los pesados Lennox Lewis y el íntimo amigo de Ali John Ramsey ayudaron a meter el ataúd en la limusina negra.

Cuando el vehículo, después de recorrer el antiguo barrio del ex boxeador, emprendió el camino hacia el cementerio, estaba desde hacía rato tapado por flores de todos los colores. "A-li, A-li, A-li", gritaban los asistentes una y otra vez.

El funeral, uno de los más grandes vividos nunca en Estados Unidos, fue un espectáculo organizado hasta el último detalle. El mismo Ali hablaba ya desde hacía años de este día.

Miles de personas asistieron en respetuoso silencio al funeral celebrado en un pabellón deportivo de la ciudad. Junto al oficio musulmán celebrado el jueves, el ex boxeador quería también una ceremonia "para todos".

Los organizadores del acto habían entregado unas 15.000 entradas gratis de acuerdo a la voluntad de Ali, que se agotaron en una hora. Las banderas olímpica y de Estados Unidos presidían el escenario sobre el que hablaron personalidades y allegados.

"Mohamed se enamoró de las masas y las masas se enamoraron de él", dijo su viuda Lonnie.

El cómico Billy Crystal resumió el sentimiento que millones de personas tuvieron en todo el mundo por la muerte de Ali: "El tiempo se detuvo, el mundo tomó aire y suspiró". El ex presidente Bill Clinton aseguró que en cada persona se esconde un Ali.

Antes del comienzo de la ceremonia, el silencio era sepulcral. Mientras los familiares de Ali entraban en la sala, solo se oía el sonido del aire acondicionado y del click de las cámaras.

Unicamente cuando Bill Clinton acompañó en su entrada a la viuda del fallecido, el público estalló en un fuerte aplauso. Entonces empezó el oficio islámico el imam Zaid Shakir. Fue un adiós digno de uno de los mejores deportistas de la historia.

El funeral fue una muestra de comunión entre todas las religiones, razas y clases sociales. El rabino Michael Lerner rezó, el imam Shakir cantó y el padre Kevin Cosby predicó. En la invitación a la ceremonia había una cita del ex púgil: "El servicio a los otros es el alquiler que pagas por tu lugar aquí en la tierra".

"Campeón, tú pagaste toda tu renta", dijo durante el acto su viejo amigo John Ramsey.

Algunos fans en la calle llevaban camisetas y fotos con la imagen del triple campeón mundial de los pesos pesados, que murió a los 74 años.

"Es el más grande", proclamó una mujer apostada en el bulevar que lleva el nombre del púgil.

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